Guadarrama recogió el pasado año más de 52 toneladas de ropa usada

Guadarrama ha superado en 2018 las 52 toneladas de recogida de ropa usada, según los datos facilitados por la Fundación Humana, responsable de la recogida en el municipio. En total se han recuperado 52.515 kg de textil usado, lo que ha supuesto un aumento del 4,62% respecto al año anterior.

Los artículos recogidos por Humana proceden de los contenedores instalados en distintos puntos del municipio donde se deposita la ropa, el calzado, los complementos y el textil de hogar que ya no se utilizan, para darles una segunda vida. El servicio de recogida del textil es gratuito y representa un ahorro importante en los gastos de recogida y tratamiento de residuos sólidos urbanos.

Las donaciones recogidas equivalen a 108.700 prendas que tienen una segunda vida gracias a la reutilización y el reciclado. Dos objetivos de consumo responsable que contribuyen al ahorro de recursos, la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. Se reducen los residuos en los depósitos controlados y en las plantas incineradoras, por consiguiente, también la emisión de gases de efecto invernadero. La Comisión Europea calcula que cada kilo de ropa que se reutiliza y no es incinerado evita la emisión de 3,169 kg de CO2. Las más de 52 toneladas recogidas en Guadarrama representan un ahorro de 166 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Tras la orgánica, los envases y plásticos, el papel y el cartón, y el vidrio, el residuo textil es la quinta fracción que más se genera y la que presenta el porcentaje de valorización más alto, por encima del 90%. De ahí la importancia de concienciar a todos los agentes sociales y a la ciudadanía de la necesidad de la recogida selectiva.

En España sólo una de cada 10 prendas que ya no se usa tiene una nueva vida. La ciudadanía desecha anualmente un millón de toneladas de textil, pero sólo el 10% se recoge selectivamente por un gestor autorizado para promover su reutilización o reciclado. Estas cifras se hallan muy lejos del 55% fijado por la Unión Europea (UE) para el año que viene en reciclaje de residuos municipales e incluso la Comisión Europea ha advertido a España y a 13 países más de que corre el riesgo de no cumplir este objetivo.

La gestión sostenible del residuo textil reporta, además de los beneficios medioambientales, “dos grandes beneficios sociales, como asegura la Fundación Humana, el primero, la generación de empleo verde y la contribución a la economía social, ya que fomenta la creación de puestos de trabajo inclusivos, estables y de calidad. El segundo es la aportación de recursos a iniciativas sociales”.