El Camino del Pardillo, en Torrelodones, es, definitivamente, público

camino-del-pardillo

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha decidido inadmitir los recursos de casación y extraordinario por infracción procesal, presentados por los propietarios de la finca Panarras, contra la sentencia dictada en 2015 por la Audiencia Provincial de Madrid que declaraba público el conocido como Camino del Pardillo, senda histórica que une Torrelodones y las Rozas a través de la Presa de El Gasco.

El reconocimiento del carácter público del Camino del Pardillo ha constituido una reivindicación del Ayuntamiento de Torrelodones desde que, en septiembre, de 2009 el Pleno municipal acordó por unanimidad iniciar un expediente de dominio para recuperar esta vía histórica como patrimonio público por su interés histórico-cultural y medioambiental.

Meses más tarde, en mayo de 2010, el Pleno del Ayuntamiento rechazó las alegaciones presentadas por los propietarios de terrenos colindantes al Camino y acordó “adoptar las medidas necesarias para dejar expedito el tránsito por el Camino, de tal forma que se pueda circular peatonalmente”. Ante esta decisión la propiedad de la finca Panarras, que atraviesa el camino, interpuso un recurso contra esa decisión. Tal recurso sería desestimado en mayo de 2012 por el Tribunal Contencioso Administrativo nº 11 de Madrid.

En 2015 la Audiencia Provincial de Madrid confirmaría el carácter público del Camino del Pardillo, es decir, la propiedad del Ayuntamiento y, en consecuencia, de todos los ciudadanos y abierto al libre tránsito de los vecinos.

Ver sentencia aquí.

 

El Camino del Pardillo y Torrelodones

El Camino del Pardillo unió durante siglos Torrelodones con Villanueva del Pardillo a través del Molino de la Hoz. La primera constancia de su existencia se remonta al siglo XII, como paso vinculado a la aldea de Santa María del Retamar, fundada por madrileños en la primera mitad del siglo XII y habitada, por lo menos, hasta finales del siglo XIV.

En el siglo XVI adquirió un importante auge al iniciarse las obras del Monasterio de El Escorial que hicieron de Torrelodones parada y fonda. Durante este periodo, el Camino sirvió para el transporte de mercancías desde Villanueva del Pardillo para los mesones y posadas de nuestro pueblo.

La construcción de los puertos de Galapagar y del León, y el nuevo camino hasta Segovia por Las rozas, Galapagar y Guadarrama, supusieron la decadencia progresiva del Camino del Pardillo, a pesar de ello en 1866 el Ayuntamiento de Torrelodones invertiría 100 escudos para su reparación.