Cartas de los lectores: “Arreglen las carreteras; no es tan rentable como los radares, pero también salva vidas”

“Quería comentar que recientemente y movido por el hartazgo de los atascos y demás inconvenientes del uso diario del coche, tomé la decisión de hacerme con una pequeña moto para moverme de forma más rápida y barata. Hasta ahí, el uso de la moto cumple todas mis expectativas creadas en cuanto a movilidad, si bien durante este periodo he tenido  que someterme a controles de alcohol y drogas, sin consecuencias afortunadamente, a varios controles de documentación que definen como rutinarios y tener un extremo cuidado con los límites de velocidad, dada la cantidad de radares tanto fijos como méviles que hay por todos nuestros pueblos. También alguno donde sólo me pidierion la ITV en vigor, algo que afortunadamente tenia en regla. Cuento esto porque si bien he sido cumplidor con todos y cada uno de los prefectos que marca la ley (algo con lo que estoy de acuerdo),  también he podido observar cosas que desde el coche anteriormente me pasaban más desapercibidas. Me refiero al lamentable estado de nuestras carreteras, vías urbanas, etc.

baches

Lo primero que uno observa es la alta probabilidad de salir despedido de la moto cuando la rueda se mete por cualquiera de las hendiduras enormes que hay por las carreteras y que son peligrosísimas, ya que hacen un “efecto raíl”, perdiendo el control por unos instantes, lo que me lleva a preguntarme si las carreteras no pasan ITV.  Digo esto porque estoy un poco harto de leer carteles de “Control de velocidad, por su seguridad”, “Lleve ITV en vigor, por su seguridad”,  etc., cuando creo que por mi seguridad lo mejor que podían hacer es gastarse el dinero que se recauda en arreglar estas carreteras que son un gran peligro para quienes optamos por las dos ruedas. Hago extensivo mi argumento para los cascos urbanos de nuestros municipios, donde los baches y socavones son muchas veces son de tal calibre que parece que la moto se va a partir por la mitad. En estos meses que llevo como motorista sólo los he visto crecer, no he visto ninguno arreglado, por no hablar de carreteras sucias y marcas viales sin ningún tipo de antideslizante donde es muy fácil patinar y caer si no se extreman las precauciones.

Creo que como motorista tengo derecho a tener unas vías en condiciones y a no jugarme la vida a la hora de moverme entre  municipios. Yo he cumplido con mi parte, cumplan ustedes con su obligación y empiecen a arreglar estas carreteras tercermundistas que tenemos; no es tan rentable como los radares, pero también salva muchas vidas.

M. Tahoces