La fe de Tarkovski

“Sacrificio”, la última película de Tarkovski, comienza después de recrearnos con el cuadro de Leonardo da Vinci “La adoración de los reyes magos”, dentro de una secuencia inolvidable en la que un padre, Alexandre, protagonista de la película, le va diciendo a su hijo lo siguiente mientras riegan un árbol seco: “Ven aquí, ayúdame hijo mío. ¿Sabes? Érase una vez un hombre viejo que vivía en cierto monasterio. Su nombre era Pamve. Plantó un árbol seco en esta colina, justamente como lo hicimos nosotros, y ordenó a su discípulo, un monje llamado Kolov… le ordenó que regara este árbol cada día hasta que brotara la vida…Cada día por la mañana llenaba el cubo de agua y subía a la colina, regaba el árbol y por la tarde, cuando ya había oscurecido, regresaba al monasterio, y así siguió durante tres años. Un agradable día escaló la colina  y vio que su árbol estaba completamente repleto de flores”.

sacrificio

Rafael Llano, en su estupendo libro sobre el genial director ruso, nos dice que el árbol representa la fe en la simbología de la película. Pues bien, coincidió que el mismo día que celebrábamos el aniversario de su muerte en París, después de manifestar en repetidas ocasiones que no quería volver a Rusia, tuve una reunión con algunos concejales para informar sobre el desarrollo de los presupuestos participativos, en mi condición de miembro del grupo de seguimiento. Mi informe sobre el “Proyecto Nietzsche en San Lorenzo de El Escorial” se basó precisamente en la fe que tuvimos y en la insistencia para superar todas las dificultades que nos hemos ido encontrando en el camino. Tarkovski fue en definitiva nuestra guía para llevar a buen puerto un proyecto que ha sido valorado muy positivamente por todos aquellos que tuvieron ocasión de asistir a nuestro programa.

Como experiencia acumulada para años venideros, apunté la posibilidad de que el reglamento de participación ciudadana (gracias nuevamente a Concha) no se incluyera todo lo relativo a los presupuestos participativos, y que quedara claramente definido si en el ámbito de los mismos se pueden introducir proyectos de cultura. Al término de la reunión, y en la distensión de las fiestas, invité a los asistentes a la proyección de “Sacrificio”, en la sala Juan Negrín, al tiempo que les pedía una calle para tan insigne político que lleva el nombre de nuestra Sala, y donde ponemos un cine que para nuestra satisfacción se reseñaba en la revista “Ajoblanco”. Esperamos que el Belén sea desmontado rápidamente para el disfrute de la plaza por los niños. Feliz año para todos.

Félix Alonso, San Lorenzo de El Escorial