Varias asociaciones de Torrelodones lamentan la “lentitud y ambigüedad” de la Comunidad de Madrid para evitar el abandono del Palacio de Canto del Pico

En un acto celebrado el pasado fin de semana en Torrelodones, las asociaciones culturales del municipio han manifestado su gran preocupación sobre las intenciones de la Dirección General de Patrimonio en relación al futuro del Palacio del Canto del Pico, emblema de esta localidad serrana. Construido por el Conde de las Almenas en los años 20 del siglo pasado, reunió la gran colección de arte de su propietario. Las asociaciones locales critican la lentitud y la ambigüedad de las actuaciones de la Dirección General de Patrimonio sobre este Bien de Interés Cultural (la máxima figura de protección de la Comunidad de Madrid). El palacio fue declarado monumento nacional en 1930 y cedido en herencia por el conde de Las Almenas en 1940 a Francisco Franco “por sus grandes servicios a la patria”. Fue utilizado esporádicamente, hasta que la familia lo vendió en 1987 a un empresario para convertirlo en un hotel de lujo que nunca llegó a construirse, por las exigencias que supone la adecuación de un monumento y por encontrarse la finca en terrenos protegidos con el nivel B2 del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.

 

Durante estos 30 años, el palacio ha sufrido un constante deterioro por culpa de su abandono por parte de la propiedad, lo que ha permitido la entrada de numerosos incontrolados que han ido saqueando las estancias. Sin embargo, parece que los bienes de más alto valor han ido canalizándose discretamente hacia el mercado negro del arte.

En el acto de Torrelodones se ha manifestado la preocupación por la actitud de la Dirección General de Patrimonio que, a juicio de los presentes, no está exigiendo con la adecuada firmeza la devolución de las obras de arte sacadas ilegalmente del palacio, la rehabilitación del edificio y la depuración de responsabilidades.

cantodelpico

Un ejemplo es el sarcófago en alabastro del Duque de Híjar, una obra de arte del siglo XVI que formaba parte de la colección del palacio y que ha aparecido en el hall del hotel Alcázar de Sevilla, propiedad de la familia Ybarra. Su salida de la Comunidad de Madrid es ilegal, ya que la Ley de Patrimonio de la Comunidad prohíbe expresamente la retirada de cualquier elemento de un BIC, y no fue comunicada a la Dirección General de Patrimonio. La ilegalidad fue denunciada en noviembre de 2016 por la  vicepresidenta de la Sociedad Caminera de Torrelodones, y, a pesar de los requerimientos a la Propiedad hechos por la Dirección General de Patrimonio, un año y medio después, el sarcófago sigue en el hotel sevillano.

“No es entendible que Paloma Sobrini acepte que un elemento de un monumento madrileño, retirado sin su preceptiva autorización, permanezca en un hotel sevillano.  Ha habido una acción ilegal y es deber de la Administración recuperar el bien para la Comunidad de Madrid y abrir un expediente sancionador contra los responsables del expolio. No se puede hacer dejación de las propias responsabilidades. El sarcófago debe volver a nuestra Comunidad y se deben depurar las responsabilidades que procedan”, afirma Isabel Pérez van Kappel, vicepresidenta de la Sociedad Caminera.

Ya en 1988, el historiador local José de Vicente realizó, a petición del propietario, una relación de las obras de arte del palacio, haciendo constar en varias de ellas que habían sido retiradas para su restauración. Lo cierto es que ninguna de esas obras de arte ha vuelto al BIC, y que también fueron sacadas sin autorización.

El sábado 30 de junio, en una intervención radiofónica, la Directora General, Paloma Sobrini, declaró que, dado que muchas de las piezas arquitectónicas proceden de otros monumentos, está valorando proceder a la devolución de cada pieza a su origen, para lo cual se han iniciado consultas para recabar la opinión del Consejo Regional de Patrimonio de la Comunidad de Madrid.  Es decir que, en vez de proteger el monumento, está pensando en desarmarlo.

Peor de lo que pensábamos

“La situación del Canto del Pico es más grave de los que pensábamos.  Mientras esta mañana pedíamos a las administraciones implicadas una gestión más eficaz para la conservación del BIC, la Directora General de Patrimonio histórico declaraba en la SER que quizás habrá que “devolver” más elementos a sus lugares de origen, como ocurrió con el claustro gótico valenciano (¿dónde está la réplica pactada?).  ¿Empezamos a devolver entre comunidades todo lo que trasladado por compra-venta?  La colección de arte del conde de las Almenas tiene un origen legitimo y el peligroso precedente de la venta del claustro de Valdigna no puede ser motivo para seguir desmantelando un monumento”, señala Antonio Iraizoz, arquitecto urbanista, miembro de la Junta Directiva de Ciudadanos en Torrelodones y autor de varios estudios sobre el palacio.

“Después de todos estos años, la Dirección General de Patrimonio no puede consentir la displicencia de la propiedad ante sus requerimientos, ni puede admitir como bueno el supuesto compromiso de impedir la entrada al palacio, algo que ha estado incumpliendo durante 30 años.  ¿Qué credibilidad puede merecer alguien que, cuando se le solicita un proyecto de consolidación envía un anteproyecto de hotel que ya ha sido rechazado hace años? Ningún ciudadano se puede reír de la Administración, ni mucho menos en un tema tan delicado como este, en el que han desaparecido durante años numerosos obras de arte, sin que la propiedad lo haya denunciado. El Canto del Pico es un emblema de Torrelodones y solo por su historia merece su conservación. Si el propietario no lo puede restaurar, debería de ser la Comunidad de Madrid la que lo convierta en un Museo/Centro de Interpretación abierto a todos los ciudadanos madrileños”, ha manifestado Aurora Viejo, presidenta del Ateneo Cultural de Torrelodones.