El Hospital General de Villalba celebró su V Jornada del Día Mundial del Corazón

taller rcp
Taller de Reanimación Cardio Pulmonar

Conscientes de que el mejor ataque es una buena defensa y de que, en el ámbito de las enfermedades cardiovasculares, el arma más eficaz para reducir su prevalencia y mortalidad -que han hecho que estas patologías sean desde hace tiempo la primera causa de muerte en los países desarrollados- es la prevención, el Hospital General de Villalba organizó el pasado jueves su V Jornada del Corazón. Con ella, el centro y los cerca de 250 vecinos de Collado Villalba y alrededores que participaron en la iniciativa, se sumaron al lema “Prevenir es vivir más y mejor”, con el que el 29 de septiembre se celebró el Día Mundial del Corazón.

Para ello, nada como empezar el día conociendo mejor los factores de riesgo cardiovascular y realizándose un cálculo personalizado de este (medición de la frecuencia cardiaca, la tensión arterial, la glucemia y el índice de masa corporal, entre otros), gracias al personal de Enfermería y Fisioterapia del centro, y aprender algo tan necesario como salvar una vida en el taller de reanimación cardiopulmonar (RCP) que impartieron la Dra. Ana Gamo y María Silgado, jefa y supervisora, respectivamente, del Servicio Cuidados Intensivos del hospital.

Posteriormente, y moderadas por el Dr. Felipe Navarro, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital General de Villalba, la jornada acogió una serie de conferencias que abordaron algunos de los factores de riesgo cardiovascular más importantes y ofrecieron pautas para vivir más y mejor tras haber sufrido un infarto.

Unas 250 personas participaron este año en la iniciaiva

Hipertensión, colesterol, fibrilación auricular y rehabilitación post infarto

Así, el Dr. Gonzalo Lumbreras, del Centro de Salud Moralzarzal, habló sobre la hipertensión y el colesterol, dos de los principales factores de riesgo de la mortalidad, no solo cardiovascular, sino global, y recomendó para prevenirlos medidas como el control de peso (manteniendo el IMC entre el 18 y el 25), la alimentación saludable, la realización de actividad física regular (ejercicio aeróbico durante 30 minutos al día), la reducción del consumo de alcohol y de sal y el abandono total del tabaquismo.

Por su parte, el Dr. Navarro acercó a los asistentes información de utilidad acerca de la fibrilación auricular, igualmente implicada en el riesgo cardiovascular, antes de dar paso a la última mesa redonda, que acogió tres charlas sobre los tres pilares en los que se basa la optimización de la calidad de vida tras sufrir un infarto: la rehabilitación cardiaca, el control de hábitos nutricionales y el apoyo emocional.

Y es que, como explicó la Dra. Paula Cura, especialista del Servicio de Rehabilitación del hospital y encargada de abordar el primer aspecto, “se puede y se debe hacer deporte tras este evento cardiovascular, pero siempre con supervisión, control y seguimiento”, con el fin de “mejorar la salud de quienes lo han sufrido y de informarles y ayudarles a controlar los factores de riesgo”. Para ello, el Programa de Rehabilitación Cardiaca de este centro incluye ochos semanas de entrenamiento que permiten a los profesionales médicos analizar cómo responde el corazón del paciente y darle pautas para que éste pueda seguir haciendo ejercicio sin riesgos para su salud cardiovascular, una vez es dado de alta del servicio.

En cuanto a la alimentación, una serie de charlas de asesoramiento sobre las pautas a seguir, que el Dr. Enrique Sanz, nutricionista del Hospital General de Villalba, resumió en seguir una dieta sana y equilibrada, tanto en calidad como en cantidad de tipos de nutrientes, y que se suman a consejos e información sobre otros factores de riesgo cardiovascular (diabetes, colesterol, sobrepeso, hipertensión arterial…) y qué hacer para actuar sobre los modificables, completan este apartado.

Por último, el asesoramiento psicológico también está incluido en el programa, con el objetivo de “afrontar el estrés y ansiedad, que influyen previamente en el infarto, pero que también están presentes en muchos pacientes tras sufrir este evento”, tal y como indicó la Dra. Marta Segura, psicóloga clínica del Servicio de Psiquiatría del hospital.

Todo ello, con el ánimo de “cuidar como medida de prevención” y que, bajo el lema ‘¡Dale marcha a tu corazón!’, tuvo como colofón final una caminata cardiosaludable por el entorno del centro y una sesión de ejercicios de calentamiento impartida por fisioterapeutas del Servicio de Rehabilitación del centro.