El Floorball El Escorial se estrella en el portero internacional Iván Martínez y cede el trono de la Liga Nacional al CUF Leganés

Las plantillas del Floorball El Escorial y CUF Leganés, antes de empezar el encuentro / Fotografía: Enrique Peñas

Floorball El Escorial y CUF Leganés ofrecieron el domingo un gran espectáculo en la gran final de la Liga Nacional de Floorball, que deparó 70 minutos de lucha sin cuartel, incluyendo diez de prórroga, antes de coronar al multicampeón de España en la tanda de penaltis. El CUF Leganés, gran dominador del floorball nacional hasta la irrupción de El Escorial, logró su 15º título de campeón de España tras un partido por momentos épico y en el que su guardameta, Iván Martínez, titular de la selección española, cuajó una actuación memorable, con 19 paradas en el tiempo reglamentario, algunas inverosímiles, y dos penaltis detenidos. Fue la clave para detener la crecida del Floorball El Escorial, que levantó un 2-5 en los últimos tres minutos del tercer tiempo para forzar la prórroga, en medio de la locura colectiva de Navaarmado, un pabellón desbordado por dos aficiones entregadas.

El polideportivo de El Escorial registró un lleno completo para asistir al encuentro celebrado el domingo / Fotografía: RRSS Floorball El Escorial

El inicio de partido fue descorazonador para el defensor del título, un Floorball El Escorial sin la fluidez acostumbrada ante un CUF Leganés seguro de sus posibilidades y con una puesta en escena muy distinta a la de su última comparecencia en la Villa, cuando perdió con claridad (3-0) la final de la Copa de España. Aún así, El Escorial forzó pronto el comienzo de la exhibición de Iván Martínez, autor de una extraordinaria parada a los tres minutos que negó a Charly López el 1-0. Casi a renglón seguido, otro internacional, Sergio Garcés, apareció para servir a Miguel Juárez el 0-1 que empezó a romper la contienda. El Escorial digirió mal el mazazo, y el CUF Leganés pasó a gobernar con autoridad el partido, con sus mejores hombres activados y manteniendo el nivel tras cada rotación. La sensación de dominio se tradujo al marcador con dos nuevos goles en el intervalo de diez segundos de Dani Ramos y Bruno Cañizo para el 0-3, que fue la losa que se llevó El Escorial al primer descanso. 

“Nos desbordaron por muchos sitios, salieron con la quinta marcha metida y no supimos leer el partido”, admitiría después Fernando García, que explicó que él y Carlos López tuvieron que corregir varios aspectos tácticos para restablecer el equilibrio: “¿Qué tocamos? Primero no permitirles que se replegaran en su media pista, porque teníamos muchos problemas en la circulación por fuera. Queríamos meter muy rápido la bola dentro, y ahí ellos, en cuanto robaban, salían muy bien antes de replegarnos nosotros. Avanzamos a tres cuartos a tiradores como Duncan Quinlan, Juan Bernardino o Dani Guzmán, para buscar ese tiro con bolas procedentes de las esquinas, no jugadas desde atrás. Y luego, cambiamos el pressing: estábamos en zona y no estábamos yendo a jugadores, había mucha confusión. El cambio, con el medio nuestro cogiendo al hombre y los dos puntas fijando, nos ha funcionado”. Esas variaciones comenzaron a alterar el guión en la segunda parte. A los dos minutos de la reanudación, Duncan Quinlan se estrelló en Iván Martínez al intentar convertir un penalti, y apenas cuatro minutos después, Dani Guzmán encendió a Navaarmado venciendo al fin al meta internacional, tras un buen servicio de Borja García. Las sensaciones empezaron a cambiar, pero no así la pegada del CUF Leganés, que contestó al 1-3 con el cuarto, obra de Antonio Sáez, y al 2-4 de Juan Bernardino con una diana de Ricardo Sánchez para el 2-5. “Tuvieron algo de equipo grande: saber contestar a cada gol nuestro”, admitiría después Fernando García.

