Los mormones estrenan su nueva sede en la Sierra con una jornada de puertas abiertas este sábado

 

La presencia en la Sierra de los mormones se inició hace unos 30 años, cuando dos o tres familias se mudaron aquí, poniendo las bases de una pequeña comunidad religiosa que ha ido creciendo de forma silenciosa hasta llegar a las 120 personas que aproximadamente se reúnen de forma regular cada semana. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días -denominación oficial de esta confesión religiosa- venía celebrando sus encuentros en un local situado en el Camino del Berrocal, en Collado Villalba, hasta que hace unas semanas ha estrenado su nueva sede en la avenida de Los Llanos (Alpedrete). Hace una década, los mormomes compraron la parcela donde hoy se levanta un centro de reuniones con imagen inequívocamente norteamericana y en donde este sábado, 8 de junio, han organizado varias visitas guiadas (11:00, 12:30, 17:00 y 18:30 horas).

Además de españoles, en la comunidad, explican sus responsables, hay personas procedentes de distintos países (Finlandia, Colombia, Chile, México…), “gente bastante integrada en la comunidad, con profesiones muy distintas”.

Más allá del primer mormón español, Melitón Trejo (bautizado en 1874), la presencia mormona en nuestro país se remonta a finales de la década de los 60, mientras que se cumplen ahora 20 años de la construcción del templo de Madrid (uno de los 150 de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que hay en todo el mundo), situado en el barrio de Pavones (Moratalaz). Actualmente, la Iglesia cuenta con unos 155.000 miembros.

“Con este nuevo edificio somos más visibles”, comenta Ezra, obispo de barrio (el equivalente a las parroquias católicas). “Somos una iglesia cristiana, porque creemos en la Biblia y en que Jesucristo vino a la tierra”, explicaba, con la “esperanza” de alcanzar un futuro mejor después de la muerte. “Creemos que la familia es la unidad más importante en cualquier sociedad, y que las familias son eternas en naturaleza y pueden permanecer juntas para siempre”, señalan. En este sentido, el templo constituye un lugar sagrado, escenario de ordenanzas como “el matrimonio por la eternidad que une familias y generaciones para siempre”.

“Nuestra meta es siempre el servicio: a nuestra familia, a la comunidad y la sociedad en general, siguiendo el ejemplo de Jesuscristo”, indicaron. “Se nos conoce porque no bebemos, no fumamos o no decimos tacos, pero es algo que forma parte de nuestra actitud, por una concepción física, moral y espiritual; la mejor forma de predicar es con el ejemplo”.

El mormonismo (nombre derivado del “Libro de Mormón”, que cuenta la historia de los primeros profetas en la América Precolombina, antes y después de la llegada de Cristo) fue fundado en 1830 por Joseph Smith al oeste del estado de Nueva York, aunque la persecución de los primeros años llevó a los fieles a atrevesar el país hasta establecerse en Utah, con la capital del estado, Salt Lake City, como su particular Vaticano. Desde allí se ha extendido hasta contar con más de 30.000 congregaciones en unos 160 países.