La alcaldesa de Valdemorillo destaca la importancia de mantener el respaldo regional al trabajo de La Garbancera

Horas antes de dejar la presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido recibió el homenaje de la Asociación La Garbancera, una muestra de gratitud en forma de placa, que fue seguido por una decena de alcaldes y muchos agricultores que quisieron dejar también patente el reconocimiento al “importante respaldo” prestado desde la Administración regional. Un apoyo que ha de continuar, “porque los 14 consistorios que estamos integrados en esta asociación siguen comprometidos a la hora de continuar desarrollando esta idea, una expresión clara de lo decisivo y útil que resulta cooperar entre ayuntamientos y unir esfuerzos para sacar adelante proyectos como éste”, tal como destaca Gema González, la regidora de Valdemorillo, que incide en los logros de la iniciativa, resaltando que “no sólo se vuelven a cultivar tierras del término, sino que se está promoviendo un motivo más de interés turístico, y, por tanto, un factor más de reactivación económica”.

Precisamente en torno a estos “beneficios” compartidos por las localidades que forman parte de la asociación giró también la intervención de Borja Gutiérrez, alcalde de Brunete, municipio anfitrión del encuentro, al reconocer ante Garrido cómo se está consiguiendo, “sin importar las siglas políticas de los distintos gobiernos locales”, sacar adelante “un proyecto común que está beneficiando sustancialmente a la comarcara oeste, tanto por la reactivación de la agricultura, como por el empuje que está suponiendo para el turismo a través de la gastronomía”. 

Y es que el garbanzo cultivado en Valdemorillo y en las demás localidades que se incluyen en el mapa de actuación de La Garbancera es “un producto autóctono, de primera calidad, del que podemos sentirnos orgullosos, porque gracias a verlo servido en los menús de nuestros restaurantes y en nuestros comercios, van calando sus ‘bondades’ y va yendo a más su consumo y, con él, el reconocimiento a lo que representa esta asociación”. 

Compartiendo estos mismos criterios, fue el presidente de La Garbancera, José Francisco Brunete, quien explicó los avances en los que se continúa trabajando en materia de investigación y también de cara a fomentar la comercialización de este garbanzo “cien por cien de la zona”. 

En este sentido, recientemente también el IMIDRA organizó unas jornadas para presentar las diversas y originales formas de elaboración y comercialización del garbanzo madrileño, sirviendo como materia prima para snacks, productos lácteos (yogur), fermentados,  hamburguesas, salsas, etc.. De este modo, el citado Instituto Madrileño de Investigación transmitió a las administraciones la importancia de recabar su apoyo de modo que contribuyan a dar salida a este trabajo de laboratorio, repercutiendo en la creación de empleo y, por tanto, en la reactivación de la propia economía local y del desarrollo rural.