Limitar el acceso en coche, un autobús-lanzadera hasta la Silla de Felipe II y la prohibición de la escalada, entre las medidas que contempla el Plan de Protección de La Herrería

El acceso en coche al bosque de La Herrería, en San Lorenzo de El Escorial, puede tener los días contados. Así figura en el Plan de Protección Medioambiental de esta zona, declarada Paisaje Protegido, que aprobó a finales de marzo el Consejo de Ministros y que el pasado 4 de julio se publicó en el Boletín Oficial del Estado tras la resolución de la Gerencia del Consejo de Administración de Patrimonio Nacional.

Vista de La Herrería y el entorno de San Lorenzo desde la Silla de Felipe II / Fotografía: Rafa Herrero

En este extenso documento se valora como “buena” la conservación del bosque en la zona de mayor uso turístico, si bien añade que “en la Silla de Felipe II y en algunos lugares de fácil acceso en automóvil es evidente la presión que genera el exceso de visitantes sobre el suelo, la vegetación arbustiva y la limpieza del entorno”. Estas “alteraciones”, prosigue el texto, “se consideran reversibles a corto y medio plazo si se adoptan medidas de limitación del número de visitantes o de la manera en que se accede a determinados lugares”. Es más adelante, en el desarrollo del Plan de Uso y Gestión, cuando se concretan las actuaciones para la “regulación turística y recreativa” en el denominado Soto de la Ermita, incluyendo el “cierre de la carretera interior a vehículos particulares”, el “traslado del kiosco” y la realización de un “estudio de viabilidad de autobús lanzadera” que uniría la Casita del Príncipe, el Monasterio, la Casita del Infante y la Silla de Felipe II. Igualmente se incide en la necesidad de delimitar y adecuar los espacios de aparcamiento en el entorno de la M-505, principal punto de acceso a La Herrería, así como de mejorar la seguridad vial en esta vía, advirtiendo también de la inexistencia de pasos para fauna, constituyendo “un riesgo cierto para las poblaciones de reptiles, anfibios y micromamíferos”.

Centro de recepción de visitantes

Por otra parte, este Plan propone, aunque sin figurar asignación económica concreta, la creación de “un centro de recepción y puntos de información para visitantes y usuarios, aprovechando los edificios e infraestructuras existentes mediante conversión de uso o adaptación”, haciendo hincapié en la relación histórica del Bosque de La Herrería con el Monasterio y Real Sitio. Dentro del ámbito científico y didáctico se contempla igualmente la elaboración de un fondo documental del bosque, en colaboración con universidades y centros de investigación. Un proyecto de educación ambiental, dirigido principalmente a colegios e institutos, y la mejora de la señalización de itinerarios y sendas temáticas aparecen también entre las actuaciones previstas.

Usos deportivos

Del mismo modo, en este Plan de Protección se abordan los usos deportivos, prohibiéndose expresamente la práctica del “boulder o escalada libre sobre afloramientos rocosos singulares”. Se trata de una actividad, subraya el informe, “fuertemente dañina, ya que produce alteraciones de diverso tipo sobre lugares especialmente valiosos por su calidad ambiental”, afectando a la cubierta vegetal, “muy especialmente en las zonas del rincón del Castañar, los alrededores de la Silla de Felipe II y la ladera de Las Machotas por la carretera vieja de la Silla”.

Más allá de la escalada, el plan también pone el foco en el campo de fútbol situado al final de la Calleja Larga, donde desde los años 60 del pasado siglo juega sus partidos la centenaria UD San Lorenzo. Su uso, señala el informe de Patrimonio Nacional, “acarrea una asistencia muy numerosa de público que se desplaza mayoritariamente en vehículo automóvil y que aparca en zonas no preparadas del bosque, con efectos muy negativos sobre el suelo y la vegetación”. Para paliar esta situación, se indica, “sería preciso dotar al entorno del campo de fútbol de infraestructuras e instalaciones de tipo urbano”, algo que no se contempla dada la protección ambiental que afecta a La Herrería. En este sentido, señala que se deberán establecer, de acuerdo con el Ayuntamiento, “las medidas necesarias para la adecuación del acceso y la zona de estacionamiento de vehículos”. Algo parecido se comenta acerca del campo de golf, si bien en este caso el diagnóstico es que sí existen “instalaciones que mitigan la incidencia de uso sobre el entorno”.  

En cuanto al senderismo y la bicicleta, la conclusión es que, “si se practican sobre itinerarios adecuados, apenas tienen incidencia sobre el bosque, o bien sus efectos se pueden revertir a corto plazo”. En todo caso, se advierte de que “la práctica de deporte en grupo deberá ser objeto de autorización por parte de Patrimonio Nacional”.

Celebración de la Romería en el entorno de la ermita de la Virgen de Gracia / Archivo

La tradición romera

Dentro de este mismo plan también se hace mención a la celebración en la zona central de La Herrería de la Romería de la Virgen de Gracia, patrona de San Lorenzo de El Escorial. El plan habla acerca de los “efectos sobre el bosque” como consecuencia del “uso intensivo” durante este evento, el segundo domingo de septiembre, constatando la dificultad de completar el “proceso natural de regeneración”. En cualquier caso, el texto hace mención a la participación de Patrimonio Nacional como institución, así como a la existencia de un Plan de Autoprotección, con un apartado específico de protección del entorno natural, recordando además que “la tradición romera en San Lorenzo de El Escorial se remonta a los siglos XVI y XVII”. 

Un poco de historia

El Bosque de La Herrería fue declarado Paisaje Pintoresco en 1961, y actualmente está comprendido en la Red Natura 2000 como Lugar de Interés Comunitario y Zona de Especial Protección para las Aves.

En 1561, Felipe II decidió la actual ubicación del Monasterio y adquirió los terrenos donde habría de construirlo, así como los colindantes necesarios para crear un coto real de caza y disponer de pastos para el ganado y huertas de abastecimiento de los monjes. Todo ello lo cercó con un muro de piedra de 2 m de altura y 50 Km de perímetro (Cerca Histórica de Felipe II). Hacia finales del siglo XVI, los límites del Real Sitio de El Escorial eran extraordinariamente vastos, teniendo una continuidad física con los lindes del Monte de El Pardo.La inmensa mayoría de estas propiedades fueron vendidas en 1870 por el Estado a particulares como consecuencia de las leyes desamortizadoras del Sexenio Revolucionario, y sólo se conservan adscritas al Patrimonio Nacional las fincas de La Herrería, El Cerrado, El Romeral y El Navazo de la Pulga. En el siglo XVIII se construyeron dentro de la Herrería las Casitas del Príncipe y del Infante con sus respectivos parques y jardines.

El documento completo se puede contemplar en el siguiente enlace: Plan de Protección Medioambiental del Bosque de la Herrería.