El Ayuntamiento de Alpedrete recuerda que una colilla de cigarrillo tarda en degradarse 10 años

El octavo capítulo de la campaña del Ayuntamiento de Alpedrete sobre productos de uso diario que pueden ser perjudiciales ambientalmente está dedicado a las colillas de cigarrillo, que tardan 10 años en degradarse y que son perniciosas por las sustancias tóxicas y metales pesados que contienen. Además de ser un residuo que tarda una década en degradarse, el filtro de los cigarrillos está fabricado con acetato de celulosa y está diseñado para acumular los componentes del tabaco.

373x280-colillas

El octavo capítulo de la campaña del Ayuntamiento de Alpedrete sobre productos de uso diario que pueden ser perjudiciales ambientalmente está dedicado a las colillas de cigarrillo, que tardan 10 años en degradarse y que son perniciosas por las sustancias tóxicas y metales pesados que contienen.

Además de ser un residuo que tarda una década en degradarse, el filtro de los cigarrillos está fabricado con acetato de celulosa y está diseñado para acumular los componentes del tabaco. En él quedan sustancias nocivas como la nicotina o el alquitrán y metales pesados como plomo, arsénico y cianuro. Todos esos elementos se liberan al contacto con el agua, contaminando ríos y mares, y actuando como una amenaza real para la biodiversidad.

Una colilla tirada al suelo es muy probable que sea arrastrada por la lluvia y acabe en un río o en el mar contaminándolos. Cada año se fuman en el mundo unos 5,6 billones de cigarrillos. De ellos, en España 89 millones de cigarrillos al día, lo que supone que cada año se desechan 32.455 millones de filtros, según un informe del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo.

La pregunta es cuántos acaban en el suelo. No hay datos referidos a España. En Australia, por ejemplo, se ha calculado que el 50% de los cigarrillos se fuman en zonas exteriores y que de ésos el 59% se tiran al suelo. Si se transponen estos porcentajes a España se estarían tirando al suelo unos 4.000 millones de colillas al año.

La toxicidad que acumulan las colillas de cigarrillo está medida y su influencia negativa comprobada. La universidad estadounidense de Longwood realizó un estudio de los efectos de la nicotina sobre la pulga de agua (crustáceo que es la base de la cadena alimenticia en los ríos). En concentraciones de menos de 0,125 colillas por litro de agua, las pulgas de agua se mueren en menos de 48 horas. Una colilla contamina unos 8 litros de agua.

Las aves también sufren la contaminación de las colillas que se tiran al suelo. Se ha comprobado que las usan para hacer sus nidos, el problema es que nicotina y el alquitrán que actúan como repelentes de insectos les provoca la muerte cuando las picotean. También se han documentado malformaciones en sus crías.

Ni que decir tiene el efecto de una colilla mal apagada en una zona forestal.

La forma de reducir el impacto de las colillas de cigarrillo es muy sencilla. Buscar una papelera o llevar un cenicero portátil, y nunca tirarlas al suelo, tampoco en las ciudades.