Comerciantes del mercadillo de Collado Villalba: “Si siguen así las ventas, me iré”

vistas mercadillo Villalba
Vistas aéreas de la nueva ubicación en la Ciudad Deportiva

Son las diez y media de la mañana de un martes en el mercadillo de Collado Villalba. “A estas horas, ya habíamos hecho un tercio de la caja y mira como estamos ahora, apenas si han venido un par de clientas”, se queja el dueño de un puesto de fruta mientras señala la poca gente que pasea entre las calles con escasa intención de comprar. “La gente mayor no puede venir andando hasta aquí y comprar fruta. ¿Cómo van a ir luego cargando con el carro? Esto está muy lejos y la mayoría no conduce”, se lamenta. Algo que ratifica una clienta al asegurar que “yo he venido porque me ha traído mi hija en coche pero en invierno no podré venir”.

“Nos han matado. Se han cargado el mercadillo”, dice el dueño de otro puesto de fruta que se plantea marcharse “aunque ya haya pagado todo el año. Así no podemos seguir. Nos han engañado. De seguir así, la mayoría lo dejaremos. Yo tengo tres puestos, tengo que pagar autónomos, los seguros… no nos llega”. Su compañero, que asiente con la cabeza, remata: “en Los Belgas, muchos días a las 12.30 horas teníamos todo el género vendido. Como siga así, va a terminar desapareciendo”.

Además, acaban de recibir una notificación de los 429 euros anuales que pagan por instalar el puesto se pasa a los 500. “Encima nos suben. Es muy caro para lo que ganamos ahora aquí. Nos lo deberían dejar gratis hasta que volvamos a Los Belgas”, dice la señora que atiende un puesto de colonias.

Los comerciantes no están convencidos con la nueva ubicación

El primer mes
Cuando se cumple un mes del traslado del mercadillo de Collado Villalba por el inicio de las obras de remodelación de la plaza de Los Belgas, los comerciantes hacen balance de la nueva ubicación. El aparcamiento de la Ciudad Deportiva no termina de convencer ni a los propietarios de los puestos ni a los clientes. Los primeros aseguran que en agosto las ventas han bajado “más de la mitad”, y lo que es peor no tienen expectativas de mejorar. “Mira la montaña, está ahí, en invierno esto es un frigorífico, una pista de hielo. Nos han puesto en el peor sitio”, se queja el propietario de un puesto de altavoces.

“Después del verano, cuando se acaben las vacaciones será peor, vendrá menos gente”, vaticina la dueña de un puesto de bisutería.

Para los vecinos el sitio elegido tampoco es el mejor. “Está muy lejos y no se puede aparcar bien. El otro día una señora mayor que llevaba esperando 20 minutos el autobús me pidió que la acercara a su casa, en el Parque de la Coruña. Yo vengo porque vengo en coche, si no, no vendría”.

Además, “no está bien organizado”, con puestos fuera y dentro del aparcamiento sin seguir ningún orden y “no hay ningún bar donde te puedas tomar nada ni sentarte”, son otras de las quejas vecinales.

A favor
Pero algunos clientes sí están a favor de la nueva localización: “a nosotros nos pilla más cerca, así que es la primera vez que venimos”; otros valoran la amplitud de las calles: “está todo más desahogado, hay más amplitud y se ven mejor los puestos. Es más seguro porque la Policía lo puede tener todo controlado”.

 

¿Reunión con las autoridades?

“Nosotros habíamos propuesto una parcela en el polígono P-29, porque es más céntrico y está más cerca de Los Belgas, pero ellos no quisieron ir allí porque decían que no cabían y entonces se planteó la Ciudad Deportiva”, explica la edil de Consumo, Inés Berrio, quien asegura que “no es fácil ubicar 164 puestos, se necesita un espacio muy grande”.

“Estamos en permanente contacto con los comerciantes del mercadillo y el técnico de Comercio va a hablar con ellos todos los días. No tengo ningún inconveniente en recibirlos, en hablar con ellos”, responde ante la posibilidad de que los propietarios de los puestos nombren “algún delegado para iniciar conversaciones con los responsables municipales”, adelanta el dueño de un puesto de fruta. “Cuando se acaben las vacaciones nos reuniremos para hablar de ello”, dice tras subrayar su temor a no volver a Los Belgas tras las obras.

“Con los árboles que van a poner y la zona infantil, no hay sitio para nosotros, no vamos a coger todos los puestos. Además, ¿nos van a dejar meter los camiones en la plaza nueva?. “Volverán a Los Belgas, es un compromiso de la alcaldesa”, zanja con rotundidad Berrio.