El alcalde de Moralzarzal hace balance de sus cuatro años de gestión: “Si somos capaces de llegar a los vecinos, el proyecto continuará”

Juan Carlos Rodríguez Osuna nos recibe en su despacho entre reunión y reunión. El tiempo apremia: a penas quedan cuatro meses para las elecciones y el ritmo del Ayuntamiento no para, de hecho vemos en su agenda más citas apuntadas para tratar de sacar los presupuestos para 2019. En esta legislatura ha aprobado tres cuentas a pesar de no contar con mayoría y ha firmado un nuevo convenio laboral. Su pasado de negociador sindical aflora en varias ocasiones durante la charla; también su etapa promocionando a Wally, el famoso personaje vestido de rayas al que había que buscar, pero eso lo dejamos para otra entrevista.

¿Qué sensación tiene de estos cuatro años?
Muy buena, de haber llegado a un Ayuntamiento y dar pasos en un sentido diferente al que se venían dando. No hubiera sido posible sin un equipo de gente con unos valores que están por encima de cualquier otra cosa, de una honestidad completa y una capacidad de trabajo extraordinaria.

¿Y lo negativo?
Las dificultades que hemos tenido en la gestión. He tenido que presentar dos cuestiones de confianza para aprobar los presupuestos y no nos hemos desmoralizado. Llegamos aquí para hacer política no para estar y si ellos consideraban que no teníamos que estar y sumaban una mayoría suficiente para volver a las políticas de antes o ir a políticas poco realistas como remunicipalizar a cualquier precio sin importar la gestión…

¿Volverá a presentarse?
Nos faltan muchas cosas por hacer, lo que nos da pie a presentarnos. Después de haber hablado con el equipo de Gobierno y el grupo municipal, estoy a disposición de presentarme estos cuatro últimos años, que es lo que tenemos en nuestros estatutos. Me gustaría que se vaya incorporando gente para que vean cómo es la gestión, que haya una continuidad. Si somos capaces de llegar a los vecinos, nuestro proyecto puede continuar mucho tiempo.

¿Repetirá con el mismo equipo?
Estaría encantado de contar con todos, pero cada uno tiene sus planteamientos de vida, laborales y familiares y tendrán que tomar ellos la decisión.

¿Alguno ya le ha dicho “no”?
No, lo que sí les he dicho yo es que estaría encantado de que siguieran trabajando para los vecinos.

¿Qué quedaría pendiente para esos próximos cuatro años?
El partido tiene en mente hacer tantas cosas que da para muchas legislaturas, pero este equipo quiere dar continuidad a unas actuaciones que nos han paralizado, como el centro cívico, que salió de la participación ciudadana y contó con la aprobación de la Comunidad, necesario para sacar salas, tener un espacio de actuaciones menor que el teatro, una biblioteca en condiciones… Un lugar para la actividad compartida, ese creo que es el concepto que no se entendió, donde puedas hacer actividad física, acceder a la cultura, tener espacios para compartir en las ágoras…

¿Es una espina clavada?
Sí, porque hubo mucho trabajo. Creo que la clave para que no lo votara MeC es que estaba junto al polideportivo, cuando se valoró urbanísticamente esa ubicación como la mejor. Visitamos centros cívicos en España, teníamos documentación de otros países y fuimos a diferentes congresos de Ciudades que Caminan donde se hablaba de ese urbanismo aislado que hay que desmantelar y hacer uno sostenible.

También en materia urbanística está el Plan de Movilidad.
Cualquier Plan de Movilidad es complejo porque hay una situación actual de un municipio al que hay que ir adaptando todos los tipos de movilidad: coches eléctricos, patinetes, bicicletas, peatones. En el Plan que hemos presentado, donde se han invertido 1,3 millones, se contempla esa multifuncionalidad, desde ganar espacio para el peatón y abrir espacio a la convivencia. Esto está unido a la Red de Ciudades Saludables, a la que nos hemos adherido y con la que tenemos muchos proyectos.

En ese punto está la peatonalización del casco.
Tenemos previsto peatonalizar, pero no a cualquier precio y no mañana. Tenemos claro que hay una dificultad para aparcar en la puerta de los sitios, pero ¿a quién se le ocurriría volver a meter los coches por la calle Preciados, en Madrid? Es impensable. Tenemos un parking abandonado, porque se hizo mal y está fuera de norma, para el que no hemos tenido recursos suficientes para ponerlo en marcha. Hay que poner aparcamientos disuasorios; además, habrá accesos para los residentes y espacios reservados para la carga y descarga de los comercios, para que nadie tenga que cargar con una alfombra para ir a la tintorería. Es una realidad que a la gente le gusta utilizar el coche pero poco a poco tendremos que hacer hincapié en que gastar la zapatilla mola. Se hablará con todas las partes, como al inicio de la legislatura, donde se tomó el compromiso de no hacer nada hasta que no estuviera todo contemplado.

