El Galapagar elige a Álvaro Gómez Rey como sustituto de Javier Arroyo para dirigir un nuevo proyecto que se debate entre Preferente y Tercera División

El CD Galapagar anunció este martes oficialmente a Álvaro Gómez Rey como nuevo entrenador, apenas 48 horas después de cerrar la etapa de tres temporadas de Javier Arroyo en el banquillo de El Chopo con la victoria por 3-1 sobre el Aravaca. El nuevo técnico, que a sus 26 años de edad es el más joven de toda la Preferente de Madrid, llegará a la Sierra después de llevar a la Escuela Concepción a su cota más alta, con la cuarta posición del Grupo 1 de Preferente, tras pelear codo con codo con el Galapagar por ser tercero, y de ascender al equipo desde la Primera Regional, en la primera de las tres temporadas en las que ha dirigido al club de Ciudad Lineal. Previamente, Gómez Rey había entrenado al segundo equipo del Torrelodones, en lo que fue su primera experiencia en categoría de aficionados.

El nuevo entrenador arlequinado visitó las instalaciones de El Chopo horas antes del anuncio de su fichaje, en lo que fue una primera toma de contacto que tendrá continuidad a finales de esta semana, cuando será presentado a la totalidad de la plantilla. En una primera valoración como técnico del Galapagar, Álvaro dijo estar “muy contento, porque el proyecto pinta bien, es más ambicioso que el que teníamos en la Concepción”, además de destacar la buena temporada realizada con los madrileños, “en la que nos hemos disputado la tercera plaza con el Galapagar”.

El técnico madrileño, una de las revelaciones del curso futbolístico en Madrid, llega a Galapagar sin que se hayan apagado del todo los ecos de la polémica suscitada por unas declaraciones al portal Balón a Tierra –del que es colaborador-, en las que criticaba el ambiente vivido en El Chopo en el partido entre ambos equipos, y en especial la celebración del gol de la victoria del Galapagar –“algún jugador lo celebró en nuestra cara”, dijo después del partido-. Meses después de aquello, quitó hierro al episodio y bromeó al asegurar que “menos mal que ahora estaré de local”, antes de alabar a la afición galapagueña y destacar el fuerte respaldo social que recibe su nuevo club. Sobre ello, Álvaro Gómez Rey explicó que, a su juicio, los medios con los que cuenta el Galapagar “son superiores a los que teníamos en la Concepción. Hay que tener en cuenta que allí, sólo en alquiler de campos, al club se le iban 40 ó 50.000 euros, con lo que todos los recursos que se sacaban para empezar la temporada iban ahí y no para la plantilla. Los jugadores allí no cobran, y eso al final es un hándicap si quieres ser más ambicioso”

Pendiente de los playoff

El nuevo entrenador, cuyo estilo futbolístico se basa en el toque y la iniciativa en los partidos, hablará en los próximos días de las líneas maestras del nuevo proyecto, que está a expensas de en qué categoría termine jugando el Galapagar. Álvaro considera que ello condicionará el estilo de juego, “porque si jugamos en Preferente, tendremos que asumir la iniciativa de los partidos, y si es en Tercera, tendremos que ser más conservadores y sólidos. Sea como sea, va a haber mucho trabajo”. Las opciones del Galapagar de saltar a categoría nacional se multiplicaron el pasado fin de semana, tras el ascenso directo a Segunda B del filial del Getafe, y el pleno madrileño en las otras tres eliminatorias: Las Rozas, Móstoles URJC y Alcobendas Sport lograron pasar a las semifinales tras superar respectivamente al Saguntino, a la Peña Sport de Tafalla y al Lorca. El Galapagar, que necesita que al menos que dos de los tres logren el ascenso a Segunda B, estará muy atento este fin de semana a estos partidos de ida de la segunda ronda, sorteada el lunes en la Ciudad del Fútbol: Las Rozas – SD Logroñés (Sábado, 19:00 horas); Alcobendas Sport – Zamora CF (Domingo, 11:30 horas); y Móstoles URJC – Socuéllamos (Domingo, 12:00 horas).