Querella contra la alcaldesa de Torrelodones y el edil de Urbanismo por el proceso de adquisición de “Villa Fabriciano”

El Partido Popular de Torrelodones ha confirmado que el Juzgado nº1 de Collado Villalba ha admitido a trámite una querella presentada por un particular contra la alcaldesa, Elena Biurrun (VxT), el concejal de Urbanismo, Santiago Fernández, y dos técnicos municipales (en concreto, el vicesecretario y el arquitecto), en relación al procedimiento de adquisición para biblioteca del inmueble de “Villa Fabriciano” -uno de los principales edificios del arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza- , por un precio de 1,7 millones de euros.

Nuestro grupo municipal ha reiterado en varios plenos y mesas de contratación, su posición en contra del concurso y posterior adjudicación de este inmueble como biblioteca pública, ya que no reunía a, nuestro criterio, los requisitos idóneos para esta actividad”, han señalado los populares en un comunicado.

Respeto a la independencia judicial

Una vez confirmada la admisión a trámite de la querella, el PP de Torrelodones ha presentado un escrito en el Ayuntamiento solicitando toda la documentación relativa a este proceso. “El Partido Popular confía en la instrucción de este caso, por parte del juez, mostrando, como no puede ser de otra manera, su máximo respeto a la independencia judicial. No obstante, entendemos que la confianza que deben ofrecer los cargos públicos y los compromisos electorales, obligan a que la alcaldesa de Torrelodones y el concejal de Urbanismo, no solo deben dar rápidas explicaciones públicas, sino que en caso de ser investigados, no tienen otra opción que presentar su dimisión en aras a la regeneración en la que basaron su irrupción en la política municipal y su compromiso contraído con los vecinos de Torrelodones en su programa electoral”, señala el principal grupo de la oposición en un comunicado.

El edificio de Villa Fabriciano, obra del arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza, se encuentra en la calle Jesusa Lara

Por su parte, Confluencia Ciudadana ha hecho un repaso de este proceso, recordando que en la Junta de Portavoces celebrada en el mes de septiembre de 2016 la alcaldesa informó a todos los grupos municipales de la voluntad del Ayuntamiento de adquirir Villa Fabriciano, edificio situado en la calle Jesusa Lara, para convertirlo en Biblioteca y Sala de Estudio, aprovechando el cobro de la plusvalía generada por la venta del Centro Comercial Espacio Torrelodones.

Concurso público

“En una reunión posterior, se nos comunica que la compra de este inmueble debía realizarse mediante concurso público, tal y como obliga la ley, y no directamente, como pretendía el equipo de Gobierno. Sus pretensiones eran tan evidentes que en el Pleno celebrado el día 11 de 0ctubre de 2016, antes incluso de que se adjudicara el concurso para la compra del inmueble, ya se hablaba públicamente de Villa Fabriciano como futura biblioteca, ignorando al otro inmueble que se presentó al concurso”, señala este grupo, que estuvo presente en la mesa de contratación en representación de la oposición.

“Nuestra portavoz, Ana Martín, solicitó toda la documentación sobre el único inmueble seleccionado, ya que el otro fue descartado, solicitando a la Mesa que ésta permitiera el estudio de toda la información antes de emitir el voto. La razón de esta solicitud se debía a que Confluencia Ciudadana fue informada de posibles irregularidades en el cumplimiento de las Normas Subsidiarias de Villa Fabriciano, inmueble adjudicatario del concurso, y así lo hicimos saber”, señala esta formación, asegurando que, tras consultar con especialistas, “comprobamos que, efectivamente, el edificio que había sido seleccionado no cumplía con la normativa vigente, como tampoco con la que regía en el momento de su construcción”.

Normas Subsidiarias

Después, Confluencia presentó alegaciones a esta adjudicación, insistiendo en que el Ayuntamiento “no podía, ni debía incurrir en estas posibles irregularidades”. Confluencia Ciudadana señala además que preguntó en plenos posteriores al edil de Urbanismo “si tenía previsto modificar las Normas Subsidiarias para que el edificio destinado a Biblioteca pudiera cumplir con la normativa, a lo que el concejal respondió siempre que no lo haría porque no era necesario”. Sin embargo, concluye este grupo, en el Pleno del pasado 11 de julio, el Ejecutivo “presentó y aprobó varias modificaciones de las Normas Subsidiarias que afectan directamente al edificio en cuestión y su entorno”.

Sobre este tema se ha pronunciado también el PSOE, señalando que la alcaldesa, el concejal de Urbanismo y dos técnicos estarían acusados de una supuesta prevaricación en el expediente por el que el Ayuntamiento adquirió Villa Fabriciano para su conversión en Biblioteca municipal.

Dirimir la existencia de responsabilidades

“Expresamos nuestro absoluto respeto a la independencia de las instituciones judiciales que son quienes tienen que dirimir la existencia o no de responsabilidades en este asunto. Confiamos en el trabajo de los jueces y, tan pronto como se den a conocer sus resoluciones exigiremos las responsabilidades políticas en caso de que las hubiera. En todo caso, hemos solicitado a los servicios jurídicos municipales copia de toda la documentación referida a este asunto”, señalan los socialistas en un comunicado, añadiendo que su grupo no ha tomado parte del proceso de compra de este inmueble mediante concurso público, al no estar presente en la Mesa de Contratación.

“Es público y notorio que el proyecto de una nueva Biblioteca para la Colonia forma parte de nuestras reivindicaciones históricas y que ha contado con nuestro apoyo, lo cual no es obstáculo para que el proceso de su compra se lleve a cabo cumpliendo todos los preceptos legales. En el caso de que la justicia demuestre que ha habido alguna conducta irregular, no dudaremos en demandar las oportunas responsabilidades políticas”, concluyen desde este grupo.

En la misma línea se ha mostrado el grupo municipal de Ciudadanos, indicando que confían “en el trabajo de los jueces y tan pronto se de a conocer el resultado de los mismos, no cejaremos, si procede, en exigir responsabilidades a todos los niveles”.