Amparado en su ventaja, el CUF Leganés se hizo fuerte atrás, con el seguro de vida de Iván Martínez, y sin ofrecer resquicios en defensa, gracias a una gran disciplina en la presión. Con el tercer tiempo muy avanzado, y a más de siete minutos del final, El Escorial utilizó el recurso desesperado de actuar sin portero para ganar un jugador de campo y jugársela a una carta. Y le salió bien, pues sumó al acierto propio el hecho de que el Leganés errase hasta tres situaciones claras con la portería vacía, presa de la precipitación: en el minuto 57, a tres del final, Héctor Mondéjar asistió a Pablo López para que éste cruzara a la escuadra de Iván Martínez un espectacular remate; un minuto después, Mario Caballero aumentó la temperatura de Navaarmado con el 4-5 y, con sólo 50 segundos por jugar, Juan Bernardino sirvió a Dani Guzmán el empate a cinco que forzaba la prórroga, un gol con el que Navaarmado se vino abajo. 

Los jugadores del Floorball El Escorial, celebrando el gol que puso el 5-5 en el marcador / RRSS

En los diez minutos extras, Iván Martínez sostuvo al Leganés con otras dos paradas, un anticipo de lo que sería su exhibición final de recursos en los penaltis. El portero de la selección decantó la tanda de inicio con dos penaltis parados a Carlos y Pablo López, mientras que sus compañeros Dani Ramos, Sergio Fuentes y Javier Isidoro, uno de los grandes destacados, según Fernando García,  colocaban el 0-3 con enorme precisión en las ejecuciones. El Escorial, pese a las transformaciones de Duncan Quinlan y del sueco Mathias Pessi, ya no pudo levantarse. El CUF Leganés celebró su 15º título nacional tras casi tres horas de juego, que dejaron rotos a jugadores y técnicos de El Escorial, pese a la tremenda ovación de las más de 400 personas que desbordaron el aforo de Navaarmado. 

En ese clima de sentimientos encontrados, Fernando García acertó a decir a ras de pista que “todavía me está temblando el pulso después de lo que hemos vivido: hemos empezado a la una, son casi las cuatro, y aquí está todo el mundo. Es como el tenista que remonta ganando el tercer y el cuarto set y luego palma en el quinto… Se te queda cara de circunstancias. Con el 2-5 hemos tenido las narices de quitar al portero, de jugar con seis, y nos han salido las cosas muy bien. No sé ni cómo han entrado esos tres goles. Y de Iván Martínez, ¿qué voy a decir? Venía de una semifinal durísima ante Fénix en la que fue sin duda el mejor de su equipo, y hoy también, no sólo por los penaltis parados, sino por la cantidad de tiros que nos ha sacado”.

 

Uno de los protagonistas sobre la pista, Charly López, reconoció haberlo vivido con “un sentimiento un tanto agridulce, porque lo intentas, lo intentas y lo intentas, y no eres capaz. El rival nos lo ha puesto muy difícil y hay que darle la enhorabuena, aunque creo que cualquiera pudo llevarse la victoria”. El jugador admitió que “salimos un poco sin garra, sin fuerza, como si las cosas estuvieran ya hechas, estábamos un poco desinflados. Obviamente a todos nos gusta meter cinco e irnos a casa a saborear la victoria, pero estos son los partidos que de verdad le encantan a la grada, y que a nosotros también nos deberían encantar”. Tras la autocrítica, Charly también alabó a Iván Martínez, al que calificó de “portero muy frustrante, porque cada tiro bueno nuestro es una cazada de él, y eso te va minando”.

Fénix San Lorenzo B, campeón de la Liga CAM

El gran fin de semana de Floorball en la Villa deparó además el triunfo del Fénix San Lorenzo B en la Liga CAM, al imponerse en la final al CUF Las Rozas por 7-2. Los gurriatos, con parte del núcleo de jugadores de Liga Nacional, se deshicieron en las semifinales del sábado del CUF Leganés B por 5-3, antes de superar a los roceños con nitidez, liderados en anotación por los dobletes de Dani Calle y Juan Marcos Blake. El Fénix participó así en una ceremonia de entrega de premios que se repartió entre los descansos de la final de la Liga Nacional, y que sirvió para clausurar la temporada española de floorball. 

Jaime Fresno