El Club Voleibol Collado Villalba apuesta por la ‘solución Pedro Pablo’ para relanzarse en Superliga 2

El Club Voleibol Collado Villalba hizo oficial esta semana el cambio de entrenador en su equipo de Superliga 2: Ramón Guardado deja el testigo a Pedro Pablo García Ramos, tras cuatro temporadas en el banquillo que han significado un gran salto cualitativo para la entidad, con la consecución de un título de Liga en Primera Nacional y una sexta posición en la segunda categoría del voleibol nacional. Los malos resultados de la última temporada, marcada por la última posición en Superliga 2 y el consiguiente descenso deportivo, y la constatación de que era necesario acometer cambios importantes para devolver al equipo su gen competitivo en la segunda categoría nacional, una vez asumida una de las plazas vacantes para mantenerse en ella, terminaron por convencer al club de la idoneidad de cerrar la etapa de Ramón Guardado. 

De izquierda a derecha: Pedro Pablo García, Paco García-Calvo y Ramón Guardado, hace unos días en Collado Villalba / Fotografías: Rafa Herrero

El presidente, Paco García-Calvo, expone que “cuando un entrenador lleva mucho tiempo, al final los jugadores son sus amigos y les cuesta un poco, porque ellos quizá no entienden lo que es dentro del campo y lo que es fuera del campo, las exigencias que tienen… Y eso se ha juntado con perder partidos. Eso ha matado a los chicos. El primer año de Superliga 2 pensábamos que íbamos a perder todos los partidos menos uno o dos, y ganamos seis o siete; y este año ha pasado al contrario, que pensábamos que ganaríamos seis o siete, y hemos ganado uno nada más. Creo que es un cambio necesario. Yo lo hablé con Ramón y él estaba de acuerdo. El año que viene y, si no, al otro, seguro que va a volver a entrenar en Superliga 2”. 

Guardado, director general

García-Calvo acordó el relevo con Guardado antes de que el técnico viajara el 1 de julio a Espinho, al frente de la expedición de nueve equipos villalbinos que tomaron parte en el prestigioso torneo estival de la localidad portuguesa. En esas conversaciones, aparte de terminar de perfilar las nuevas funciones de Ramón Guardado como director general del club, ampliando así a los despachos el poder ejecutivo que ya ostentaba la pasada temporada como director deportivo, se analizaron varias opciones para el banquillo del equipo de Superliga 2. El presidente admite que “pensamos en soluciones de fuera del club. De hecho entrevistamos a dos o tres entrenadores, a los que no les cuadró por varias razones, y entonces nos dijo Peri –en referencia a Pedro Pablo- que se veía capacitado y que tenía muchas ganas. Nosotros aceptamos encantados”. García-Calvo explicó que la dedicación de Pedro Pablo García al equipo de Superliga 2 “será exclusiva, porque creo que es un trabajo que requiere muchas horas, de ver partidos, de hacer estadísticas”.

Pedro Pablo, ilusionado

Pedro Pablo García Ramos asume el reto “con mucha ilusión por coger una categoría importante del voleibol español, además con un equipo de Villalba. Lo cojo con muchísimas ganas”. El ya nuevo entrenador afronta su tercera etapa en el banquillo del primer equipo, y tras entrenar el curso pasado al sénior B de Primera Autonómica. A lo largo de más de 30 años de dedicación, ha desempeñado en el club casi todas las facetas posibles, incluida la de presidente, lo que no deja lugar a dudas sobre su condición de hombre de la casa. En ese sentido, Pedro Pablo recordó la época especialmente delicada por la que atravesó el club tras el fallecimiento de Quique Blas, su gran impulsor: “Por desgracia pasó lo que pasó, y hubo que tirar del club, porque si no, desaparecía. La gente no sabe el esfuerzo que tuvimos que hacer algunas personas. Hubo que trabajar mucho, y hay que agradecer desde aquí a la familia García-Calvo, a Ramón y a más gente, porque generar un club no es cuestión de uno o dos años. Tuvimos una ruptura importante de categorías, sobre todo en categoría masculina, y recuperar un equipo infantil, por ejemplo, te supone cinco años. Fueron años muy duros. Trabajé en categorías inferiores, con alevines y benjamines que ahora han estado con Ramón, o juegan fases de ascenso… Al final es un orgullo”. 

