Carlos Verona sube al podio de París con el Movistar, el mejor equipo del Tour de Francia 2019

Carlos Verona finalizó su primer Tour de Francia subiendo al podio con el Movistar, erigido un año más como el mejor equipo de la gran ronda francesa, que finalizó este domingo en París con la victoria del colombiano Egan Bernal. La escuadra telefónica ganó la general por delante del Trek Segafredo y del Ineos, y subió a lo más alto del podio de los Campos Elíseos con sus ocho integrantes: Alejandro Valverde, Mikel Landa, Nairo Quintana, Nelson Oliveira, Andrey Amador, Imanol Erviti, Marc Soler y Carlos Verona, cuya presencia en el podio del Tour constituye un hito para el deporte serrano.

 

Al borde del abandono

El ciclista de San Lorenzo pudo terminar en París su sexta gran vuelta por etapas, tras hacerlo dos veces en el Giro de Italia y tres en la Vuelta a España. Lo hizo en el puesto 105 de la General, a 3:13 horas de Egan Bernal, después de superar diversos problemas físicos que lo tuvieron al borde del abandono en la primera mitad de carrera. Verona explicó a sus seguidores en redes sociales que “los primeros diez días de carrera fueron los peores de mi vida en bicicleta, y en la décima etapa estuve más cerca de lo que lo he estado nunca de poner pie a tierra en una carrera”. El sanlorentino desveló en las horas previas de la última etapa que “la caída que sufrí en el Campeonato de España me condicionó bastante más de lo que pensaba. A priori no era más que un raspón, pero por el motivo que fuera el cuerpo se descompensó para proteger la zona afectada por la caída, y empecé con problemas de espalda justo después de la primera etapa en Bruselas, que hicieron que el día de la contra reloj por equipos no me pudiera ni agachar. Después las molestias se trasladaron al tendón de Aquiles y, como si de un efecto dominó se tratase, empecé a partir de la séptima etapa con dolores en la rodilla derecha. Intentamos mantenerlo a raya a base de masaje e Indiva”.

Carlos Verona situó el día clave para su continuidad en carrera en Albi: “Con la cabeza más fuera que dentro de la carrera, llegó el día de descanso y, en vistas de que la rodilla no mejoraba, decidimos apostar por la punción seca, una técnica intrusiva de osteopatía, que consiste en pinchar con una aguja muy fina el tejido muscular o tendinoso afectado por la lesión, con el objetivo de liberar la tensión que afecta a la zona, y con el de causar más daño del que ya hay, para mandar al cerebro la señal de regenerar tejido. Y desde esa sesión de osteopatía, mi Tour de Francia empezó a girar, en el mismo momento de la punción, sentí como el dolor cambió de registro, en el paseo que hicimos el día de descanso, la molestia fue mucho mejor y, a partir de ahí, fui mejorando poco a poco hasta poder terminar el Tour en plenas capacidades físicas. Si me lo cuentan, de verdad que no me lo creo”, concluyó el ciclista serrano, que mostró su enorme satisfacción por haber podido subir al podio con sus compañeros.

Una vez superados los problemas físicos, Carlos Verona se dejó ver en los Alpes como avanzadilla del Movistar en las escapadas para preparar el terreno a los ataques de sus jefes de fila, en especial el día de la victoria de Nairo Quintana en Valloire. En esa etapa, el ciclista serrano pasó en el grupo de cabeza por los puertos de Vars e Izoard, transmitiendo sensaciones más cercanas a un estado óptimo de forma, como reconoció en su diario de carrera: “En estos últimos días me he ido reencontrando con las buenas piernas que tuve al inicio del año, así que ha tocado tirar de ganas, para sumar el máximo al equipo, haciendo otras labores como luchar la posición, subir bidones, cubrir ataques, hacer aproximaciones… Ha sido un gran aprendizaje este Tour y, a pesar de todo, termino muy satisfecho por haberme sobrepuesto a las dificultades, y haber mantenido la concentración para dar el 100% en todo momento”.

Jaime Fresno