La bola de cristal.- (Artículo de opinión de Félix Alonso)

El pasado mes de diciembre hacía en una columna publicada en este medio una pregunta a propósito de lo que llamaba “vientos del norte”: ¿Podría el tridente de derechas acabar con la Alcaldía de Vecinos por San Lorenzo de El Escorial ? Y además hacía la propuesta (para casi todos descabellada) de que Vecinos encabezara una coalición de izquierdas si quería mantener el poder.

En este periódico se achaca el crecimiento de Vecinos a los votantes de izquierdas, algo me quería decir mi bola de cristal, que no me suele fallar, pues también me advertía de la pérdida de apoyos del PSOE local, aunque en este caso no hacía falta tener ningún oráculo. Lo del PSOE de San Lorenzo es muy preocupante, pues no sólo ha pasado a ser cuarta fuerza, sino a ser irrelevante. No cuenta para la configuración posible de un nuevo gobierno, puesto que Vecinos con Ciudadanos sería suficiente. Tienen que hacer un nuevo proyecto que sea capaz de superar los dualismos irreconciliables. Hay que hacer un esfuerzo; yo hablo en tagalo y no me entienden. Estoy seguro que se impondrá la cordura y que la nueva Ejecutiva tendrá que hacer esfuerzos para limar desencuentros y buscar ante todo la unidad que tanto gusta a nuestros votantes, como se ha demostrado en muchos municipios.

Izquierda Unida cometió el error de no colocar a la concejala de Participación Ciudadana, María José Santamaría, como cabeza de cartel. Podemos hizo una buena campaña, que seguramente se la tiraron abajo decisiones que no estaban en el ámbito de su competencia. Vecinos debe gobernar con el apoyo de Ciudadanos, algo que no debería ser muy difícil habiendo estado “Miki” gobernando con ellos durante los últimos cuatro años. París podría ir aprendiendo y así no se vería salpicado por el apoyo a Vox. La solución, el día 15 de junio, día en que el médico Jean-Baptista Denys, realizó la primera transfusión de sangre.

Félix Alonso,

San Lorenzo de El Escorial