El Club Voleibol Collado Villalba, preparado para su histórico estreno en la Superliga 2

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El voleibol va a ser el encargado de devolver a Collado Villalba el sabor de una gran competición nacional, con el esperado estreno del CV Collado Villalba en la Superliga 2, programado para este domingo a partir de las 13:00 horas en el Pabellón Quique Blas. La fecha del 8 de octubre y el nombre del rival, el Almoradí de Alicante,  pasarán a los anales del club villalbino, que se ha plantado en la segunda categoría nacional como campeón de Primera y lo ha hecho con un grupo de jugadores formados en su cantera que permanece inalterable pese al gran salto. La expectación en el deporte villalbino es máxima, por todo lo que tiene de reconocible una plantilla de la casa casi al cien por cien, y por el esfuerzo que ha supuesto en lo institucional inscribirse en una liga que multiplica casi exponencialmente los gastos y que, debido ello, ha exigido grandes dosis de valentía y de trabajo a la directiva que preside Paco García-Calvo.

Consciente de la oportunidad histórica de jugar en Superliga 2 con la que probablemente sea su mejor generación de jugadores en décadas, el CV Collado Villalba hizo uso de su derecho preferencial al ascenso por la vía administrativa, ganado con su cuarta plaza en la Fase de Almería, y decidió aprovechar una de las vacantes en la categoría. En poco tiempo  venció el primer obstáculo económico de adelantar los algo más de 9.000 euros del coste de la licencia, sin esperar a la improbable ayuda municipal, y se puso a trabajar en el tejido empresarial de Collado Villalba para buscar patrocinadores que le ayudaran a encarar  una temporada con desplazamientos tan complicados desde el punto de vista económico como los de Tenerife, Barcelona, Manacor o Almería.

La renovación del acuerdo de patrocinio con el Restaurante La Laguna y la entrada en el proyecto, en diferentes niveles de colaboración, de empresas como la Clínica de  Fisioterapia Circe, el Restaurante El Gallinero o el Hotel FC, han cubierto parte de las necesidades de un equipo que, no obstante, se verá obligado a afrontar la Superliga 2 en condiciones más propias del deporte amateur que del profesional. Por ejemplo, la plantilla ha estudiado al detalle el calendario al objeto de reservar viajes con la antelación suficiente para abaratar los costes, que en gran parte saldrán de su propio bolsillo. Lo que más preocupa en ese sentido es el mes de febrero, en el que el Villalba deberá viajar a Almería, Tenerife y Barcelona en el intervalo de tres semanas, y muchos jugadores deberán cuadrar esos desplazamientos en su calendario laboral. Pese a todo ello, lo que se transmite desde el club es un clima de optmismo y máxima ilusión por hacer historia en una categoría que se ve como un premio a la trayectoria tanto del equipo como del propio voleibol villalbino.

Pretemporada ilusionante           

El apartado deportivo toma ya plena vigencia esta semana del estreno, una vez culminada una pretemporada que el entrenador, Ramón Guardado, califica de positiva: “Estoy contento en líneas generales. Aunque hemos tenido muchas lesiones, sobre todo en los centrales, que es donde tenía más población: tenía seis y me he quedado con sólo dos. Pero el equipo ha trabajado muy bien; creo que estamos bien a nivel técnico y táctico, y quizá sea en el aspecto físico donde estemos algo más justos”. Es el análisis que se deriva de una puesta a punto que Guardado disecciona cronológicamente: “Empezamos jugando contra dos equipos del VP Madrid -rival de Superliga 2-. Ellos dividieron el equipo en dos plantillas de ocho jugadores, con el objetivo de sacar de ahí la definitiva de doce, y ganamos fácil los dos partidos por 3-0. Después fuimos a Valladolid, y ganamos al Universidad de Valladolid por 2-1, un equipo muy duro, con un opuesto muy bueno. Luego jugamos la final ante el Lugo, que ha hecho un equipo nuevo y tiene jugadores profesionales como Dani Bouzas. Está configurado para subir a Superliga 1”. Tras esa exigente fase de preparación, el CV Collado Villalba participó en la Copa de Madrid, como cuarto equipo de la Comunidad, un torneo en el que ya tuvo más problemas para juntar titulares. “Ganamos 3-0 a Rivas y perdimos 3-1 con el Leganés en semifinales, pero fueron partidos en los que quería hacer pruebas. Contra el Leganés saqué el equipo reserva, porque jugábamos a cinco sets, y rendimos muy bien en los dos primeros. Luego, nos ganaron fácil el tercero y el cuarto. En el partido contra el Alcorcón fue parecido: perdimos  3-1, pero me faltaba mucha gente y jugamos con juveniles”, explica Guardado.

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El equipo ha venido trabajando en duras sesiones nocturnas de entrenamiento en la Sala del Antonio Machado a razón de tres veces por semana. Y de ellas, no sólo de los partidos, también se transmite que las sensaciones son muy buenas, si se atiende a lo que dice Chechu, el capitán del equipo: “La pretemporada creo que ha ido bastante bien. Al ser el mismo grupo del año pasado, no tenemos que asimilar ideas nuevas y ya sabemos cómo tenemos que jugar. Estamos con muchas ganas de empezar a rodar y sobre todo, sabemos que no nos tenemos que desanimar si los resultados no llegan al principio. Veo a la gente muy contenta, la veo involucrada. No va a ser un año fácil, comparado con el año pasado, pero si estamos ahí es porque nos lo hemos ganado y podemos sorprender a muchos equipos, porque no nos conocen. Ir con la vitola de desconocidos puede jugar a nuestro favor”.

Un difícil estreno     

Ese factor será el que busque explotar el CV Collado Villalba ante el potente Almoradí, uno de los equipos llamados a pelear en la parte alta de la Superliga 2. Ramón Guardado cree que “vamos a ser competitivos. El Almoradí tiene un opuesto muy bueno, es un equipo bastante compensado y va a ser de los gallos del grupo. Espero que podamos darle algo de guerra, a ver si podemos rascar un punto. Si lo conseguimos sería un éxito, me conformaría con estar cerca en alguno de los sets. Sacar dos sets sería un súper éxito. ¿Ganar? Aunque es impensable, cosas más difíciles se han visto. El Pabellón Quique Blas espera con expectación la puesta de largo del equipo, en un partido que tendrá como primer árbitro a Luis Rafael Martínez y que será el último en el orden cronológico de una primera jornada en la que descansará el Cisneros Alter de Tenerife.

Jaime Fresno