El CUC Villalba busca un punto de inflexión frente al Galapagar en El Chopo para salir a flote en Preferente

Galapagar y CUC Villalba se miden este domingo en El Chopo -16:30 horas- en el derbi a priori más desequilibrado de los últimos años, atendiendo a una clasificación del Grupo 1 de Preferente que tiene a los galapagueños en la senda de su objetivo, el ascenso, y a los villalbinos en la última posición, una situación insólita de la que esperan salir para acercarse al plan inicial, que no es otro que el de no pasar apuros para seguir en la categoría. Hoy por hoy, Galapagar y CUC Villalba están separados por 15 puntos en la tabla, de ahí que el partido más esperado se pueda plantear desde dos ópticas:

Galapagar y CUC Villalba se miden este domingo en El Chopo -16:30 horas- en el derbi a priori más desequilibrado de los últimos años, atendiendo a una clasificación del Grupo 1 de Preferente que tiene a los galapagueños en la senda de su objetivo, el ascenso, y a los villalbinos en la última posición, una situación insólita de la que esperan salir para acercarse al plan inicial, que no es otro que el de no pasar apuros para seguir en la categoría. Hoy por hoy, Galapagar y CUC Villalba están separados por 15 puntos en la tabla, de ahí que el partido más esperado se pueda plantear desde dos ópticas: la primera, que meta toda la presión derivada del favoritismo a los arlequinados y suponga para los amarillos una oportunidad para cimentar su remontada, tomándolo como un punto de inflexión; y la segunda, que todo se suceda con la lógica de la clasificación, con un Galapagar espoleado por su reciente remontada en el campo del Complutense y por la posibilidad de aprovechar la ocasión para asaltar la segunda posición de ascenso, que tiene a tiro de un punto. 

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Javier Arroyo, el técnico del Galapagar, se apunta más a lo primero y habla de “un derbi sin favorito, más aún con el cambio de míster en el Villalba. Pude ver el vídeo de su partido ante el Torrelodones y vi unas líneas más juntas y un equipo más combinativo, sobre todo en comparación a lo que les pude ver ante el Aravaca”. Aún así, el entrenador galapagueño sabe que el partido es demasiado importante como para que su equipo no salga a marcar territorio. “Llevamos una línea muy regular y creo que el derbi nos llega en un buen momento, sobre todo porque concedemos muy poco atrás, sólo hemos encajado dos goles en El Chopo. Hay que salir a ganar, porque necesitamos llegar con tranquilidad a los partidos de después del puente, contra el Villanueva del Pardillo y el líder, la Escuela Moratalaz”. Arroyo no podrá contar para el encuentro con el central Pepelu, lesionado, y seguirá sin poder alinear a Nacho Martín, su baja más importante. El cerebro arlequinado lleva sin jugar desde la tercera jornada, en la que sufrió una plancha que le dañó el empeine y le generó un edema óseo. “Con Nacho estamos pendientes de la resonancia magnética que se tiene que hacer, para ver exactamente cuándo podremos contar con él”.

Sin su concurso, el técnico coserá presumiblemente el medio campo con Greci,  y decidirá entre Cabrera o Gabi Pont como acompañantes, a tenor de lo visto en Alcalá ante el Complutense. Ese doble pivote será el que se complemente con Quique Casado para lanzar el juego de ataque, en un partido que siempre es especial para el jugador ex del CUC Villalba, quizá el único futbolista arlequinado que puede interpretar el papel de Nacho en tres cuartos de campo, a la vez que, en función de las necesidades del partido, ocupar su puesto natural como delantero. La configuración atrás del Galapagar recuperará el concurso de Cani, tras pagar su partido de sanción por su expulsión de hace dos jornadas ante el San Agustín del Guadalix, y posiblemente la del lateral izquierdo Keko, cuya inclusión en el once podría significar la ubicación de Hugo en el puesto de interior. 

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Javier Arroyo se mueve en la incertidumbre sobre lo que pueda plantear el CUC Villalba, “porque tiene jugadores para tener el balón y sufre cuando no lo tiene, pero a lo mejor apuestan por dárnoslo a nosotros”. En ese sentido, el técnico no desaprovecha la ocasión para citar a Borja Pascual y a Aitor como las principales armas del Villalba. “Son dos jugadores que son mi debilidad”

Un Villalba crítico

El CUC Villalba se presentará en El Chopo en su peor situación desde 1991, su última campaña en Primera Regional, y muy necesitado de combinar la suma de puntos con una buena imagen que ayude a apaciguar la preocupación que existe entre su masa social, muy soliviantada por la cascada de cambios, en especial el del banquillo. Parte de la afición considera que la llegada de David García a los puestos de director deportivo y entrenador contraviene lo votado en la Asamblea que evaluó el conflicto con Futsmile, en la que se declaró persona “non grata” al entrenador por su posicionamiento con la empresa gestora, y no parece admitir las disculpas públicas que García trasladó a los socios en la última Junta, cuando todavía era coordinador del fútbol base y estaba a las óirdenes del dimitido Pepe Díaz. Ahora, como máximo responsable deportivo, el joven técnico quita hierro y habla de que “ahora el club está más tranquilo y ha entrado en vías de desarrollar un proyecto ambicioso”. 

