“Castilla endins”.- (Columna de opinión de Félix Alonso)

En el año 2007, Joan Margarit -considerado uno de los mejores poetas españoles, con una producción bilingüe de alto voltaje- me dedicó en la Librería Rafael Alberti el libro “Casa de Misericordia”. Ahora publica “Para tener casa hay que ganar la guerra”. El poema “Casa de Misericordia” está escrito en catalán, pero introduce el castellano cuando una madre solicita que a sus hijos les dejen entrar en la beneficencia, por medio de una instancia. “Saluda al vencedor. Segundo año triunfal, Solicita a Vuecencia…deixar els fills”… ¡Qué forma más sutil de desvelarnos lo poco que le gustaba al vencedor el catalán! La retórica tóxica de la moción de censura y la aprobación de presupuestos nos llega en forma de vientos del norte a la Sierra. Voy a poner dos ejemplos de la importancia de “lo catalán” en nuestro pueblo, aunque sé que servirá de poco.

Timoteo Padrós, a quien honramos con una calle, tuvo dos hijos, Juan y Carlos, nacidos en Barcelona (antes Sarriá era un pueblo). Ambos tuvieron una gran importancia en la creación del Real Madrid. Para simplificar, podríamos decir a los seguidores del equipo blanco, que celebran sus triunfos en un bar de Martín, que el Real Madrid fue creado por un catalán.

Otra circunstancia de gran interés para que fuera desarrollada por los que gustan de las historias gurriatas -estoy pensando por ejemplo en el amigo José Ruiz Guirado- es la visita que realizó a nuestro pueblo Gaziel en el año 1925. Este escritor, republicano de carácter moderado, laico y federalista, empezó escribiendo en la “Veu de Catalunya”, periódico vinculado a la conservadora Lliga, para después desde La Vanguardia ofrecer a los españoles unas crónicas geniales de la Primera Guerra Mundial. Escribió “Castella Endins”. Castilla adentro, es, según su autor Agustí Calvet Pascual ‘Gaziel’, “un texto que viene a ser un extraño y caprichoso entramado de hilos que, partiendo de una visión material directa, se alejan y entrecruzan hasta quién sabe dónde, siglos atrás o tiempo a venir, con hechos y personajes que yacen bajo el manto de la historia, con realidades del presente y borrosos retazos del futuro” Mucho material para ser debatido y estudiado, lástima no tener cerca a Jordi Amat. Nos conformamos, al menos, con dar título a éste artículo.

Y más. El sábado, 2 de febrero, asistí a una conferencia del colectivo feminista de ambos pueblos sobre la arquitectura de género, y claro, he recordado unas jornadas que organicé cuando tuve responsabilidades como secretario de Cultura y formación en la Agrupación Socialista precisamente con el título de “Arquitecturas”. Allí, en 2006, decía lo siguiente: “… Ponemos a disposición este ciclo, que tendrá continuidad el próximo año… Que a buen seguro enriquecerán el juicio crítico que debe tener toda sociedad de democracia deliberativa”. Pero al año siguiente ya no hubo ciclo. ¿Sumar o restar? Esa es la cuestión, amigos de la izquierda.

Félix Alonso (Colectivo Rousseau), San Lorenzo de El Escorial