Carlos Verona acaba el Dauphiné con una fuga de 100 kilómetros, tras el fallido intento de Nairo Quintana por pelear la victoria

Carlos Verona culminó este domingo su tercera participación en el Critérium Dauphiné en la 36ª posición de la General, a algo más de 29 minutos del ganador absoluto, el danés del Astana, Jakob Fuglsang. El sanlorentino del Movistar, con la misión de ayudar a Nairo Quintana, aprovechó el retraso en la clasificación de su jefe de filas para filtrarse en la escapada del día, formada en la ascensión de segunda categoría a la Côte de Rond, apenas superado el kilómetro 10 de carrera. En ella entraron corredores de gran nivel, como los franceses Julien Alaphilippe y Warren Barguil, el italiano Alessandro De Marchi, o el neerlandés Dylan Van Baarle, a la postre ganador de la etapa.

Verona aguantó en el grupo de 13 unidades en fuga hasta la ascensión final a Champéry, ya en territorio suizo, donde se descolgó ante los ataques por la etapa víctima del gran desgaste de una jornada con siete puertos de montaña en la que anduvo casi 100 kilómetros en fuga. Verona se declaró contento “por haber podido entrar en la escapada, pero también sabía que mis probabilidades de éxito eran pocas en una fuga tan fuerte, aún así he intentado guardar al máximo, cabeza fría y a ver qué pasaba, pero en un recorrido tan duro, y sin estar aún en mi mejor versión ha pasado lo que ha pasado, que en el último puerto he cedido ante los cambios de ritmo, e intentado poner mi tempo para intentar estar al final con Nairo en caso de que pudiera necesitar algo, ya que uno de los principales motivos de ir en fuga hoy, era estar delante por lo que pudiera pasar”.

Verona escoltó al colombiano hasta la pancarta de dos kilómetros, donde se dejó llevar para alcanzar la meta a 2:56 minutos del ganador, Dylan Van Baarle, y a poco menos de un minuto de un Quintana que finalmente no pudo entrar en la pelea por la General, tras su intento fallido de ataque lejano en la etapa reina del sábado. El jefe del Movistar en Francia acabó noveno en la clasificación, a 1:59 minutos de Fuglsang, en lo que fue su primer test de envergadura de cara al Tour de Francia.

A modo de balance del Dauphiné, Carlos Verona resumió en su diario de carrera que “han sido ocho días de muy buen trabajo de equipo, a pesar de haber perdido a Nelson (Oliveira) en la segunda etapa. A nivel de resultados no hemos estado brillantes, pero hemos estado en la pomada, y salimos de aquí con el objetivo cumplido: con dos puntos más de forma, y sanos como robles”. El ciclista serrano entrenará las próximas dos semanas en la altitud de Andorra, antes de afrontar su próxima carrera, el Campeonato de España en ruta, a celebrar en Murcia.