Cartas de los lectores – “La responsabilidad de los dueños de los perros”

cacas

Quería aprovechar la oportunidad que desgraciadamente nos ha brindado el terrible suceso del ataque de un perro a un niño en Alpedrete para hacer unas reflexiones sobre el asunto. Lo primero, desear que el niño se recupere pronto y que no tenga ninguna secuela del incidente, y que por supuesto, encuentren al responsable del animal y que pague su falta de responsabilidad.

En primer lugar quería recalcar que lo del tema de los excrementos caninos por las aceras, parques y jardines de la zona se nos ha ido de las manos y requiere ya una solución contundente. No basta con poner carteles que anuncien multas cuantiosas, ya que hasta hoy no conozco ni he escuchado a nadie que haya sido sancionado por este tema, por lo que lo primero sería pedir a nuestros ayuntamientos que se ocupen del problema y que pongan soluciones. Resulta repugnante pasear por las aceras sorteando cacas de perro, por no hablar de los jardines y zonas verdes, donde algunos dueños creen que no pasa nada “porque es el campo”. Quiero recordar que hace tiempo en un pueblo de la Comunidad de Madrid se puso un detective de incógnito que cazaba a dueños de perros incívicos a razón de 750 euros por caca no recogida y, en cuanto corrió la voz, estos dueños se volvieron más cívicos de repente. Tomen nota nuestros responsables, nada como tocarnos el bolsillo para que recordemos los buenos modales.

Por otro lado, contarles que soy uno de tantos a los que le gusta disfrutar de nuestra sierra haciendo deporte, corriendo o en bicicleta, y prácticamente todos los días que me dedico a ello tengo que contar que algún perro suelto me ha seguido mientras corría/pedaleaba, o bien ladrándome, o simplemente persiguiéndome para olisquearme. Y basta para que una se enfade, para escuchar la canción de siempre: “Tranquila, si no hace nada”. Señores propietarios, me da igual que su perro no haga nada, no tengo por qué soportar las babas de sus perros, ni sus ladridos a mi lado mientras corro, ni jugarme el físico porque un perro se lanza contra mi bici mientras su dueño camina tranquilamente despreocupado unos metros delante. Señores propietarios, un perro no hace nada hasta que lo hace, como ha pasado desgraciadamente esta Semana Santa con el niño de Alpedrete.  Cumplan ustedes la ley y lleven a su perro atado siempre que salgan de casa y, por favor, que los responsables tomen soluciones. Los incívicos y maleducados tal vez no sean muchos, pero leyendo cosas como lo de Alpedrete y paseando por las aceras uno se da cuenta que nos están ganando la partida.

Un saludo a todos los lectores, E.C.C.