David García lleva dos partidos dirigidos, el primero saldado con una severa goleada en Alcobendas ante La Moraleja (6-1), y el segundo con un doloroso empate (1-1) ante el Torrelodones, en un partido que se le escapó al final por culpa de un clamoroso error defensivo que desembocó en el penalti del empate, remachado por Juancar después de que Martín Ferriz detuviera el primer disparo de Iván. García habla de que a su llegada se encontró con que “los jugadores estaban hundidos, muertos, y eso cuesta mucho levantarlo. Lo pasado, pasado está. Ahora vuelan en los entrenamientos, y en eso nos ha ayudado mucho tener de nuevo a Martín, que nos ha dado mucho en cuanto a animar a la gente”. 

Más allá de los últimos resultados y de la crítica situación clasificatoria, el CUC Villalba ha emitido algunas señales para la esperanza, como el juego de la segunda parte en La Moraleja, con 3-0 en contra y un jugador menos, o la primera parte ante el Torrelodones, donde el equipo mereció algo más que el solitario gol de Aarón, si bien conviene precisar que los torresanos jugaron de inicio sin dos piezas fundamentales: Pol Naranjo y Víctor Salcedo. Ese día, el nuevo Villalba de David García mostró algunas de las claves con las que espera remontar el vuelo: la reactivación de jugadores como Borja Pascual o Aitor, y la adopción de un esquema de 1-4-3-3 que otorga al joven Aarón, ex juvenil de División de Honor con el Unión Adarve, el papel de referente arriba.

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Sin embargo, el problema del Villalba va más allá, porque a la falta de definición –sólo seis goles anotados-, suma su condición de equipo más goleado de la Liga, con 24 tantos en 11 partidos. En ese sentido, la posible ausencia de Gallego para el partido de Galapagar sería un revés. El central se retiró ante el Torrelodones con un problema en el aductor y será duda hasta el entrenamiento de este viernes, cuando técnico y jugador decidan si puede entrar en la lista. Las otras novedades serán la vuelta de Sergio Villa, tras cumplir el partido de sanción por su doble amarilla en el campo de La Moraleja, y la más que probable entrada en la convocatoria de Tomás, el último fichaje procedente del Cerceda. David García, que ya dirigió al centrocampista en Puente Madrid el pasado curso, considera que “es muy importante que esté, aunque no pueda jugar de inicio”. El ex cercedano está en la última fase de la recuperación de una lesión de pubis, algo que no le ha permitido jugar este año.

En líneas generales, David García admite la complicación del partido: “Es verdad que nos gusta tener el balón, pero si tengo el equipo con confianza. Nos enfrentamos a un muy buen equipo y quizá tengamos que adaptarnos para lograr el primer objetivo de competir bien. Nadie da un duro por nosotros, pero esperamos hacerlo bien”

Idas y venidas

Tras el terremoto de cambios en el organigrama técnico, con las salidas del entrenador Víctor Vallejo y del director deportivo, Pepe Díaz, el CUC Villalba sigue acumulando novedades en las últimas semanas, en especial con la salida de sus dos delanteros, Kiko y Paletas, rumbo a su club de origen, el Cerceda, y con la llegada de cinco fichajes: el mencionado Tomás, el central ex del Galapagar, Nacho Sanz, el guardameta Martín Ferriz, el atacante Alfonso Mansilla –que ya estuvo el año pasado en Villalba- y el extremo Guille Sánchez, que no podrá debutar hasta 2019 por tener que pasar por el quirófano para operarse del escafoides, según confirmó David García. Además, el club trabaja para incorporar a más futbolistas, con idea de reforzar los puestos de lateral y la delantera. El objetivo es que el equipo revierta cuanto antes su delicada situación como farolillo rojo, en una clasificación de Preferente tan comprimida por abajo que, ya el pasado domingo, daba la opción al Villalba de haber escalado hasta cinco posiciones en el caso si hubiera ganado al Torrelodones.

Jaime Fresno