Manuel Escribano y los toros de Miura, grandes triunfadores de la Feria de Valdemorillo

A la hora de dar a conocer a los triunfadores de la Feria de San Blas 2019, aplaudida por una gran mayoría por el acierto y la expectación que despertaron los carteles confeccionados directamente por el Ayuntamiento, reivindicado con ellos el nombre y la entidad que ha de tener un ciclo tan esperado por toda la afición en el arranque de temporada, desde el Consistorio se quiere, en primer lugar, agradecer a los aficionados su respuesta, contándose en los tendidos con una buena entrada de público, hecho que viene a demostrar la importancia de “intentar responder a lo que se espera de esta plaza”, tal como destaca la alcaldesa, Gema González, quien hace también partícipes del agradecimiento municipal a todos los acartelados, deseando una pronta recuperación al matador Pepe Moral, “que nos dio un lección de coraje y casta, de pundonor intentado continuar la lidia pese a la cornada interna que sufría; un gesto que debemos reconocer por lo que encarna”, esa voluntad del sevillano que terminó abandonando el ruedo entre lágrimas y pidiendo perdón al respetable.

A estos reconocimientos expresados desde la Alcaldía viene a sumarse ya la relación oficial de triunfadores así nombrados por acuerdo unánime del jurado, alzándose Manuel Escribano como triunfador de la Feria, recibiendo la X Chimenea de Platino que le acredita como el mejor entre los matadores. El de Gerena  abrió la Puerta Grande al cortar dos orejas, dejando muy buenas sensaciones en un tendido al que hizo vibrar con sus pares de banderillas, como el colocado desde las tablas y otros pasajes en su enfrentamiento ante los Miuras en un mano a manos que , al final, le dejó sólo ante los de Zahariche por la cornada sufrida por Pepe Moral, percance que hizo que el de Gerena estoqueara también un cuarto Miura, el tercero por sorteo que le tocaba a su oponente.

El debut de este hierro en este coso deja también premio para la mítica ganadería sevillana, nombrándose a “Reinasolo”, con guarismo 4 y un peso de 600 kilos, el más destacado entre los que salieron por toriles. Este quinto fue ovacionado en el arrastre, aplausos que recibieron otros dos más del encierro, de modo que la distinción que representa el IX Trofeo La Candelaria se hace extensivo al conjunto de unos Miuras que lo pusieron ya difícil en las carreras entre talanqueras y cuya presencia en Valdemorillo supuso, además, la posibilidad de disfrutar de la única corrida que lidiará en Madrid este 2019.

En cuanto al tercero de los premios, se va a manos del joven novillero Rafael González, quien tendría que haber salido a hombros tras echar tres orejas al esportón de los de su lote de Hato Blanco. Sin embargo, no pudo verse aupado para salir triunfante, al ser intervenido en el mismo momento de terminar de estoquear a su segundo, con torniquete incluido, tras la cornada sufrida en el tercio medio posterior de su pierna derecha. Y es que el novillero supo estar ‘bravo’, continuando la lidia con notable entrega. Además, el jurado ha acordado igualmente otorgar Mención Especial a la suerte de varas ejecutada a ese buen quinto en la tarde de los Miuras por Juan Francisco Peña, de la cuadrilla de Escribano.

La entrega de los tres trofeos, esculpidos por Alfonso Leal, así como la placa acreditativa de la citada Mención Especial, se hará en un acto abierto al público que tendrá lugar el jueves 28 de febrero, a las 20:00 horas, en el Auditorio de la Casa de Cultura Giralt Laporta. En el mismo se contará con la presencia de las autoridades locales y de los miembros del jurado, que en esta edición está formado por Jorge Fajardo, presidente de la Federación Taurina de Madrid, Félix Bravo Villena y Justo Martín Ayuso.