El portavoz del PSOE villalbino, Vituco Alcolea: “La alcaldesa debe cumplir sus promesas con la plaza de Los Belgas”

El PSOE de Collado Villalba, encabezado por su portavoz municipal, Victoriano Alcolea, ha recorrido esta semana la plaza de los Belgas y sus calles aledañas “para ver in situ el estado de las obras, conocer la opinión de los vecinos y comerciantes al respecto y solidarizarse con ellos, ya que son los que están sufriendo en primera persona las consecuencias. El ritmo que se observa en la ejecución de las obras de la plaza que albergaba el mercadillo, que se iniciaron el pasado mes de agosto con una duración prevista de ocho meses, ha llevado la preocupación a los comerciantes de la zona, que están sufriendo un bajón considerable en su facturación de los últimos meses, llevando en muchos casos a tener problemas para pagar sus alquileres e impuestos y obligando en otros casos a echar definitivamente el cierre”, aseguran los socialistas en un comunicado.

“Los negocios establecidos en esta zona están viendo que, tanto por el traslado del mercadillo como por la duración de las obras, la afluencia de clientes es mucho menor y esto se está convirtiendo en un problema económico para ellos ”, ha indicado Alcolea.

Imagen de la cuenta de Twitter @PSOE_CVillalba

Plan B

Además, en estos últimos días, continúan desde el PSOE, “la alcaldesa del Partido Popular, Mariola Vargas, ha sembrado las dudas sobre el regreso a la plaza del mercadillo una vez finalicen las obras”. “Ha dejado entrever que lo que al inicio de las obras era un imposible hoy parezca completamente plausible. Antes del comienzo de las obras, prometió por activa y por pasiva que el mercadillo volvería a su lugar original, pero en sus últimas declaraciones ya habla de un ‘Plan B’ para los Belgas en caso de que no regrese el mercadillo, faltando a su propia palabra ” añadió el portavoz socialista, que indicó además que la alcaldesa “debería explicar y aclarar cuál es ese supuesto Plan B y cómo tiene previsto asegurar a los comerciantes de la zona al menos dos días a la semana el tráfico de clientes que tenían con el mercadillo”.

Los vecinos que allí residen, por su parte, han mostrado sus quejas por la repercusión negativa que las obras están teniendo en sus vidas cotidianas, no sólo por el ruido que provocan unas obras de esta envergadura, sino también por los problemas de movilidad que la situación les está generando y el más que posible retraso en la fecha de finalización de las obras.

“La alcaldesa se ha empecinado en reformar una zona que probablemente no fuera la más prioritaria del municipio si la comparamos con otras zonas. Probablemente con un pequeño lavado de cara que durase dos o tres meses no se habría creado un problema donde no lo había: Mariola está dividiendo a los vecinos entre los que apuestan porque el mercadillo regrese a la plaza y los que prefieren que continúe en el P-29”, argumentó Alcolea.

El mercadillo en el P-29

“Sin embargo, cabe señalar que incluso aquellos que prefieren que se quede en el P-29 no es por el mercadillo en sí, sino por todos los problemas que se generan y no se controlan. Algunos vecinos nos han manifestado su preocupación por el regreso del mercadillo a Los Belgas debido a la falta de regulación de la hora de montaje de los puestos y el ruido que ésto genera en horario muy temprano; y la situación de suciedad y cúmulo de residuos tras el desmontaje de los puestos que obliga a un intenso y apresurado trabajo de los servicios de limpieza ” finalizó el portavoz socialista.

El Grupo Socialista de Collado Villalba, que ya ha llevado el problema de Los Belgas a Pleno municipal en forma de pregunta, ha venido recordando en las últimas semanas que “una de las medidas de apoyo a la situación de los comerciantes podría ser la concesión de ayudas por parte del Ayuntamiento, como se hizo con las obras de Honorio Lozano, por las que se concedieron ayudas económicas cercanas a los 677.000 euros mientras éstas duraron”, explican desde el PSOE.

El desánimo y la incertidumbre de los comerciantes villalbinos les ha llevado a colgar carteles en sus establecimientos en los que se puede leer la frase “las promesas se cumplen”, impresa en un crespón. Esa promesa ha sido la que les ha llevado a esperar y confiar en que, una vez acabadas las obra, sus negocios se puedan recuperar de las pérdidas de los últimos meses y captar de nuevo a sus clientes.