El nuevo entrenador, que ya sabe que cuenta con la renovación de los 12 jugadores que han venido siendo básicos con Ramón Guardado, señala que el equipo “tiene potencial, aunque cada año va costando más y evidentemente los años no pasan en balde, sobre todo de 30 en adelante y cuando no eres un profesional y tienes que trabajar o estudiar. Todo hay que conjuntarlo muy bien para que sea un compendio de buenas sensaciones que nos lleve al éxito”. Pedro Pablo reconoce que el club está trabajando en fichar refuerzos, pero sin que ello altere la filosofía del club: “Nuestro prestigio está en la cantera. Nos interesan sólo jugadores que suban el nivel, que todo lo que venga sea superior, como ocurrió en su día con gente como Yainel. Se fichará en algún puesto puntual”. La idea continuista también dominará la nueva etapa en cuanto a estilo de juego, algo que el nuevo técnico tiene claro que debe pasar por las ideas implantadas por Ramón Guardado: “Por desgracia, no somos un equipo alto, no tenemos chavales de dos metros, y nos tenemos que basar en los dos principios en los que siempre se ha basado el voleibol de Collado Villalba: defender como bestias, hacer que ninguna bola toque el suelo, y jugar mucho más rápido que el contrario para que no te cojan en bloqueos. Es la manera de ser del Club Voleibol Collado Villalba y por lo que se nos conoce en el voleibol madrileño”.  

El equipo iniciará la Liga el 5 de octubre en Palencia y tendrá que viajar seis veces a Galicia 

El Club Voleibol Collado Villalba conoció la semana pasada su calendario de competición en la Superliga 2 de la temporada 2019/2020, que arrancará el 5 de octubre en la pista del Castilla y León Palencia 2020, el equipo que es de facto la selección española júnior y que compite con plaza fija en Superliga 2. Después, el día 12 vendrá el debut en casa ante el Extremadura MM Badajoz, primero de los tres rivales extremeños que tendrán que afrontar los villalbinos, junto al Miajadas Grupo Laura Otero y el Cáceres. Sin embargo, la comunidad más representada será la gallega, que contará con hasta seis representantes en este Grupo A, cinco de ellos localizados en la provincia de La Coruña: Calasancias, Rotogal Boiro, Bruxas, Intasa San Sadurniño y Voleibol Dumbría. Galicia suma además a la competición al Voleibol Vigo, de la provincia de Pontevedra. Llama la atención la condición del Villalba de único equipo madrileño en el Grupo A, después de que Leganés, Pinto y VP Madrid hayan sido incluidos en el Grupo B, circunstancia que tiene que ver con el hecho de que los villalbinos tuvieran que esperar a las renuncias para conservar su plaza en Superliga 2 y, por tanto, completasen su inscripción con posterioridad a los equipos que aseguraron la permanencia en competición. La otra diferencia respecto al curso anterior radica en que la Liga tendrá un número par de equipos -12-, con lo que no habrá descansos más allá de los dos que estipula el calendario: el navideño, del 21 de diciembre al 18 de enero; y el fin de semana libre de competición liguera de los días 14 y 15 de febrero. La competición consumirá un total de 22 jornadas antes de finalizar el 28 de marzo.  

Pedro Pablo García admite que “es un grupo que realmente no conocemos, más allá de algunos partidos que hemos visto en streaming o en video, aunque a los extremeños nos hemos enfrentado alguna vez en Primera. De los equipos gallegos sabemos poco y los equipos canarios son unos grandes equipos, aunque son un poco incógnita”. El técnico cree que la fase crítica de la temporada llegará “tras la ruptura del mes de enero”. “Creo que es tras Navidades cuando se decide la clasificación. Será clave hacer una buena segunda pretemporada, porque los equipos que seamos capaces de hacer ese mes  entrenamientos de calidad, y ahí vamos a estar todos implicados, creo que vamos a lograr un plus. Vamos a poner ahí nuestro carácter y mucha ilusión”.

Ramón Guardado: “Era importante que yo me bajara a la base y que el equipo tuviera un aliciente con otra persona” 

Ramón Guardado deja la dirección técnica del primer equipo masculino del Club Voleibol Collado Villalba tras cuatro temporadas que han marcado época, sobre todo las dos centrales de la secuencia: en su segunda campaña, el entrenador condujo al equipo hacia el título de Liga en Primera Nacional y a la consiguiente participación en la Fase de Ascenso; y en la tercera, la del debut en Superliga 2, lo llevó hasta la espléndida sexta posición que marca su techo histórico. Si a ambos hitos se suma el hecho de que Ramón Guardado se proclamara campeón de España como seleccionador de Madrid infantil, entre otros muchos logros como técnico de base, es fácil entender que su adiós al primer equipo haya causado cierto sentimiento de pérdida en el seno del club en el que, no obstante, va a mantener la máxima responsabilidad sobre su estructura deportiva, además de ejercer las veces de director general, el segundo cargo en importancia tras el de presidente.   

¿Dejar el equipo de Superliga 2 es un tema de resultados, de motivación general, de buscar alicientes para el equipo…? ¿De qué exactamente? 

