Se inaugura el Centro de Interpretación del yacimiento romano de El Beneficio, en Collado Mediano

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Se abre el Centro de Interpretación del yacimiento El Beneficio, una puerta a los orígenes de Collado Mediano, donde los romanos decidieron instalar una mansio, un lugar de descanso para los viajeros y sus caballerías. En el interior del edificio, a unos metros de la excavación, un video explicativo da la bienvenida al visitante y le sumerge en el entorno natural e histórico de este enclave. A continuación, una serie de paneles y dibujos detallan cómo era la vida en esta modesta posada de la que dan testimonio los restos de materiales constructivos expuestos (tejas, teselas…), de vajilla (vasijas, cuencos, platos, ollas…) e incluso monedas y que han sido llevados al Museo Arqueológico Regional (en Alcalá de Henares) para su estudio previo.
centro interpretacion miacum 3“Vienes de la luz de fuera y entras aquí y con esta oscuridad te sientes recogido, te ves dentro del arroyo, con las piedras…”, ha descrito la directora general de Patrimonio, Paloma Sobrini, el inicio de la visita a este Centro de Interpretación, donde ha estado acompañada por la alcaldesa de Collado Mediano, María Rubio, el director del Museo Arqueológico Regional, Enrique Baquedano, la arquitecta y el arqueólogo responsables de los trabajos en el yacimiento, Elena Franco y Luis Fernando Abril, y los regidores de Guadarrama, Brunete y Navalagamella, así como por el concejal de Turismo de Galapagar y presidente de AISGUA, Borja Luján, y Miguel Ángel Jara, de Adesgam, entre otros.
Visitas
El Centro de Interpretación se abrirá todos los fines de semana de mayo a octubre, ofreciendo cuatro visitas guiadas en horario de mañana y tarde. Además, durante el curso, se atenderá la visita de colegios, centros de mayores… que se completará con talleres educativos (unas 4 horas) para los que sí será necesaria una reserva previa. “En el Centro de Interpretación se vive la experiencia, cuando uno entra aquí se sumerge en la época romana”, ha apuntado María Rubio.
“Si nos damos una vuelta, vemos un trozo importante de nuestra historia. De lo que se trata es de poner en valor el rico patrimonio que tenemos y que todos puedan entenderlo y conocerlo porque estamos convencidos de que no hay mejor garante para la conservación. Cualquier resto de nuestra historia cómo se entiende bien es con un Centro de Interpretación, donde se explica lo que realmente pasó; sobre el terreno, a veces no es tan fácil verlo”, ha señalado Sobrini. “Es un turismo cultural, que no viene de botellón, sino con interés de aprender y conocer y eso enriquece al municipio”.
“Ha quedado un Centro de Interpretación actual, acorde al siglo XXI, muy ilustrativo”, ha apostillado la regidora, quien avanzaba que en breve se sacarán unos pliegos para gestionar “y darle la mayor difusión posible para que sea conocido por la Comunidad de Madrid”. En este sentido el Consistorio firmó un acuerdo con Renfe, que ha puesto en marcha “El tren romano de Miacum” y en el que “varios grupos ya han venido a visitar el yacimiento”.

centro interpretacion miacum 4Y es que este proyecto ha perseguido un doble objetivo de divulgación en la medida que el enclave, además de estar incluido desde su origen dentro del Plan de Yacimientos Visitables de la Comunidad de Madrid, va a formar parte de la nueva ruta cultural en la que se está trabajando: “La Vía 24 del Itinerario de Antonino”.

Colaboración
Tanto la directora general de Patrimonio, como la alcaldesa han resaltado las buenas relaciones y la voluntad para sacar adelante una iniciativa que comenzó en el año 2004 con las primeras excavaciones. “Son muchos años los que llevamos trabajando en un proyecto tan apasionante y siempre hemos contado con el apoyo de la Comunidad de Madrid, con la Dirección General de Patrimonio, de Turismo o de Agricultura para acondicionar la vía pecuaria… y por fin vemos el momento”, ha subrayado Rubio.

 

El descubrimiento del yacimiento

centro interpretacion miacum 2El descubrimiento de El Beneficio se produjo como consecuencia de la explotación minera de una veta de basalto existente en el entorno del yacimiento. Las primeras noticias acerca de su hallazgo se remontan al testimonio del párroco de Collado Mediano, Ricardo Fernández García, quien, en 1917, se interesó por las remociones del terreno realizadas por varios vecinos junto al arroyo de Los Linos.

Los restos encontrados despertaron la curiosidad del párroco, quien comunicó el hallazgo a la Real Academia de la Historia mediante una carta fechada en 1927.

El yacimiento fue interpretado antiguamente como la ciudad de Miacum y en los últimos tiempos como una posible mansio (importante casa señorial o de un alto dignatario porque aparecían las pequeñas termas), o más probable una mutatio, una posta, que permitiría hacer un alto en el camino para el descanso, la toma de baños, el cambio de herrajes y la obtención de vituallas para continuar el viaje.

El Beneficio está conformado por los restos de varios edificios de época romana y de un tramo viario localizado en su entorno. Las excavaciones arqueológicas han permitido identificar cuatro fases constructivas desigualmente conservadas y cuyos restos se superponen y entrelazan entre sí, sobre todo, en la zona noroeste del edificio.

La fase constructiva más antigua, FASE I, está formada por los restos exiguos de varios muros de mampostería de piedra que no superan las dos hiladas de altura. Esta fase se conserva de manera muy parcial debido a la destrucción sufrida por la construcción de fases posteriores.

centro interpretacion miacum 6La FASE II se corresponde con muros que definen varias estancias de planta cuadrada y rectangular de mediano tamaño orientadas en sentido Noreste y Suroeste. Estos muros, pertenecientes a la cimentación del edificio, se encuentran muy alterados por reformas posteriores.

A la FASE III, que puede fecharse en torno a los siglos III‐IV d.C., están asociados los restos más numerosos y mejor conservados, como es el caso de abundantes restos de muros de mampostería de piedra trabada con cal, que delimitan siete estancias de planta rectangular y cuadrada de un edificio de mediano tamaño, orientado al noreste, del cual se desconoce su trazado completo y que poseyó cubierta de teja.

A esta fase pertenece la mayor parte del material cerámico, monedas y otros objetos recuperados. Sobre el pavimento de opus signinum de una de las estancias de esta fase se encuentran los restos de la fase constructiva más reciente, la FASE IV. Se trata de un horno de tamaño mediano y planta circular realizado en el siglo V d. C.