Solitaria oreja para Juan del Álamo en la primera corrida de toros de la Feria de Valdemorillo

Román firmó lo mejor de la tarde, pero se marchó de vacío - Descastado y desclasado juego de los astados de “La Palmosilla”

La primera corrida de la Feria de Valdemorillo 2019 tuvo escaso argumento. Los toros de La Palmosilla -bien presentados y armónicos-embistieron poco y mal.  Una solitaria oreja paseó Juan del Álamo y la mejor faena llevó la firma de Román, que se quedó sin premio por fallar estrepitosamente con el verduguillo. Abría tarde Curro Díaz, que se fue en blanco en su paso en el festejo celebrado ayer,  sábado 9 de febrero, en el coso de “La Candelaria”. Hubo buena entrada, casi tres cuartos cubiertos. 

Juan del Álamo, paseando el único trofeo de la tarde / Fotografías: Rafa Herrero

Lo de “La Palmosilla” tiene fama de salir blando, andar en la línea roja de la casta y sacar buena clase. De esto último no vimos nada, apenas un punto en el toro que rompió plaza, porque la corrida que saltó a la arena de Valdemorillo no la tuvo; careció de humillación y entrega, además de sosear y resultar en definitiva descastada. Bien es verdad, que en algunos casos, los toreros parecieron no haber despertado todavía del parón invernal y acusaron falta de acople. 

Hubo que esperar hasta el quinto capítulo del festejo para que Juan del Álamo cortara el primer y único trofeo de la función. No acababa de estar centrado el salmantino ante un toro noble y sin emoción. En un descuido fue volteado por el animal, saliendo ileso del trance. A partir de ese momento, el salmantino tiró de raza y amor propio y puso la sal que le faltaba al guiso. El final fue lo mejor, por molinetes encadenados, desplantes y una estocada efectiva. Ante su primero, un ejemplar basto, complicado y con dificultades, que no descolgó nunca, Del Álamo no estuvo cómodo en ningún momento, llegando a pasar apuros. Lo mató de una estocada defectuosa. 

La mejor actuación de la corrida la llevó a cabo Román ante el tercero. Fue una labor de muy buen nivel, donde imprimió suavidad a un toro que no rompió nunca  y que en manos del valenciano incluso pareció mejor. Aguantó las paradas y miradas del “palmosillo”; no se amilanó el torero, cimentando una faena sólida y con buenos muletazos sobre la diestra. Prendió una estocada al tercer intento, el puntillero lo levantó y después se atascó con el descabello, dejando todo en una mala imagen.

El sexto fue un precioso ensabanado que embistió informal y con mal estilo en las telas de Román. Una faena de voluntad que brilló en su inicio y en unas ceñidas bernadinas de cierre. Tras media estocada el toro tardó en echarse y con ello se esfumó la posibilidad de cortar alguna oreja como premio al conjunto de la tarde. 

Curro Díaz se llevó en su primer turno el toro que mejor embistió de la corrida, especialmente por el pitón derecho. Hubo una primera parte de mejor acople, toreando con plasticidad y esa estética tan personal que atesora el diestro. Pero luego la faena acabó viniéndose a menos. Mató de una soberbia estocada, se le pidió el trofeo, pero el presidente consideró que la petición no era mayoritaria.

Su segundo fue un toro que realizó buena pelea en varas, pero ahí se dejó todo su brío. El de la “La Palmosilla” llegó parado y defendiéndose a la muleta de Curro Díaz, que pronto desistió y decidió abreviar ante el escaso lucimiento del animal. 

2ª de la Feria de Valdemorillo. Casi tres cuartos de entrada. Toros de “La Palmosilla, bien presentados. Más bonitos 1º, 5º y 6º. Descastados, sin humillar, sosos y desclasados en general. El 1º tuvo buena condición. Curro Díaz, ovación tras petición y ovación; Juan del Álamo, silencio y oreja; y Román, silencio y silencio. “Mambrú”, Iván García,  David Sánchez y El Sirio se desmonteraron. Destacar la buena brega de “Jarocho” 

“Miuras” para el cierre de feria

Para esta tarde, el “plato estrella” de esta feria de Valdemorillo que hoy domingo echará el cierre definitivo. Debutarán en la localidad los legendarios toros de “Miura” para un suculento mano a mano entre dos especialistas de la casa, Manuel Escribano y Pepe Moral. Se espera que hasta la localidad serrana acudan muchos aficionados de toda la Comunidad de Madrid y que la plaza registre una gran entrada, la ocasión lo merece. Una “miurada” no se ve todos los días en Valdemorillo y a escasa distancia de la capital.

Alfredo Fernández