Son muchos factores. Había que hacer un cambio en el equipo, el que fuera, y no podemos cambiar 12 jugadores porque todos son de la casa. Aparte de que yo quiero volver a la base, porque creo que los jugadores no llegan al primer equipo como tienen que llegar: llegan con unas deficiencias técnicas que yo creo que puedo solventar. Es incompatible llevar mucha base con la Superliga 2, por los viajes. Y luego con los chicos hay un cierto agotamiento en la relación, y creo que hay que buscar un aliciente. Buscamos por ahí alguna solución, pero creo que la mejor estaba en casa. Yo he hecho el trabajo lo mejor que he sabido, y Peri –por Pedro Pablo García- va a entrar en una base que ya está muy formada y no la va a destruir, no como si viniera alguien de fuera. Peri va a respetar la filosofía del club y creemos que es una solución bastante buena.   

¿Ha sido la temporada tan dura como han indicado los resultados? 

Yo es la temporada que más he trabajado de todas, y es en la que más partidos hemos perdido aunque, si se analizan bien las cosas, hemos tenido oportunidad de ganar muchos partidos, sólo ha habido dos en los que no nos hemos sentido competitivos. La Liga era mucho más fuerte que la del año pasado, mucho más: los dos equipos que bajaron de Superliga 1 los metieron en nuestro grupo, el equipo canario que había lo cambiaron de grupo y nos metieron al equipo de Tenerife, mucho más potente… Además, perdimos dos jugadores titularísimos que hacían muchos puntos, Yainel y Pablo Jerez; y también hemos tenido problemas con otros jugadores con los que teníamos un compromiso al 100% y que por motivos laborales no han podido comprometerse, así que hemos bajado el nivel de entrenamientos. Todo ha sumado para que el equipo pierda muchos partidos, pero la relación no está quemada; yo me sigo llevando muy bien con los jugadores y ellos conmigo, pero era importante que yo me bajara a la base y que los jugadores tuvieran un aliciente con una persona diferente, con algo que levante el equipo.

¿Ha sido muy problemático el no poder reunir a todos los jugadores en los viajes? 

Lo que más nos ha perjudicado ha sido los entrenamientos, que han sido de baja calidad, con pocas personas, con muchos juveniles y jugadores del sénior B. En los momentos clave de los partidos, se ha notado. No estaba bien trabajado el equipo.

Aun con todo lo sucedido en esta última temporada, supongo que el balance que haces de tus cuatro temporadas tiene que ser muy bueno…

Sí, estoy muy satisfecho. Cuando cogí el equipo nunca pensé que podíamos llegar a ser sextos en Superliga 2, pensaba que jugaríamos en Primera, como toda la vida. No olvidemos que ninguno de los jugadores que tenemos aquí en este club podría ser titular en otro equipo, al menos en este grupo de Superliga 2. En ninguno. En el otro, no lo sé. Entonces, conseguir convertir ese grupo en una piña y hacerles creer que podía ganar partidos, como hicimos el año en Primera Nacional, cuando sólo perdimos uno, y luego llegar a Superliga 2 y ganarle a Manacor, que había estado en Superliga 1, ha sido un motivo de satisfacción que era impensable para mí.

También será motivo de satisfacción que tu sustituto sea Pedro Pablo, al que conoces casi desde niño… 

Cuando era niño y jugaba de infantil, yo tenía como ídolos a gente como él y Quique Blas, les iba a ver jugar. Ahora, hemos tenido una relación de amistad de muchos años y para mí es un orgullo no tener que buscar en otro sitio. Va a preservar la filosofía que yo tengo como un motivo de orgullo mío, más allá de quedar sextos en Superliga 2: la de dotar a este club de una cultura que se había perdido, porque no había gente de la casa, aparte de Peri y Barrasa, que respetase la filosofía que nos enseñó Quique. Volver a poner eso en valor me hace estar más orgulloso que el haber subido a Superliga 2.  

Y ahora, te toca mirar mucha base como director técnico. Acabas de llegar de Portugal, de vuestra cita clásica con el Torneo de Espinho, donde has ido con varios equipos del club. ¿Viene buena materia prima? 

Lo estamos haciendo muy bien, tanto en chicas como en chicos. Ha sido un año histórico, metiendo a todos los equipos en fases finales, y eso que cada vez es más difícil, porque hay más participantes, pero nosotros vamos para arriba. Este año quiero tener un equipo de chicas bastante potente, y llevar al equipo infantil de chicos por lo que te decía antes: crear una serie de gestos técnicos para que cuando lleguen arriba no lo hagan con esos déficits que tiene ahora. Y luego, también estoy valorando coger el equipo juvenil, que también es un equipo potente, para que cuando los jugadores doblen con el Superliga 2 no haya ese salto que había este año de unos jugadores a otros, sino que tengan esa filosofía de juego rápido, esos mecanismos del juego defensivo… Aunque los entrenadores que había con ellos son buenos, yo me siento más capacitado y con más experiencia para hacer que ese salto sea más fácil. 

Jaime Fresno