El Galapagar marca diferencias en Villalba y encara la Liga con seis victorias consecutivas de nivel

El Galapagar ganó este domingo por 0-2 al CUC Villalba en la Ciudad Deportiva y cerró su ciclo de amistosos de pretemporada con una sexta victoria consecutiva que parece hacerle llegar en perfecto estado de revista al comienzo de la Liga en Preferente, que tendrá lugar el próximo domingo ante el Canillas.

Los arlequinados, que llegaron al derbi tras ganar de forma incontestable al Coslada (4-1),  apenas tardaron un minuto en marcar diferencias, lo que necesitó Sergio Mas para subir el 0-1 al electrónico de la Ciudad Deportiva. Fue en una salida fulgurante del Galapagar, que sacó de rueda a un CUC Villalba que ya no pudo revertir la situación. Ya desde la caseta, al Galapagar se le vio un aire de concentración casi militar que dejaba entrever que afrontaba algo más que un partido amistoso de verano. Esa sensación se plasmó luego en el campo, donde impuso un ritmo imposible de seguir para el CUC Villalba, un equipo que con la llegada de Pepón López Cortijo también pretende el balón, pero que evidenció necesitar todavía mucho rodaje para retomar el nivel futbolístico perdido, ése que le permitía imponer su ley ante equipos de la Preferente puntera no hace tanto tiempo. Hoy, simplemente, aspira a hacerlo un escalón más abajo, en Primera Regional, lo que se queda muy corto ante este Galapagar del 50 Aniversario, que se mostró autoritario, fresco y afilado en la Ciudad Deportiva.

Con 0-1, el grupo de Álvaro Gómez-Rey se reafirmó en su superioridad y mostró varias de las virtudes con las que seguramente pretenda asaltar la Tercera División a partir del próximo domingo, gracias a un intensísimo mes de trabajo de pretemporada que le ha permitido mecanizar un buen número de movimientos que, además, ejecuta a una notable velocidad. La suma de esos factores, más la intensidad empleada en todos los balones divididos, significó un suplicio para el Villalba, que chocó contra una roca y nunca dio la sensación de poder contestar al amplio dominio forastero. Los amarillos vivieron encogidos la mayor parte de los 90 minutos, probablemente porque pronto entendieron que lo mejor era capear el temporal, arroparse para limitar los daños y, si acaso, esperar a los contragolpes. En todo el primer tiempo, sólo uno, culminado por Cortijo con un disparo precipitado al lateral de la red, amenazó la portería de un Rodrigo que pasó una mañana plácida.

Superioridad galapagueña

Tal y como se anunciaba, el nuevo Galapagar de Álvaro Gómez-Rey se mostró como un equipo que quiere la pelota, y en la Ciudad Deportiva logró acapararla mucho rato, con un centro del campo que ya estaba el año pasado, aunque funcionando con otras órdenes, y que fue el que formaron Chele Cabrera, Gabi Pont y un sobresaliente Nacho Martín. Aun sin el lesionado Greci a su lado, el 10 del Galapagar soltó otra exhibición de recursos en Villalba, ante el tenue intento de presión de un rival que apenas robó balones en zonas sensibles, y eso que la inicial defensa de tres arlequinada llegó a tocar el balón en ocasiones con cierto riesgo.

En cambio, por el otro lado, Sergio Mas y Abel Saúl Tena, el extremo fichado del juvenil del Rayo Majadahonda, sí mantuvieron una presión alta incomodísima, quizá el principal motivo de los problemas del Villalba para generar fútbol, junto al corto rodaje de pretemporada de piezas clave como Boby. Al ex del Pozuelo, que está aún en su tercera semana de trabajo de pretemporada, se le vio más corrigiendo posicionalmente a sus compañeros que creando jugadas de ataque, algo que pagó más arriba Iván Cortijo, muy desabastecido. Fue curioso ver la poca influencia en el juego de los dos jugadores que,  probablemente, atesoraban  más calidad entre los protagonistas, al menos por sus años de mili en Tercera División, lo que dijo mucho del trabajo colectivo del Galapagar y de los diferentes puntos de rodaje de unos y otros. En ese caldo de cultivo, Nacho Martín impuso su ley y el cuadro arlequinado campó a sus anchas en torno a su mejor futbolista. Si no sentenció el partido antes del descanso fue por falta de precisión en los últimos pases, saldados en no pocos casos con varios fueras de juego al filo.

Golazo de Sergio Mas

Para el 0-2 hubo que esperar al arranque de la segunda parte, cuando una falta bien botada por Gabi Pont fue impecablemente rematada de volea por Sergio Mas para poner el 0-2, un golazo que sitúa al gran realizador del Galapagar B del pasado curso en disposición de derribar la puerta del primer equipo. Su doblete en el partido más emblemático de la pretemporada es sin duda una de las gratas noticias para Álvaro Gómez-Rey, que lo sustituyó poco después de que Martín Ferriz evitase el 0-3 a remate casi a quemarropa de Abel Tena. El ex majariego también fue sustituido y el técnico arlequinado pasó a probar arriba con otro tándem, el formado por Rodrigo Penabella y Víctor Cacho, el punta robledano ex del CUC Villalba, lo que da idea del arsenal ofensivo teniendo en cuenta que no actuaron Quique Casado, Marcos Gil y Kiki.

Los delanteros de refresco jugaron un tramo final de partido más equilibrado y con menos continuidad. Detrás de ello estuvieron las interrupciones y un cierto conformismo, ante lo que indicaba el marcador y el grado de control del equipo ganador. Ahora falta por ver en qué proporción se manifiesta lo visto en pretemporada en la competición oficial, que arrancará el próximo domingo con los dos equipos aspirando al ascenso en sus respectivas categorías: en Preferente, el Galapagar recibirá en El Chopo a las 16:30 horas al renovado Canillas, recién descendido de Tercera División; y en Primera Regional, el CUC Villalba visitará Puente Madrid para enfrentarse al Cerceda, en un partido cuyo horario se ha llevado a las 18:00h.

Jaime Fresno