José Antonio Pérez ‘Macario’: “Ahora no tenemos los autobuses llenos de jugadores que venían de Madrid en la época del Club Baloncesto Villalba”

El Unión Baloncesto Collado Villalba entra en el momento culminante de los playoffs no sólo con sus objetivos cumplidos, sino en disposición de de ir más allá: todo indica que sus dos equipos sénior de Primera Nacional, masculino y femenino, seguirán un año más en la categoría sin tener que pasar por los cruces de descenso, y que la base, con cinco equipos en categoría Especial, tiene ante sí un final de temporada para el disfrute, sobre todo con sus dos conjuntos estandarte, el cadete y el infantil. Los dos iniciaron el pasado fin de semana los playoffs entre los mejores de la Comunidad de Madrid, confirmando la pujanza de dos generaciones llamadas a liderar el salto cualitativo de la entidad en el plano deportivo. Al frente de ello está un año más José Antonio Pérez ‘Macario’ director deportivo de un colosal staff en el que trabajan hasta 50 técnicos, dentro de una decidida apuesta por la formación que tiene que velar por el buen desarrollo deportivo de 35 equipos federados, que serán 42 cuando se integre el Villalbasket. 

Macario, con su brillante pasado en ACB a cuestas, que le otorga cierta ascendencia sobre los canteranos, aplica esa experiencia desde hace más de dos décadas en el baloncesto villalbino, que le sigue observando como un producto de la casa capaz de recordar los buenos tiempos del CB Collado Villalba. Él considera que muchas fórmulas de trabajo de entonces son aplicables a la base actual, más artesanal y menos ambiciosa. Los resultados empiezan a darle la razón, tras un largo período diseñando la estructura deportiva más grande de Collado Villalba.

¿La Liga EBA o la Liga Femenina 2 es posible en Collado Villalba con lo que viene de la casa, sin tener que salir fuera a buscar jugadores?         

A día de hoy, no. Pero sí que es cierto que confiamos en que de aquí a unos años sí que podamos producir jugadores para que puedan luchar por esos ascensos. Pero seguramente no nos va a quedar más remedio que traer de fuera, porque sólo con jugadores de aquí, será complicado.

Diriges una estructura con 50 técnicos, entre entrenadores, preparadores físicos. ¿Los métodos de trabajo están unificados? ¿Existe una filosofía común de juego similar a la que pueda tener el Baloncesto Torrelodones con la escuela balcánica?        

Estamos trabajando en ello. Tenemos un coordinador Mini, de todos los equipos de canasta pequeña, un coordinador en sección femenina, y otro en masculina. Desde que estamos en esta estructura creo que el club ha dado un paso importante, aunque nos queda mucho por mejorar. Y, sobre todo, añadimos una pieza importante, que es el tema del preparador físico, porque tenemos que suplir nuestra falta de horas de entrenamiento con preparación física adaptada al baloncesto fuera de pista. La estructura que tenemos es la que yo he mamado: he tenido grandísimos entrenadores, he visto mucho baloncesto y creo en el baloncesto que yo he practicado… 

¿Y cómo es?         

Me gusta la defensa muy agresiva, me gusta correr, hacer un baloncesto rápido y ágil. Tengo la intención de que los equipos que pasen Torrelodones y vengan aquí sepan que vienen a Villalba y que les va a ser muy difícil ganar, porque nuestro juego les va a complicar. Que sepan que somos un club que siempre va a querer más.

Aprovecho tu pasado como jugador. ¿Aquel modelo de base del CB Collado Villalba, que llegó al subcampeonato de España júnior, es aplicable a la actualidad, hay cosas de aquello aprovechables?         

