Secretos y entresijos del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial

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Gustavo Sánchez fue director de la Escolanía del Monasterio entre 2002 y 2016 / Fotografía: Rafa Herrero

“El Monasterio de El Escorial: curiosidades, anécdotas y misterios” (Ediciones La Librería) saca a la luz los entresijos y secretos de una de las construcciones más fascinantes de la historia de España, utilizando un estilo ameno y divulgativo, pero también riguroso, partiendo de un exhaustivo trabajo de documentación. Gustavo Sánchez, alicantino de nacimiento, llegó a San Lorenzo en 2002, dirigiendo la Escolanía del Monasterio durante 14 años. En su faceta como escritor, años atrás ya publicó “Anécdotas II”, siguiendo la estela de la referencial obra del Padre Vicuña. Actualmente es profesor de la Universidad de La Rioja y está al frente de la Camerata Antonio Soler, que recientemente ha publicado un disco que reúne seis villancicos a San Lorenzo compuestos por el compositor de Olot que da nombre a esta orquesta de cámara creada en 2011.

“Soy músico y musicólogo, por lo que esa parte de documentación siempre me ha interesado mucho por mi propio espíritu de curiosidad. De hecho, mi tesis se centró en el Monasterio y los niños, estudiando el seminario que fundó Felipe II. Aquí se habla de reyes y de la familia real, pero los que estaban todo el año eran los monjes jerónimos. Eso es lo que prácticamente no se conoce y no se presenta al turista. Se visita principalmente la zona de Palacio, pero la parte de convento es la gran desconocida”, explicaba el autor, que a lo largo del libro repasa a modo de breve enciclopedia todos los aspectos relacionados con el Monasterio, desde los usos y hábitos de sus moradores a las leyendas que rodean su emplazamiento, pasando por los pasadizos secretos, las reliquias, las obras de arte o los habitantes más exóticos a lo largo de su historia, como los monos de la infanta Isabel Clara Eugenia.

Otro de los aspectos curiosos que menciona es el de la propaganda, haciendo referencia a lo que denomina como “el merchandising de Juan de Herrera”. “Hizo una publicidad estupenda para que se luciera Felipe II”, explica, citando como ejemplos las estampas que el Rey Prudente mandó al Papa, o las que se llevaron los príncipes de Japón y el embajador de Persia en sus respectivas visitas a El Escorial.

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Tampoco olvida este gurriato de adopción el papel del Padre Sigüenza, cronista de excepción de aquellos años del siglo XVI: “Es la base fundamental, además de que fue el primero en hablar de la Octava Maravilla del Mundo. Siempre se ha dicho que quien no entiende a Sigüenza, no puede entender el Monasterio”. Los 14 años que Gustavo Sánchez trabajó como director de la Es- colanía le otorgaron también una posición de privilegio a la hora de conocer de cerca la gran obra de Felipe II, tal como recuerda en esta conversación: “No he vivido dentro, como los monjes, pero conozco bien todo el edificio, y el hecho de estar andando por allí siempre me ha hecho reflexionar, porque hay cosas que nacen de la observación y el sentido común. Estando en el sitio físicamente, lo puedes comprender mejor”.

En este sentido, recuerda su primera sensación al llegar desde Alicante hace 16 años: “Me impresionó el bloque de granito. Había estado hace tiempo, en viaje de estudios, pero saber que iba a trabajar ahí es algo que me cambió los esquemas. De hecho cambié el tema de mi tesis, también porque un agustino me decía que nadie había estudiado bien el tema de los niños y la música en el Monasterio. Además, eso le venía muy bien a la Escolanía para darle un fundamento histórico, entroncando con Felipe II”. “Siempre me ha llamado la atención saber que había unos niños que se levantaban a las cuatro de la mañana, se lavaban en la fuente del patio y se iban a las cinco a la misa del alba .Tenían sus dormitorios donde está ahora el laboratorio de física. Estos eran los privilegiados, porque luego había otros que eran hijos de pobres o sobrinos de algún monje, y ellos sí que vivían de manera bastante precaria”, comenta el autor, quien reconoce sentir “fascinación” por recorrer “los lugares por donde andaban aquellos chavales”. “Tenían sus propios cantorales, que están llenos de graffitis, del siglo XVII o XVIII, y también aparecen en algunas ventanas y paredes. Todo eso parece que de alguna forma sigue estando ahí”.

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A modo de guía, con un índice casi enciclopédico, la idea del autor en este libro ha sido aproximarse al Monasterio desde distintos puntos de vista, haciendo un amplio recorrido por el carácter total del monumento: palacio, convento, colegio de teología y filosofía para religiosos, y seminario para niños, además de albergar el panteón de los reyes de España, una de las mejores bibliotecas de su tiempo y una abrumadora muestra de todas las Artes, con multitud de obras maestras, aunque aquí también Gustavo Sánchez prefiere bajar al detalle y rescatar aspectos curiosos, “como cuando Luca Giordano pintó las bóvedas a finales del siglo XVII y se lamentaba de que se congelaban las pinturas y tenía que perder tiempo calentándolas; o el San Lorenzo que hay en el coro, dentro de la zona no visitable, que en realidad es una estatua romana; un patricio al que le hicieron un reciclaje, le acoplaron una parrilla y le pusieron una corona de santo”.

Por último, destaca la importancia del aspecto visual del libro, con un gran despliegue de fotografías, planos y grabados “que a lo mejor son conocidos, pero que en los detalles te permiten ver cosas como un monje pescando, un dromedario o la gatera que había en una de las puertas del refectorio”.

Gustavo Sánchez presentará “El Monasterio de El Escorial: curiosidades, anécdotas y misterios” el día 11 de abril en la Casa de Cultura de San Lorenzo, en el marco de Escolibro.

Cita con ‘Escolibro’ del 10 al 22 de abril

Presentaciones, concursos, mesas redondas, recitales, teatro e incluso la grabación del programa de radio “La Escóbula de la Brújula”, dirigido por Jesús Callejo, forman parte de “Escolibro”, que se celebrará en San Lorenzo de El Escorial del 10 al 22 de abril. Arturo Serrano Plaja, autor sanlorentino de la olvidada generación del 36, será el personaje sobre el que girará está edición, realizándose una exposición sobre su vida y obra y un recital homenaje en la clausura.

El martes 10 de abril se celebrará la jornada inaugural de la mano de Octavio Uña y José Ruiz Guirado. Este año pasarán por el salón de actos de la Casa de Cultura autores de la talla de Luis García Montero, Nacho Ares o Javier Ruescas. Destaca también la presencia del escritor y periodista Jorge Bustos, que el sábado 14 de abril presentará “Vidas cipotudas. Momentos estelares del empecinamiento español”; de Inés Plana (jueves 19), vecina de Galapagar que acaba de publicar la novela negra “Morir no es lo que más duele” (Espasa Calpe), convertida en un gran éxito de ventas; o Mariano Rivera Cross (viernes 20), con “Foc cruzado. Romeo y Julieta a la catalana”. La amplia programación también incluye un espacio para la literatura infantil, el teatro, música, un recital de poesía o el concurso de microrrelatos.

 

Enrique Peñas