El Festival Memory Park se cierra con 15.000 personas para revivir en El Escorial el sonido de toda una generación

Más de 15.000 personas, según anunció la organización, se dieron cita este sábado en la segunda jornada del Festival Memory Park, con un gran ambiente en el parque de La Manguilla de El Escorial hasta casi las 4 de la madrugada, cuando los valencianos Sensity World echaron el cierre con “Get it up”, un bombazo en el verano del 95 que más de dos décadas después conserva toda su energía. Es ahí precisamente donde radica la capacidad para enganchar de estas casi 20 horas de música que se vivieron en “el fin de semana de tu vida”, como Fernandisco, metido a maestro de ceremonias, no se cansó de repetir entre actuación y actuación. 

memory01

El Festival se abrió el viernes de manera tímida con Nacha Pop, todavía con el sol cayendo sobre La Manguilla -aunque un par de horas antes un chaparrón había contribuido a refrescar la tarde- y un continuo goteo de gente que entraba al parque por los distintos accesos habilitados. Después llegarían los clásicos de Modestia Aparte, aferrados a los amores adolescentes, para dar paso a Seguridad Social, con un entregadísimo José Manuel Casañ que se metió bien pronto al público en el bolsillo, hasta rematar con “Chiquilla” y, en un frenético bis, “Comerranas”. Para completar la jornada en su vertiente ochentera llegaría luego el concierto de La Unión, pasando por un filtro electrónico sus canciones de siempre. Entre tanto, la queja más reseñable de los asistentes tenía que ver con la escasez de puestos de comida, formándose colas de hasta dos horas. 

Ya pasada la medianoche tomaría el relevo el espectáculo con el sello “Love the 90’s”, permitiendo disfrutar de las canciones más conocidas de Viceversa, Ace of Base, Spanic, Rozalla, Corona y Paco Pil. Imposible no acordarse de “Tu piel morena”, “All that she wants”, “Sister golden hair” o “Viva la fiesta”, clásicos de los 90 que volvieron a unir a toda una generación, mientras The Jumper Brothers se ponían a los platos entre nombre y nombre para despachar una infalible colección de hits, repitiendo la jugada un día después.

memory17

El sábado los conciertos completos estaban reservados para Revólver y Celtas Cortos. Primero Carlos Goñi demostró la clase que todavía atesoran temas como “El dorado”, “El roce de tu piel” o “Si es tan solo amor”, aunque fue el grupo vallisoletano liderado por Jesús Cifuentes el que acabó convirtiéndose en el gran triunfador de la noche, poniendo a bailar a las miles de personas que se situaban frente al espectacular escenario principal de este primer Memory Park. “Haz turismo”, “Tranquilo majete”, “20 de abril”, “Cuéntame un cuento” o “No nos podrán parar” hicieron de su directo una auténtica fiesta. Antes, el personal ya había calentado desde primera hora de la tarde con las canciones de Amistades Peligrosas, Nacho Campillo (Tam Tam Go!), Carlos Segarra (Rebeldes), Miguel Costas (Siniestro Total) o Bernardo (The Refrescos), pero sobre todo con el “nasal pop” de Un Pingüino En Mi Ascensor. Temas nuevos como “Pitis”, clásicos como “El balneario”, “Espiando a mi vecina” o “Atrapados en el ascensor” y un pequeño surtido de versiones imposibles (“Love is the air” o “Voyage voyage”, reconvertidas en “Vuelo en Ryanair” y “Foie gras, foie gras”) confirmaron que los conciertos de José Luis Moro y Mario Gil continúan siendo garantía de diversión.

La fiesta culminó con la segunda entrega de “Love the 90’s”, que comenzó con el electropop de OBK para después meterse de lleno en el dance de los 90 con Rebeca, Ice MC, Snap!, 2Unlimited, Sensity World y Chimo Bayo, quien aprovechó para reivindicar la importancia de la Ruta del Bakalao en la música española, agitando al público con “Bombas”, “La tía Enriqueta” y “Así me gusta a mí”, una de las canciones que marcaron a fuego unos años que este fin de semana se volvieron a vivir en El Escorial, con la asistencia total de unas 30.000 personas, según los datos ofrecidos el domingo por la organización.