Lógicamente cojo cosas de aquello, aunque entonces había muchos fichajes, venían autobuses llenos de jugadores desde Madrid que se complementaban con los que estábamos aquí. Allí mamé mi baloncesto y era muy parecido al que yo quiero implantar ahora, aunque no tengamos aquellos autobuses. Pero vamos en camino, también es cierto, porque aquellos éxitos en las Final Four de Madrid, en infantil, cadete, y júnior, que eran las categorías que había entonces, se conseguían con fichajes, y ahora tenemos a dos equipos en playoffs, y  hemos estado con el infantil en el Campeonato de España, con jugadores hechos aquí.

Tenéis cinco equipos en Especial, y el Cadete, los ‘Golden Boys’, llama mucho la atención, por meterse en el Nacional Infantil del pasado año y por lo que está haciendo en su primera temporada cadete. Háblanos de ese gran grupo: ¿Cómo llegó a formarse y cuál es el secreto de su éxito?        

No hay otro secreto que el trabajo, el entrenar y el sacrificarse. Ese grupo empieza en benjamín, pasan dos años, y en alevín de segundo año lo cogemos Adrián y yo. Desde entonces, la dinámica es adaptarlos a mi manera de ver el baloncesto. Entrenamos muchísimo, cuatro días a la semana, sacrificando sábados y domingos. Posiblemente son los jugadores del club que más han entrenado en estos tres años con muchísima diferencia sobre el resto: entrenamos en la calle, entrenamos el 1 de enero, trabajamos siempre en días festivos… Al final, los resultados ahí están. Ellos tragaron lo que no estaba escrito, pero los resultados nos ilusionaron a todos y para ellos será difícil olvidar lo del año pasado.

Y este año, en cadete, da la sensación de que van por encima de lo presupuestado. Ahí están, entre los mejores de Madrid otra vez…

Sí. Vienen con muy buena dinámica. Hemos hecho una cosa: mezclar generaciones. Hemos potenciado el equipo con cadetes de segundo año. El 60% del equipo es de primer año, pero sí que es cierto que esos jugadores de segundo año, a los que antes les costaba competir bien, se han visto en un equipo muy potente y han dado un paso hacia delante que les ha llevado a meterse entre los 12 mejores de Madrid, que es un grandísimo éxito.  

 

En la parte femenina, el objetivo es que los equipos de Especial, infantil y cadete, se mantengan en Plata en esta tercera fase… 

Sin duda. Uno de los objetivos del club con nuestros equipos de Especial es conseguir de aquí a pocos años estar en Plata y, si se puede, en Oro. Sí lo estamos consiguiendo en masculino, pero nos está costando un poco más en femenino. 

Supongo que para toda la sección femenina sería un gran aldabonazo el ascenso del primer equipo a Nacional de hace dos años… 

Sin duda. La trayectoria del sénior femenino es muy buena. Se quedaron a las puertas del ascenso en un par de ocasiones, tras muchos años intentándolo, y el ascenso fue un aldabonazo. El primer equipo es muy importante. El año pasado consiguieron salvar la categoría, y este año han dado un pasito más metiéndose entre los ocho mejores. Queremos dejar la puerta abierta para conseguir un posible ascenso en el futuro.

El Primera Nacional masculino parece en buena inercia para entrar en los playoff y mantenerse así sin apuros… (tras el cierre de la entrevista derrotó 69-53 al Alcorcón y certificó su presencia en el top 8)

Venimos con muy buena dinámica, llevamos mes y medio de muy buenos entrenamientos y buenos partidos,  con el equipo muy enchufado. Conseguir la permanencia era nuestro objetivo número 1.

Por vez primera en años, el primer equipo ha conseguido algo cargado de simbolismo: superar en liga regular al Torrelodones… 

Sí, está claro que a día de hoy las fuerzas están muy igualadas en ese sentido, cada uno con su método y filosofía. Nosotros creemos en nuestro trabajo de cantera, pero de cantera nuestra, y creemos en lo que hacemos. Damos pasitos cortitos, pero muy seguros. No miramos a nuestros vecinos, y si los miramos es para ver algo motivante con lo que mejorar; no como enemigos, sino todo lo contrario. Tenemos una gran relación, dentro de una competencia sana.

Jaime Fresno