¿Cuál ha sido su medida estrella?
El cambio tan profundo que se ha dado en muchas cosas que ni siquiera son visuales, como el planteamiento de cómo se licita, donde el precio no es lo único importante sino los requisitos de calidad. También la recuperación de la deuda, a pesar de seguir manteniendo los edificios municipales. O la avenida de la Salud, que no solo la hemos arreglado, sino que hemos ganado a la Comunidad de Madrid. Otros partidos de carácter nacional están condicionados por lo que les digan sus mayores. Nuestros mayores son nuestros vecinos y eso es una ventaja muy grande.

El no tener el paraguas de un partido nacional, ¿dificulta el llevar los problemas de Moralzarzal a la Asamblea de Madrid?
No, al contrario, somos muy libres de hablar con quien nos quiera recibir. Pero si lo que se pretende en la Asamblea es promocionar a los municipios donde tienen representación, estamos hablando de una política que no compartimos. Hemos bajado a Madrid y hemos hablado con Podemos, el Partido Socialista, Ciudadanos, con el PP a través de las diferentes Consejerías… Cuando vas con planteamientos serios y argumentos no hay problema. También estamos aportando en la Comisión de Seguridad de la Federación Madrileña de Municipios.

¿La construcción del colegio El Raso se ha quedado parada por no tener apoyos en la Comunidad?
No. Lo que ha habido ha sido un engaño y hemos presentado una reclamación en la Comunidad de Madrid. El PP quería construir en esos 25.000 metros cuadrados de un monte de utilidad pública de la dehesa, que fue lo que nos trajo hasta aquí, y no lo vamos a hacer. Ha sido una imposición por parte de la Comunidad para que lo hiciésemos allí; hemos tenido parcelas supramunicipales donde poderlo hacer y no han querido por una cuestión meramente política. Pero hemos trabajado paralelamente en el colegio El Raso, donde hemos invertido 700.000 euros en mejoras que ahora le vamos a reclamar a la Comunidad y con un poco de suerte volverán a perder otra vez como con la avenida de la Salud.

Y si cambia el gobierno regional, ¿el colegio se podría hacer?
Sí. Tenemos una parcela a 600 metros del colegio con un proyecto hecho. El actual se podría utilizar para muchas cosas como coworking.

¿Cómo fue su relación con Moralzarzal en Común (MeC)?
Trabajamos con ellos el primer año y con muchas dificultades. Luego vieron que esto de trabajar era complicado y decidieron irse a la oposición, que se está más cómodo diciendo “Hay que hacer…” y que lo hagan otros. Al concejal Eduardo se lo terminaron cargando porque no compartía eso. A veces hay que pagar un peaje por el bien general de los vecinos, no por los diez que van a sus asambleas. Ese es el radicalismo que ha traído MeC al pueblo, que se ha unido con el otro extremo, con el PP, para paralizar la gestión.

Sin embargo, con el PSOE la relación ha dado sus frutos.
El primer año había una confrontación que no permitía el diálogo, pero hubo un cambio en la agrupación y el concejal Ángel ha hecho mucho para que se produjera. Ha habido un diálogo y un debate interesante, desde el respeto a las políticas diferentes, que nos ha permitido construir.

Todo apunta a que no va haber mayorías.
Tenemos claro que vamos a tener que pactar. Tengo la creencia personal, compartida con el grupo y el partido, de que las mayorías no son buenas, ya lo hemos visto con el PP en Moralzarzal. Crees que esto es tuyo, no tienes la obligación de hablar con nadie y te equivocas más. Así tiene más dificultad, pero nos hace que nos equivoquemos menos.

¿Y con quién van a pactar?
¿Quién se va a presentar? ¿Vox? Por ahí lo tenemos difícil; con el PP se está viendo que lo tienen más fácil. ¿MeC? Lo mismo nos sorprenden, pero creo que no. Estamos abiertos a un debate que permita construir positivamente y llevar una gestión adecuada.

¿Va a presentar los presupuestos?
Podríamos presentar unos presupuestos electoralistas y hemos decidido hacerlo desde un punto realista. No vamos a contemplar lo que nos lleva pidiendo de manera única el PP, que es bajar el IBI. Si bajamos los impuestos vamos a tener menos posibilidades de poder hacer cosas para los vecinos. Además, en los dos primeros años ya bajamos el recibo (un 6,55 por ciento de media).

¿Se ha resuelto el conflicto con la Policía con la firma del convenio?
Hemos llegado a un acuerdo general con los trabajadores y la Policía lo que tiene que pensar es para qué están aquí, para qué aprobaron una oposición y al servicio de quién están. Cuando uno reclama sus derechos, y esto me viene de mi pasado sindical, lo primero que tiene que hacer es cumplir con sus obligaciones.