La crisis mundial de suministro de chips provoca un ERTE en la fábrica de Musashi en Collado Villalba

Ya han comenzado las reuniones de la Comisión Negociadora, donde la empresa ha propuesto un Expediente de Regulación Temporal de Empleo hasta diciembre de 2022 a todos los trabajadores. Por el momento, a los temporales no se les renovará.

La crisis en el suministro de chips ha llegado a Collado Villalba. La fabricación y el ensamblaje de estos semiconductores (circuitos integrados) se realiza, sobre todo, en Taiwán y Corea del Sur, donde la industria está saturada ante el auge de la demanda mundial. Entre los sectores que más reclaman este tipo de elementos se encuentra el de la automoción y aquí es donde Musashi, ubicada en el polígono P-29, ha comenzado a notar los efectos.

La antigua Made y Forjanor se dedica principalmente a la producción de piezas para las cajas de cambios y las ruedas, “pero si las fábricas de coches no pueden montar vehículos porque no tienen chips, han hecho sus ERTEs y sus paradas y nos han bajado los pedidos“, lamenta Sergio Mata, presidente del Comité de Empresa de Musashi. “Ellos tienen miedo y van a utilizar el stock que ya tienen en lugar de hacer más pedidos. Para nosotros, si las carteras de trabajo fueran normales, la situación no tendría que estar así”.

La situación comenzó a fraguarse en el mes de junio, pero no ha sido hasta hace unos días cuando la palabra ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) se hizo presente entre los trabajadores. El próximo martes 5 tendrá lugar una reunión de la Comisión Negociadora del ERTE entre la empresa y el comité, y el periodo de consultas termina el día 7. El plazo que han planteado desde la empresa es un ERTE hasta diciembre de 2022, por lo que se está negociando no es la fecha, sino las características del mismo. “El proceso acaba de empezar y hemos planteado que el ERTE se haga de manera flexible; intentar que en este 2021 se utilice lo menos posible si no cae la cartera de trabajo y luego, dependerá de cómo nos venga 2022, pero si no dejan de bajar los pedidos -en septiembre descendieron más de un 30 por ciento- se pone complicada la situación“, pronostica Sergio Mata.

Actualmente la plantilla está compuesta por 174 trabajadores, de los que 31 son temporales; a estos, cuyos contratos de circunstancias de la producción finalizan entre octubre y noviembre, no se les renovará. “En principio se plantearon hasta un ERTE de extinción para esos temporales y es lo que hemos intentado evitar y van aguantando”, añadía.

Trabajadores de todos los turnos

En un principio afectará a los trabajadores de todos los turnos (exceptuando cinco o seis puestos del escalafón superior), ya que se trata de un ERTE de reducción de jornada (afectará a un máximo del 50 por ciento de la jornada) y se iría aplicando en función de la carga de trabajo que hubiere. “La idea es aplicarlo por jornadas completas. Dependiendo de cómo vaya la producción se haría por ciclos de parada de varios días o días alternos, en función de los puestos”, explica el presidente del Comité de Empresa.

Lo más preocupante es salvar colectivos vulnerables como el personal que está de baja, trabajadoras que están de baja por embarazo de riesgo, los contratos de interinidad por sustitución de esas bajas, los trabajadores que están con contratos de relevo, de los que solo pertenecen a la fábrica el 20 por ciento (el 80 por ciento restante están prejubilados)… Ese tipo de cosas son las que tenemos que negociar y, por supuesto, qué garantía salarial y coberturas nos pueden dar por encima de lo que paga el desempleo, etc.”.

“Lo único que se sabe es que 2022 va a ser un año de mucha incertidumbre y según los medios que consultes, hay quien dice que quizás llegará al primer semestre y otros que más, de hecho hay plantas en Sevilla que han firmado un ERTE hasta finales de 2023. No sabemos hasta dónde es ese alcance. Pero lo importante no es el plazo del ERTE, es una herramienta que puedes tener, sino que nos entre trabajo. Si es así, desistes del ERTE y te pones a trabajar”, dice Sergio Mata.

Casualmente hace unos días, Musashi colgó en redes sociales un vídeo donde conmemora el 80 aniversario de su llegada a Collado Villalba, cuando se instaló junto a la estación de ferrocarril (se trasladó al P-29 en los años 90):

https://youtu.be/V6Np3q2UDJ0

 

 

 

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