El Ayuntamiento de Collado Villalba y los propietarios de El Pontón estudian la retirada de los tableros de los soportales mientras sopesan la demolición del edificio
El Ayuntamiento de Collado Villalba y los propietarios de El Pontón, en la calle Real, estudian la retirada de los tableros de los soportales de los bajos de este edificio, afectado por problemas de aluminosis, ante el riesgo de derrumbe. Es una de las soluciones a corto plazo a la que se llegó en la reunión mantenida el pasado 9 de septiembre entre el área municipal de Urbanismo y los cuatro administradores, en la que se mostró preocupación por el futuro de un inmueble que cuenta con más de 90 viviendas repartidas en varios portales además de locales comerciales.
La situación estructural de El Pontón presenta un deterioro que no va a mejorar con el paso del tiempo y que requiere adoptar decisiones a corto, medio y largo plazo. Hace más de dos años el Ayuntamiento, tras el informe de los técnicos, apuntaló subsidiariamente los soportales. El pasado 21 de agosto parte de estos techos del pasadizo se derrumbó debido al peso que actualmente soporta y al estado de la estructura, lo que obligó a cortar el paso peatonal. Por ello se plantea aligerar el pasadizo mediante la retirada del tablero existente, manteniendo únicamente la estructura necesaria y dejando una configuración similar a una pérgola.

El segundo informe sobre las patologías del edificio ya ha sido comunicado a los propietarios así como de las medidas cautelares que deben tomar; ahora, disponen de un mes para ponerlas en marcha. De no ser así, el Ayuntamiento actuará de nuevo de forma subsidiaria e imputará posteriormente los costes correspondientes en los términos legalmente establecidos a las comunidades de propietarios, como se hizo con el apuntalamiento.
Realojo, derrumbe y construcción
A largo plazo, se está elaborando un Plan Director que recoja el realojo de los vecinos que viven en El Pontón, en su mayoría personas mayores e inmigrantes, la demolición del edificio y la construcción de uno nuevo, si bien cualquier actuación deberá desarrollarse con los correspondientes informes técnicos, actuaciones administrativas y garantías para los propietarios afectados. Según ha avanzado el concejal de Urbanismo, Adan Martínez, próximamente se mantendrá una reunión con los portavoces de los grupos de la oposición y con los vecinos para informarles de la situación.

La construcción de un edificio nuevo permitiría disponer de viviendas adaptadas a la normativa y estándares actuales, con mejores condiciones constructivas, de eficiencia energética, accesibilidad y conservación, aunque deberá aclararse la superficie y características de las futuras viviendas, los criterios de adjudicación y valoración, los costes que corresponderían a cada parte, la situación de locales y demás elementos privativos, los plazos estimados y, fundamentalmente, las garantías que tendrían los actuales propietarios.

Una cuestión especialmente importante será determinar qué ocurrirá con los propietarios durante el periodo comprendido entre el desalojo y derribo del edificio actual y la finalización y entrega de las nuevas viviendas. Será necesario establecer un sistema de realojo temporal y concretar quién asumirá los costes derivados del mismo.
«Primero hay que hacer un estudio social de los vecinos que viven en El Pontón, conocer sus circunstancias, si necesitan ser realojados si están de alquiler y finaliza su contrato, cuántos pisos vacíos hay…, así como la cuantificación de cada vivienda», ha explicado Martínez.

Según el Plan General de Ordenación Urbana de Collado Villalba esta zona del municipio se tiene que desarrollar por cooperación, es decir, que es el Ayuntamiento, en calidad de entidad administrativa local, quien tiene que impulsar junto con los propietarios la solución del complejo urbanístico.

Se da la circunstancia que el Ayuntamiento es propietario de un par de viviendas, destinadas a víctimas de Viogén, así como varios locales comerciales, algunos, cerrados -como la antigua sede de la Policía Local o Protección Civil- y otros, cedidos a asociaciones como la de tejedoras IAIA, el Club Ajedrez 64 Villalba, la Asociación de Esclerosis Múltiple, la sede de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío o de la Federación Madrileña de Fútbol Sala.

