“Baile tres, baile a tres, baile de tres en Robledondo”

Robledondo

Próximas las Fiestas en loor de San Ramón Nonato, en Robledondo, vamos a traer a colación esta reliquia que ha sobrevivido en esta localidad. Gracias a su apego cultural, se está recuperando en este momento una nueva rondalla con la participación de sus vecinos. Para su estudio se cuenta con el antecedente geográficamente cercano del Baile a Tres, conservado en Las Navas del Marqués, distante de Robledondo a unos 16 kilómetros. Sería investigado por don Ramón Menéndez Pidal, quien primero en 1905, después en 1930, definiría como “pieza extraordinaria”. Cuando tuvo la ocasión de contemplarla, era un baile romancístico, en el que trataba el romance de Gerinaldo, de rancio abolengo en la tradición oral, cuyos antecedentes habría que buscarlos en “Las burlas verdes”, obra de Lope de Vega, de un paso llamado “El cruzado a tres”.

El baile presenta las mismas características del que será ejecutado en Robledondo. Por desgracia, el proceso de la pérdida de los romances para el canto, se han ido acentuando, sustituyéndose por piezas de carácter lírico. Se va a reproducir la letra de una versión más casera, ajustado a la versión abulense. En Robledondo se ejecuta entre dos mujeres y un hombre, que permanece constante hasta el final del baile. Las mujeres se van turnando, entrando cuando los cantores imitan la melodía de guitarreros, tarareando el: la, la, la, lar…

José Ruiz Guirado

BAILE DE TRES

“Casadita sienta el pie.

Mira que ya no eres niña.

Mira que ya no eres niña.

Y la, la, la, lará.

Y la, la, la, lará.

 

La polla que pone un huevo.

La polla que pone un huevo,

ya no es polla, que es gallina,

ya no es polla, que es gallina.

 

Tengo ganas de comerme.

Tengo ganas de comerme,

media docenas de lenguas,

media docena de lenguas.

 

Y, la, la, la, lará.

Y, la, la, la, lará.

 

Tres de mujer y tres

de hombre.

Tres de mujer y tres

de hombre.

Para que los demás aprendan.

Para que los demás aprendan.

 

Estribillo.

Estribillo.

 

Toda la vida buscando

la flor de la granafina,

la flor de la granafina.

 

Estribillo.

Estribillo.

 

Y la he venido a encontrar,

y la he venido a encontrar

en tu cara peregrina,

en tu cara peregrina.

 

Estribillo.

Estribillo.

 

Todas echan despedidas,

yo no puedo despedirme,

yo no puedo despedirme.

 

Estribillo.

Estribillo.

 

Soy el ángel de tu guardia,

soy el ángel de tu guardia,

y sin ti no puedo irme,

y sin ti no puedo irme”.