Competición castiga los incidentes del Atlético Villalba – Galapagar B repartiendo 24 partidos de sanción, multas y apercibimientos de cierre de campo

El Comité de Competición decidió en su reunión del pasado 5 de diciembre castigar con un total de 24 partidos de sanción los graves incidentes del encuentro entre el Atlético Villalba y el Galapagar B, que fue suspendido el pasado 2 de diciembre a consecuencia de una gran tángana que tuvo su origen en la supuesta agresión del auxiliar del Atlético Villalba, José Carlos Barceló, a un jugador del Galapagar B. Según la versión de ambos equipos, el lance originó una trifulca entre jugadores de los dos equipos saldada en primera instancia con las expulsiones del guardameta del Galapagar B, Cristian, y del lateral del Atlético Villalba, Lucas, además de la del mencionado asistente en el banquillo atlético.

El Comité de Competición decidió en su reunión del pasado 5 de diciembre castigar con un total de 24 partidos de sanción los graves incidentes del encuentro entre el Atlético Villalba y el Galapagar B, que fue suspendido el pasado 2 de diciembre a consecuencia de una gran tángana que tuvo su origen en la supuesta agresión del auxiliar del Atlético Villalba, José Carlos Barceló, a un jugador del Galapagar B. Según la versión de ambos equipos, el lance originó una trifulca entre jugadores de los dos equipos saldada en primera instancia con las expulsiones del guardameta del Galapagar B, Cristian, y del lateral del Atlético Villalba, Lucas, además de la del mencionado asistente en el banquillo atlético.

derbi

Posteriormente, la cadena de incidentes continuó con las tarjetas rojas al jugador Hugo y al auxiliar Haran Gutiérrez de la Rosa, ambos del Galapagar B, que también perdió por doble amarilla a Miguel Ros. Con ocho jugadores sobre el campo, el Galapagar B alegó tener dos jugadores más lesionados y el colegiado de la contienda decidió suspender el partido a 22 minutos de su conclusión, cuando el Atlético Villalba vencía por 1-0 merced a un gol de Lucas. Los graves incidentes obligaron a intervenir a la Policía y provocaron que parte del público se implicara en separar a los jugadores.

Los castigos del Comité de Competición se reparten así: ocho partidos de sanción al auxiliar del Atlético Villalba, José Carlos Barceló, al que se le aplican dos artículos del código disciplinario, uno por la supuesta agresión (cinco partidos) y otro por “empujar y zarandear” a jugadores (tres); cinco partidos a los jugadores Lucas (Atlético Villalba), y Cristian y Hugo (Galapagar B), además de un partido al auxiliar del Galapagar B y otro para su jugador Miguel Ros. El expediente se completa con los apercibimientos de cierre tanto de la Ciudad Deportiva como campo de uso del Atlético Villalba, como el de El Chopo, en el caso del Galapagar B, además de multas económicas a ambos clubes -48 euros al Atlético y 63 al Galapagar-, y con la decisión de dar una victoria administrativa por 3-0 al Atlético Villalba por estimarse que el Galapagar B podía continuar el partido, es decir, dejar sin efecto la alegación en relación a las lesiones que hizo que el Galapagar B decidiera no continuar, con la consiguiente suspensión del partido por quedarse el equipo con menos de siete jugadores, el mínimo que permite el reglamento.

El presidente del Atlético Villalba lamentó los incidentes “que no tienen nada que ver con la política que tratamos de llevar a cabo en el club”, y condenó la actitud de su auxiliar, al que de común acuerdo con su directiva ha decidido apartar del equipo, además de señalar que “si esa falta se produce en otro punto del campo -la que desemboca en la agresión, junto a los banquillos-, pues a lo mejor no hubiese pasado nada. Pero es una situación que condenamos rotundamente y que no hubiésemos querido que pasara nunca”. Por su parte, y en declaraciones a Radio Marca Sierra, el entrenador del Galapagar B, Carlos Lebrero, mostró su sorpresa por los hechos, “en un partido que se jugó muy limpio, casi sin tarjetas amarillas”, y dijo que no supo reaccionar cuando vio saltar al campo al auxiliar: “No sé si medió alguna provocación o insulto, pero eso no justifica saltar al campo para propinar un golpe en la cabeza a un jugador y una patada. En ese momento me quedo paralizado, hasta que veo a medio equipo mío yendo par allá a defender a su compañero”. Sobre las lesiones alegadas como motivo para abandonar el partido, el técnico explicó que su equipo llegó al partido con jugadores tocados y que el carrusel de expulsiones le obligó a efectuar cambios que, en principio, estaban destinados a dosificar a los futbolistas con más problemas físicos.

Apenas dos minutos después de los incidentes, Lebrero comunicó al colegiado que dos de sus jugadores no podían seguir y el partido fue suspendido por quedar un equipo sin el mínimo de siete futbolistas. Ahora, la Federación no ha admitido esas lesiones como razón probada para la suspensión, y por ello ha otorgado la victoria por 3-0 al Atlético Villalba. Ese resultado mantiene como líder en solitario a los villalbinos, ahora con tres puntos de ventaja sobre el Hoyo de Manzanares, que ese domingo empató a tres tantos en Colmenar ante el Siete Picos, en un partido que dominaba por 1-3 a cinco minutos de su conclusión. El otro marcador de representantes serranos fue el empate a un gol del Cerceda con el Juventud Sanse.

Tras el parón del puente de la Inmaculada, la Liga en Primera Regional se reanudará el próximo domingo 16 de diciembre con estos partidos para los serranos: Unión Aravaca – Atlético Villalba (11:00 horas); Galapagar B – Villanueva del Pardillo B (16:30); Juventud Sanse – Hoyo de Manzanares (17:00); y Cerceda – Santa María de la Caridad (12:00).

Jaime Fresno

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