La Vuelta a España espera otro gran espectáculo en la etapa de la Sierra con final en Becerril

Cuatro años después, la Sierra de Guadarrama vivirá otra gran etapa de una Vuelta Ciclista a España que llega este jueves, 12 de septiembre, con la pretensión de que sus puertos más clásicos provoquen otro vuelco en la carrera, igual que sucedió en 2015 con el gran ataque del Astana liderado por Mikel Landa que encumbró a Fabio Aru y acabó con el liderato de Tom Dumoulin. “Espero que haya opciones de cambiar la General, que haya ataques, es lo que buscamos”, dice Javier Guillén, el director de la Vuelta a España, además gran conocedor del terreno en su calidad de vecino de la Sierra.

Al igual que entonces, la carrera tendrá un kilometraje similar -177 kilómetros- y las mismas cuatro ascensiones de primera categoría, empezando por la vertiente madrileña del Puerto de Navacerrada, continuando con una doble ascensión a La Morcuera por sus dos caras de Rascafría y Miraflores, y acabando con la tendida pero larga ascensión a Cotos, cuya cima estará ubicada a 25 kilómetros de la meta de Becerril de la Sierra.

 La meta de Becerril

Como en aquel 2015, Guillén explica que “es una etapa diseñada para montar estrategias, para que se produzcan ataques desde lejos. Todavía queda mucha Vuelta antes de llegar a la Sierra. Ahora mismo, Primoz Roglic es un líder sólido –decía el pasado miércoles al atender a Aquí en la Sierra desde Bilbao- , y creo que sus rivales irán a intentar bajarle la diferencia poco a poco y etapa por etapa. Esperamos que la de Becerril dé opciones a los cambios”. El director de la Vuelta admite los paralelismos con la etapa de 2015, pero también matiza que “entonces se llegaba a Cercedilla tras un descenso muy rápido, mientras que la llegada a Becerril es distinta. Será en el centro del pueblo, tras subir desde la carretera que baja del Hotel Arcipreste de Hita a Moralzarzal”.

Recorrido para hacer diferencias

La llegada a la meta de Becerril de la Sierra está prevista en la horquilla que va de las 17:20 a las 17:53 horas, tras una jornada calculada en torno a las cinco horas de carrera que saldrá desde la Avenida de los Remedios de Colmenar Viejo a las 12:40 horas. Desde ese punto, el pelotón de la Vuelta transitará por las localidades de Soto del Real, Manzanares, El Boalo y Mataelpino, antes de coronar el Puerto de Navacerrada a las 13:47 horas, siempre según el horario intermedio. Desde ahí, la carrera tomará dirección al Puerto de Cotos para afrontar el descenso a Rascafría (paso por la localidad a las 14:25) y el primer ascenso a La Morcuera, para bajar hacia Miraflores de la Sierra y realizar el bucle en Guadalix de la Sierra que permitirá afrontar de nuevo La Morcuera por su vertiente más dura, la de Miraflores, la misma en la que se empezó a hundir el holandés Tom Dumoulin en 2015. Esa tercera cima de la jornada se coronará en torno a las cuatro de la tarde, antes del remate final del Puerto de Cotos, tras 13 kilómetros de ascensión tendida desde El Paular que, a juicio de Javier Guillén, puede hacer mucho daño “porque permite meter mucho desarrollo”.

En la retina de los aficionados serranos aún están las imágenes de 2015, con un gran gentío en las cimas, al más puro estilo del Tour de Francia, y prácticamente desde la salida, que aquel año se dio en San Lorenzo de El Escorial, el pueblo de Carlos Verona. El gurriato del Movistar, ausente en esta edición tras correr el Tour de Francia, firmó una de sus mejores actuaciones como profesional, entonces en las filas del Quick Step, al acabar sexto en Cercedilla. Lo hizo a minuto y medio del brillantísimo ganador de la etapa, Rubén Plaza, y entrando en un cuarteto completado por los franceses Amael Moinard y Romain Sicard, y por el colombiano Sergio Henao. Fue como colofón a una jornada en la que recibió el homenaje de sus paisanos en la línea de salida.

Financiación regional

La gran etapa de la Sierra madrileña cuenta con la financiación íntegra de la Comunidad de Madrid, dentro de la estrategia de Unipublic de trabajar “con organismos supramunicipales”, como apunta Javier Guillén, que no obstante recuerda la buena colaboración que la Vuelta ha tenido con los ayuntamientos de la Sierra en los últimos años, con etapas en muchos casos decisivas para la carrera. Este año, ese papel corresponderá en principio a la Sierra de Gredos, con la gran etapa del sábado previo a Madrid que, con diseño de Carlos Sastre, acabará en la Plataforma de Gredos tras partir de Arenas de San Pedro y subir Pedro Bernardo, Serranillos, Chía y la Peña Negra.

Javier Guillén explica que “la Vuelta tiene ahora un modelo de alejar la penúltima etapa de Madrid, como hemos visto estos años con los Ancares o el Angliru”. Ello no impedirá que muchos aficionados serranos hagan doblete y se desplacen también a tierras abulenses para disfrutar al máximo del díptico del Sistema Central, que puede decidir la Vuelta a España.

Jaime Fresno