“Fue uno de los momentos más dramáticos que viví como alcalde”.- Así recuerda José Luis Fernández Quejo el incendio de Abantos, del que ahora se cumplen 20 años

“Fue uno de los momentos más dramáticos y delicados que viví como alcalde”. Así recuerda el ex regidor José Luis Fernández Quejo el incendio de Abantos, del que este 20 de agosto se cumplen veinte años y que durante varias horas hizo que los vecinos de San Lorenzo de El Escorial contuvieran la respiración ante la posibilidad de que las llamas alcanzasen el pueblo.

Fernández Quejo, que había accedido a la Alcaldía en 1995 (puesto en el que se mantuvo hasta 2015), se encontraba de vacaciones, una vez finalizadas las fiestas patronales, cuando poco después de las 15:30 recibió la llamada de uno de sus concejales advirtiéndole de que se había iniciado un incendio en una finca particular en la zona del Zaburdón. “Me dijo que parecía que no iba a ir a mucho más, pero me puse en contacto con uno de los jefes de Bomberos de la Comunidad de Madrid y ya me avanzó que sabían que no podrían hacerse con él hasta el día siguiente”, explicaba. Vista la situación, cogió un avión desde Alicante y a las 19:00 horas ya se encontraba en San Lorenzo. “Se vivieron momentos dramáticos y de mucha tensión, sobre todo en las urbanizaciones Felipe II y La Pizarra, que fue necesario desalojar, y también el Hospital y el camping, en donde había 4.000 personas que tuvieron que salir por el camino que lleva hasta Collado Villalba”, indicaba.

La situación se complicó aún más con la llegada de la noche, al dejar de intervenir los medios aéreos, mientras crecía la incertidumbre ante la posibilidad de que las llamas alcanzasen zonas urbanas. “El problema era muy serio, por lo que se acordó hacer un cordón para evitar que el fuego llegase a las viviendas; afortunadamente, el viento se calmó por la noche y ya al día siguiente se logró controlar, aunque hubo otros problemas, como un helicóptero que se cayó; fue todo muy delicado”.

En cuanto a la regeneración del monte dos décadas después, señalaba que “se ha ido reforestando constantemente y ahora tiene una cubierta vegetal uniforme, aunque evidentemente no es lo que era, porque para eso tienen que pasar 20 ó 30 años más”. “Que podía haberse hecho mejor, pues seguramente sí, como todo en la vida, pero se trabajó mucho y bien desde el principio”, concluía el ex regidor, nombrado a finales de julio gerente del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, a expensas de lo que ahora pueda decidir tras su toma de posesión el nuevo consejero de Transportes de la Comunidad, Ángel Garrido.