Club Voleibol Collado Villalba, un líder con el sello de la casa

El Club Voleibol Collado Villalba es líder y ya campeón de invierno del Grupo A de Primera Nacional, tras cerrar el pasado sábado la primera vuelta de la Liga con un pleno de nueve victorias. Lo que empezó sin más pretensión que la de ganar partidos y ocupar un lugar cómodo en la clasificación de Primera Nacional, ha pasado a ser algo que no sólo traspasa los corrillos del voleibol, sino que obliga a echar la vista atrás para comprobar que el equipo sénior masculino de la entidad villalbina está haciendo historia en la tercera categoría del voleibol español. En Collado Villalba, indiscutible referente del voleibol serrano en los últimos 40 años, sólo hay un precedente, cuando en los noventa un equipo producto de una escisión, el Villalba Sport Club, ganó su grupo de Primera Nacional, entonces la segunda división española, y jugó la fase de ascenso a la Liga ACEVOL, convertida tras la reestructuración en la Superliga 1.

Entre lo uno y lo otro existe un eslabón: Ramón Guardado, jugador de aquel equipo y, ahora, en su segunda temporada como entrenador del Club Voleibol Collado Villalba, donde también trabaja con éxito con el primer equipo juvenil. Entre eso y que la entidad villalbina siempre ha llevado el sello de la cantera, no es de extrañar que el equipo desprenda el aroma romántico que tanto gusta al aficionado de cualquier deporte: 12 de los 14 jugadores del líder de Primera Nacional son villalbinos, y una de las dos excepciones, Miguel Quintana, pese a proceder de Colmenar Viejo, está considerado como uno más de la casa, por su larga trayectoria en un club donde también entrena al equipo femenino. El segoviano Ernesto es la excepción que confirma la regla en un equipo que es el vértice de una estructura que va alimentando con naturalidad al primer equipo año tras año. “Esta temporada han subido del juvenil Pablo Pereira y Adrián Montero, que es ya un central muy importante para nosotros. Y de segundo año está Javier San Segundo. Para mí es muy bonito poder trabajar con la cantera y ver cómo temporada tras temporada los jugadores van asimilando los conceptos”, dice el entrenador, que comparte la opinión de que todo es más fácil si por la base se entrenan los mismos sistemas.

VILLALBA tras ganar a Recuerdo

Un liderato con trabajo detrás 

En su segunda temporada de banquillo, Guardado atribuye el liderato a ello y a los muchos meses de trabajo para engrasar los conceptos en los entrenamientos: “El año pasado empecé de cero y cambiamos el sistema. De hacer un juego alto pasamos a un juego rápido. Es como si en fútbol cambiásemos  el contragolpe por un juego de toque. Me costó mucho armarlo. Por ejemplo, antes el líbero sólo defendía; ahora hace más cosas. Y la recepción nos da más soluciones, porque hemos pasado a hacerla con tres jugadores. Creo que somos los únicos de la liga que hacemos todo eso. Ahora esas cosas que tanto trabajamos salen bien. Los jugadores lo han asimilado”. Más allá de los aspectos técnicos, el entrenador cree que la involucración de sus pupilos está siendo fundamental en el éxito, “porque nadie se quiere perder un entrenamiento, es raro que falle alguno de los 14 jugadores. Y eso marca diferencias, más ahora que va a empezar la segunda vuelta”.

Sénior juego

Apoteosis ante el Recuerdo 

La realidad de haber ido de menos a más en la Liga queda reflejada en los resultados. El Club Voleibol Collado Villalba empezó sosteniéndose en la parte alta tras ganar sus tres primeros partidos dejándose puntos jugando otros tantos tie-break (el 3-2 otorga dos puntos al ganador y uno al perdedor): ante el Universidad Burgos, Pinto y Colmenar. El sumar de dos en dos puso al equipo a rebufo del Recuerdo y del Guipúzcoa Bera Bera, hasta que en la cuarta jornada el equipo se destapó con un 1-3 en el Centro Deportivo Siglo XXI de Zaragoza. “Ése y el de después ante el Laura Otero –también ganado por 3-1- han sido los mejores partidos que hemos hecho”, repasa Guardado. El Villalba, ya a velocidad de crucero, acabó 2016 desbancando de la segunda plaza al Bera Bera con otra gran victoria en San Sebastián (1-3), y posicionándose para asaltar el liderato del Recuerdo con una trabajada victoria en el Quique Blas ante el Alcorcón (3-1), en un partido en el que los villalbinos salvaron un momento crítico en el tercer set. La apoteosis se consumó en el primer encuentro de 2017, cuando el Villalba infligió al Recuerdo su primera derrota y se aupó al liderato en una abarrotada sala del Colegio Antonio Machado. El cuadro colegial, que sólo había cedido cinco sets en liga, cayó 3-1 sin poder sostener el ritmo de rotación de los villalbinos, que alternaron variantes en ataque para desmontar la altura de bloqueo del entonces líder.

El 0-3 del pasado sábado en la pista del Salesianos San Miguel puso el broche a la inmaculada primera vuelta del Villalba, que ahora espera rematar en las nueve jornadas restantes su clasificación para la Fase de Ascenso a Superliga 2, un sueño para todo el club, y para el que se necesita finalizar entre los dos primeros. Este sábado el equipo visitará al Universidad de Burgos –Pabellón Universitario, 16:00 horas- en el partido que abre la segunda vuelta. Ramón Guardado cree que la exigencia será máxima y no ve definitiva la renta de siete puntos sobre el tercer clasificado, el Bera Bera. “Equipos como el Pinto o el Colmenar, que se ha reforzado con un cubano, irán a más. Pero nuestra ventaja tiene que ser la ilusión por trabajar en los entrenamientos. Como dije antes, todos vienen a las sesiones, y eso no pasa en todos los equipos”.

De lograr el objetivo, el Club Voleibol Collado Villalba sería uno de los seis equipos que se jugarían las dos plazas de ascenso en la Fase a Superliga 2, allá por el mes de abril. Al paso por el ecuador de la liga regular, a Villalba y Recuerdo los acompañarían  Manacor y Grupo Son Ferrer (Grupo B), y Mintonette Almería y Playas de Benidorm (Grupo C).

Texto: Jaime Fresno