El alcalde de Alpedrete, la edil de Personal y el concejal de Seguridad, reprobados por “su enfrentamiento con los funcionarios y empleados” del Ayuntamiento

Los grupos municipales del Partido Popular y del Partido Socialista en el Ayuntamiento de Alpedrete han reprobado la actitud del alcalde, Carlos García Gelabert, la edil de Personal, Itziar González Tanago Meñaca, ambos de Alpedrete Puede, y el concejal de Seguridad, Francisco Reyes, de UNPA, ante la ruptura de las negociaciones de un nuevo convenio colectivo con los trabajadores municipales y la Policía Local y sus declaraciones posteriores al respecto. 

Los populares solicitaron un Pleno extraordinario , “para que, públicamente y en sede plenaria en lugar de ruedas de prensa, explicaran ante los vecinos su gestión en este asunto”.

Desde el PP, a través de un comunicado, han  lamentado “la grave situación laboral creada por el Equipo de Gobierno en su enfrentamiento con los funcionarios y empleados de su Ayuntamiento”.

“Confiamos en que, después de lo sucedido, se retomen las negociaciones con total transparencia y pronto se llegue a un acuerdo de convenio colectivo que pueda ser firmado por todos y cada uno de los representantes sindicales del Ayuntamiento. Quedamos a la espera de futuras mesas de negociación en los próximos días y la disponibilidad para cambiar la actitud reinante hasta este momento por el actual equipo de Gobierno”.

 

Apoyo del PSOE

La reprobación de los tres miembros del Ejecutivo contó con el apoyo del Partido Socialista. Sus dos ediles votaron a favor de la propuesta del PP porque ” el equipo de Gobierno ha llevado al Ayuntamiento al caos con todos los empleados, pero sobre todo con la Policía Local. Un problema pequeño lo han ido agrandando por no sentarse a escuchar y va a llegar un momento en que no va a tener solución. El Ayuntamiento tiene que sentarse a negociar”, ha dicho la portavoz del PSOE, Marta Díaz.

Díaz ha lamentado que el equipo de Gobierno “se ha cargado el escalafón de los trabajadores. Han hecho cambios en los puestos de trabajo. Se agarran a la falta de personal, pero ahora hay más de 1.000 expedientes sin contestar”.