El colegio Juan Falcó de Valdemorillo, de obras por vacaciones para su completa puesta a punto antes del inicio del nuevo curso

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El colegio público Juan Falcó de Valdemorillo  no sólo no cierra sus instalaciones en verano, sino que, un año más, aprovecha el paréntesis en la actividad normal de las aulas para dar paso a la ejecución de esas reformas que constituyen una prioridad para el Ayuntamiento, en su voluntad de garantizar a los más de 700 menores que siguen sus estudios en estas instalaciones que en su vuelta al cole disfrutarán de las mejores condiciones, tanto en los espacios interiores como en los patios.

DSC_0044Y es que en septiembre, cuando el calendario escolar eche nuevamente a andar, serán varios los cambios que apreciarán, todos, profesores y también alumnos. Desde la sustitución de persianas, intervención importante dado el mayor confort y ahorro que representa el cambio de las antiguas láminas de material plástico, muchas de ellas rotas y todas obsoletas, por el nuevo sistema en aluminio. Un cambio que se aprecia ya en las fachadas del edificio G, y, sobre todo, en las clases y demás salas, así como el propio comedor que se localizan dentro de este edificio.

Y esta es sólo una de las ’novedades’, ya que, entre otras a señalar, cabe citar la apertura de una puerta de dos metros de ancho en el patio de juegos del pabellón B, favoreciendo así una salida directa a zona común antes inexistente, así como la instalación, ya en el citado comedor, de una puerta debidamente dotada de mecanismo antipánico que igualmente asegura una mejor evacuación en caso de emergencia.

DSC_0051Además, la reforma de un pequeño espacio en este mismo lugar donde comparten comidas desde menores a adultos, adecuándolo como zona especial para uso de microondas y equipamiento similar, forma parte de las actuaciones contenidas en una lista que un año más implica el tabicado de antiguos vanos, puertas que sirvieron de acceso a aulas y que ahora se ganan como superficies aptas para facilitar la progresiva dotación de pizarras electrónicas en los distintos puntos del aulario del Juan Falcó. Y si los muros se sanean, limpian, reparan y pintan, el suelo, y más en concreto el del aula de psicomotricidad, es objeto en estos días de la colocación de nuevo material, en P.V.C. de especial grosor, favoreciendo con ello mayor seguridad y comodidad al alumnado que hace uso de este espacio.

Las reparaciones de azulejos, embocaduras de puerta y demás elementos de carpintería, así como la completa revisión de todos los elementos de iluminación, tales como fluorescentes, luces de emergencia y cuadros de protección, son otros apartados de una completa puesta a punto que alcanza las zonas deportivas, tanto nivel patios, como del propio polideportivo del Juan Falcó, donde se han pintado líneas de señalización y porterías.

Y es que, como apuntan los responsables municipales, “se trata de hacer todo los posible por lograr que nuestros escolares vean y sientan como nuevo su colegio en septiembre, objetivo prioritario para este Consistorio”.

Y por ello, para comprobar cómo marchan estas obras, tanto la alcaldesa, Gema González, como los concejales de Educación y Mantenimiento y Servicios, Encarnación Robles y Luis Entero, respectivamente, efectuaron un recorrido por todo el centro, constatando que las distintas reformas apuntadas “avanzan a muy buen ritmo, estando incluso ya muchas de estas intervenciones prácticamente terminadas”.