Un concejal agredido en Galapagar por clausurar el horno de un establecimiento hostelero

Con collarín y de baja laboral, así se encuentra ahora el concejal de Galapagar, Ángel Camacho, tras la agresión sufrida este jueves en Galapagar. El edil de Medio Ambiente y Salud Pública fue agredido por intentar ayudar a unos vecinos que venían sufriendo las irregularidades de un establecimiento hostelero de la localidad. Los ruidos y los humos les hacían imposible la vida y, pese a las denuncias vecinales y los requerimientos continuos de los técnicos municipales por no cumplir las medidas mínimas de salubridad, el restaurante continuaba con la actividad.

CAMACHO
Camacho, a la derecha alcalde de Galapagar
Con collarín y de baja laboral, así se encuentra ahora el concejal de Galapagar, Ángel Camacho, tras la  agresión sufrida este jueves en Galapagar. El edil de Medio Ambiente y Salud Pública fue agredido por intentar ayudar a unos vecinos que venían sufriendo las irregularidades de un establecimiento hostelero de la localidad. Los ruidos y los humos les hacían imposible la vida y, pese a las denuncias vecinales y los requerimientos continuos de los técnicos municipales por no cumplir las medidas mínimas de salubridad, el restaurante continuaba con la actividad.
Ante esta situación, el Ayuntamiento se ha visto obligado a clausurarle el horno de leña que ocasionaba estos problemas y su venganza no se ha hecho esperar.
Ocurría el pasado jueves mientras el concejal esperaba su turno en una administración de lotería, fue increpado en primer lugar por el dueño del restaurante, refiriéndose a Camacho como “eres el concejal que me ha cerrado el restaurante” y después, por la espalda, fue golpeado violentamente, a lo que se sumaron amenazas como “te voy a arruinar la vida y te voy a matar”.
El Ayuntamiento de Galapagar da a conocer esta noticia para condenar tajantemente estos hechos. “Es inconcebible e intolerable que se agreda a un concejal por ayudar a unos vecinos que no podían vivir tranquilamente en sus casas por el humo y los ruidos, por actuar conforme a la ley y pedir que se cumplan las normas. En esta ocasión, el único objetivo del Ayuntamiento ha sido velar por todos los vecinos que sufrían las molestias de este local día tras días y, además, por todos los usuarios y clientes que podrían sufrir las consecuencias de estos incumplimientos”.
Para el Consistorio son inaceptables este tipo de agresiones contra un representante institucional que está actuando en el cumplimiento de sus funciones, por ello ha mostrado todo su apoyo y solidaridad hacia el concejal agredido y ha anunciado que se personará en el juicio, entendiendo que podría existir un delito de atentado contra la autoridad, con pena de entre 1 y 6 años de prisión, además de otros posibles delitos de amenazas y lesiones.
Ahora Ángel Camacho tiene por delante unos días por delante para recuperarse de los dolores en el cuello y de la inflamación de oído causada por el golpe, pero lo más importante, para asimilar esta violenta actitud que ha intentado coartar su libertad física y moral para realizar su trabajo y sus obligaciones para las que ha sido elegido democráticamente.