La Comunidad de Madrid sanciona a los propietarios del Canto del Pico de Torrelodones

La Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid ha sancionado a los propietarios del palacio del Canto del Pico de Torrelodones.

Tanto el alcalde de Torrelodones, Alfredo García-Plata, como el concejal de Urbanismo, David Moreno Fernández, han mostrado su preocupación por el estado del edificio. A finales de junio, el techo del inmueble sufrió un incendio que fue rápidamente sofocado por los bomberos.

La sanción ha sido impuesta por la Comunidad de Madrid, tras cuatro amonestaciones y un expediente, por no acometer las obras necesarias para reparar el estado de ruina en el que se encuentra el edificio, declarado Monumento Histórico Artístico en 1930, con la obligación, además, de rehabilitar el edificio. De no ser así podría ser, incluso, expropiado.

La cantidad impuesta asciende a 1000 euros mensuales, cantidad máxima establecida en estos casos, hasta que la propiedad “atienda” al requerimiento de este organismo referente a la conservación del inmueble al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC).

De esta manera la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid ha cumplido el ultimátum, realizado el año pasado a la propiedad, por el que informaba que si no cumplía con su obligación de rehabilitar y conservar el palacio, le abrirá un expediente sancionador.

Según la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad, “los propietarios o poseedores de bienes del patrimonio de la Comunidad de Madrid tienen el deber genérico de conservarlos y custodiarlos”.

 

La historia del Canto del Pico

El Palacio del Canto del Pico fue construido en 1920 por José María del Palacio y Abárzuza, tercer conde de Las Almenas, constituyendo un edificio singular al reunir elementos decorativos de gran valor artístico y arqueológico, pero dispares en estilos y procedencias. En 1930 fue declarado Monumento Histórico Artístico.

En sus estancias moriría, en diciembre de 1925, Antonio Maura (Presidente del Consejo de Ministros hasta en cinco ocasiones durante el reinado de Alfonso XIII) cuando, cuando ya retirado de la política, pasaba en él unos días descansando. También, durante la guerra civil, fue cuartel general del Estado Mayor del Ejército del Centro de la España republicana y desde él Indalecio Prieto, ministro de Defensa; el general Miaja; y el general Vicente Rojo, Jefe del Estado Mayor Central, dirigieron la batalla de Brunete en julio de 1937.

A su muerte, 1940, el Conde de las Almenas legó este edificio al anterior Jefe del Estado, Francisco Franco. Años más tarde, y tras su fallecimiento, sería adquirido por la empresa que es al día de hoy su propietaria y cuya intención es convertir el palacio, en un futuro próximo y tras ser restaurado, en hotel y un restaurante de gran lujo.