Las Rozas elimina a la SD Logroñés y se mete en la final por el ascenso a Segunda División B

Las Rozas ya está en una de las finales que dan el pasaporte a la Segunda División B, tras superar a la SD Logroñés por el mayor valor de los goles en campo contrario, merced al empate (1-1) que se registró este domingo en el campo del Mundial 82 de la capital riojana. Un gran gol de Albur en la segunda parte y varias paradas de mérito de Yelco Ramos fueron fundamentales para que los roceños terminaran por decantar a su favor una eliminatoria plagada de alternativas y que mantuvo la emoción hasta el final. Las Rozas terminó celebrando por todo lo alto un pase ganado a pulso en los 100 minutos que duró el partido de vuelta de Logroño, donde el grupo de Lolo Escobar pasó por encima de varias adversidades antes de cantar victoria.

La primera tuvo que ver con la lesión de Raúl Díez cuando sólo se habían jugado nueve minutos de partido. El lateral derecho tuvo que dejar su sitio a Albur y el cambio supuso que Lolo Escobar reestructurase de forma importante el dibujo roceño: Lucas dejó el lateral izquierdo para ocupar el derecho, y ello provocó que Jaime Turégano retrasase su posición de interior, que a su vez pasó a ser de Albur. El contratiempo no fue óbice para que Las Rozas se erigiera en dominador del partido, gracias al trabajo en el medio campo de Cruz, Rubén Blanco y Nogueira. El ex del Trival, novedad en el once tras su gran actuación en la ida entrando como refresco en la segunda parte, resultó una de las claves para que los roceños superaran a su rival en la zona ancha y llevaran más peligro durante la primera parte. Un remate de Calleja desviado a córner por el guardameta De Prados, y una diagonal de Albur culminada con un disparo en carrera que se marchó cerca de la escuadra, fueron los avisos más importantes de Las Rozas ante una Sociedad Deportiva Logroñés demasiado conservadora y pendiente del envío largo hacia Binke Diabaté. Fue precisamente el ariete de Mali, forjado en las categorías inferiores del Athletic de Bilbao, el que firmó el único disparo a puerta de los riojanos antes del descanso, con un remate lejano que se marchó muy alto. Hasta ese momento, Las Rozas controlaba muy bien el intento de la SD Logroñés por explotar la improvisación en el lateral derecho de la zaga roceña, donde Lucas realizó un trabajo perfecto para secar las internadas de Iñaki Toledo. Entre el menudo lateral y la clase de colocación de Iñaki y Jaime Guadaño, Las Rozas apenas sufrió en una primera parte en la que fue merecedor de algo más que el empate sin goles.

Albur y Yelco

Esa sensación de control madrileño sufrió un duro varapalo en el segundo minuto de la reanudación, cuando un gran cambio de juego de Diego Lacruz encontró desmarcado a Gabri en la derecha. El interior riojano ganó la lateral del área y metió un pase raso hacia Binke que el malí taconeó de espaldas a puerta para hacer el 1-0, aprovechando la tibieza en la marca de Iñaki. El gol llevó a Las Rozas a una fase de precipitación en sus acciones que pudo costar muy cara, cuando Albur se jugó la segunda cartulina amarilla al levantar en exceso la pierna en la pugna por un balón e impactar en un defensor del Logroñés, y a renglón seguido Lolo Escobar fue expulsado por extralimitarse en sus protestas en la banda. Fueron minutos críticos en la eliminatoria, en los que la Sociedad Deportiva Logroñés empezó a generar mucho juego por el medio, gracias al mayor protagonismo de Diego Lacruz y del recién incorporado, Herce. Sin embargo, cuando peor pintaba el panorama, Las Rozas trazó un contragolpe desde la izquierda que terminó por llevar el balón al costado opuesto, donde apareció en carrera Albur para ejecutar de duro disparo a De Prados y colocar el 1-1. El gol serenó los ánimos de Las Rozas, que recuperó su sitio dentro de un partido cuyo rumbo había logrado virar el Logroñés a su favor.

Con el marcador en contra, el técnico local, Albert Aguilá, quemó sus naves dando entrada a Naceur, un interior, y a Imanol Echeverría, su máximo anotador en Liga con 31 tantos, en busca del 2-1 que le diera el pase. Fue el momento de Yelco Ramos, que intervino para desbaratar dos remates de gol ante Herce y Gabri. Cosas del fútbol, el protagonismo positivo del portero pudo venirse abajo tras un mal control en una cesión atrás, que permitió a Binke hacerse con el balón y meter el pase de la muerte hacia Gabri, al que derribaron en boca de gol dos defensores cuando se disponía a remachar a puerta vacía. El colegiado vasco, Villaquiraín Bidegain, pitó falta en ataque tras unos instantes de gran confusión, y Las Rozas pudo salvar la ocasión local más clara entre las airadas protestas de la grada.

De ahí al final, la entrada de Jime, más la gran movilidad en ataque de Albur y las conducciones y el sentido posicional de Calleja, dieron a Las Rozas las respuestas necesarias para contrarrestar el ataque en tromba del Logroñés. Tras un angustioso tiempo extra de siete minutos, Las Rozas cantó victoria y pudo celebrar sobre el césped artificial del Mundial 82 su clasificación para la final por el ascenso a Segunda B, un hito que, ocurra lo que ocurra,  ya está en la historia del fútbol roceño.

SD LOGROÑÉS: De Prados; Borja, Miguel Ledó, Chacón, Miguel Rodríguez (Imanol Echeverría 70’); Javi Ruiz Arpón; Gabri (A), Pesca (Herce 46’), Diego Lacruz, Iñaki Toledo (Naceur 65’); y Binke Diabaté.

LAS ROZAS CF: Yelco Ramos (A); Raúl Díez (Albur, 9’, A), Iñaki, Jaime Guadaño, Lucas; Cruz, Nogueira, Rubén Blanco (Cobos, 76’); Calleja (A), Goal y Jaime Turégano.

GOLES: 1-0, Binke Diabaté (47’); 1-1, Albur (61’)

ÁRBITRO: Josué Villaquiraín Bidegain, del Comité Vasco (2)

INCIDENCIAS: Partido de vuelta de las semifinales por el ascenso a Segunda División B, jugado en el campo del Mundial 82 de Logroño, ante unos 1.000 espectadores, con unos 100 seguidores roceños. Césped artificial en buen estado y unos 28 grados de temperatura.

Jaime Fresno