Eva Anguela reina en Tafalla con cinco títulos de España y Samuel de Pablo gana con Madrid el oro en velocidad por equipos

El ciclismo de Galapagar vivió otra sesión histórica en el Velódromo Miguel Indurain de Tafalla, donde volvió a reinar Eva Anguela con cinco títulos de campeona de España júnior más un subcampeonato, y donde irrumpió con fuerza la figura de Samuel de Pablo, que añadió a la cosecha galapagueña la medalla de oro en la velocidad por equipos y las de bronce en puntuación y scratch. Ambos fueron piezas clave en la gran actuación global de la selección de Madrid, que regresó de  tierras navarras con ocho medallas de oro, seis de plata y seis de bronce, como gran dominadora del medallero en el cómputo global de los Campeonatos de España júnior y cadete, por delante del País Vasco -siete oros- y de Baleares -cinco-.

Eva Anguela, que sobre el mismo escenario de Tafalla ya había logrado cuatro medallas de oro y una plata en 2018, empezó ganando con autoridad los 200 metros de la prueba de velocidad individual, con un tiempo de 12:723 segundos. Su media, superior a los 56 kilómetros a la hora, le permitió imponerse con claridad a la andaluza Irene Álvarez y a la vasca Ekhiñe Rivas, a la que derrotó en la final tras imponerse a la catalana Nerea Bastida en semifinales. Fue el primer oro para Eva, a la que, como sucediera el pasado año, se le escapó el título en la prueba de scratch al no poder neutralizar otro tempranero ataque, en este caso el de la balear María Roselló, que cubrió las 30 vueltas (7,5 kilómetros) en 10:43:750 minutos. La de Galapagar se tuvo que conformar con la plata en un podio que completó otra balear, María Garau.

La jornada del domingo deparó para Madrid la medalla de oro en persecución, con Eva Anguela liderando el cuarteto de las Siete Estrellas junto a Estefanía Hurtado y Carolina Esteban, y su inseparable compañera, Adriana San Román, ciclista de Valdemorillo, con la que se proclamó también campeona de España en velocidad por equipos. Las madrileñas dominaron ampliamente la serie clasificatoria de la persecución desde el primero de los cuatro kilómetros (16 vueltas al velódromo), para aventajar en más de cinco segundos al País Vasco, Comunidad Valenciana y Cataluña. En la final, el cuarteto madrileño constató su superioridad ganando al equipo vasco, liderado por Ekhiñe Rivas. La pistard vasca también cedió ante Anguela y San Román en la final de velocidad, después de que ambos dúos protagonizaran una apretada lucha en la serie de clasificación.

La triunfal actuación dominical de la corredora de Galapagar se completó con la gran victoria, junto a Adriana San Román, en la velocidad por equipos, por delante de vascas y baleares, y el triunfo en el keirin, prueba en la que ganó por delante de la balear Lucía Gómez, corredora que había dominado en su serie. La otra medalla de oro había llegado en la sesión  del sábado, donde Eva Anguela se coronó campeona en la prueba de los 500 metros, siendo la única participante en bajar de los 38 segundos (37:913), para ganar por delante de la balear Lucía Gómez y de la castellano leonesa, Lorena de la Fuente.

Samuel de Pablo, tres medallas

El Campeonato de España cadete sumó la actuación descollante de Samuel de Pablo, corredor del Club Ciclista Galapagar que con sus tres medallas, un oro y dos bronces, confirmó las buenas maneras que venía apuntando tanto en pista como en carretera. De Pablo fue bronce en la jornada del viernes en scratch, tras el vasco Beñat Carbayeda y el balear Marc Terrasa, el cadete más laureado de la competición, y repitió el tercer puesto en la Puntuación, prueba en la que ganó una cerrada lucha por el bronce al navarro Ibai Azanza y al asturiano Mateo Álvarez. La carrera, de 60 vueltas y seis sprints, coronó al balear Marc Terrasa por delante del catalán Marcel Pallarés. En la otra prueba de fondo, otro galapagueño, Mario Anguela, fue 11º en Persecución.

El gran momento de Samuel de Pablo de subir al podio como campeón de España llegó el sábado, cuando ganó la velocidad por equipos con Alejandro Guijo y Esteban Sánchez. El terceto de la selección de Madrid fue el más rápido en la serie clasificatoria y acabó derrotando en la final al equipo del País Vasco, formado Ibon Díaz, Kimetz Etxabe y Haimar Echeberría.