Varios artistas intervienen en el espacio público de San Lorenzo de El Escorial durante este fin de semana

Los patios de la Casa de Cultura, el Real Coliseo, la plaza de Jacinto Benavente, el Santuario de la Virgen de Gracia… Lugares que forman parte del paseo habitual por el centro de San Lorenzo de El Escorial y que durante este fin de semana se transforman con las intervenciones de varios artistas contemporáneos, a través de la iniciativa impulsada por la galería madrileña Max Estrella -que este año conmemora su vigésimo tercer aniversario-, en colaboración con el Ayuntamiento y también con la Comunidad de Madrid en el caso de la obra de Eugenio Ampudia sobre la fachada del Carlos III, donde además este sábado, 1 de julio, se celebrará el concierto “Zambra barroca”, a cargo de Andreas Prittwitz y Lookingback.

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“Potencial escultórico”, instalación de Marlon de Azambuja en la plaza de la Constitución / Fotografías: Enrique Peñas

“Llevamos todo el año hablando con la alcaldesa para poner en marcha este proyecto. La idea que teníamos era que el arte contemporáneo también entrara dentro del circuito turístico de San Lorenzo de El Escorial. Todo el mundo viene a ver el Monasterio, que es un lugar de arte clásico, y ésta es una oportunidad de que la ciudad viva su propio tiempo con intervenciones que son muy actuales”, explicaba este viernes el director de Max Extrella, Alberto de Juan, en un recorrido por las diferentes obras que forman parte de “San Lorenzo de El Escorial para los artistas”, empezando por la vídeo-instalación de Almudena Lobera (Madrid, 1984) en el salón de actos de la Casa de Cultura, donde “Un espectáculo a la vista” traslada al espectador, hamacas incluidas, a una veraniega escena de playa.

El brasileño Marlon de Azambuja (Santo Antônio da Patrulha, 1978) aporta dos instalaciones urbanas con cinta adhesiva, una de ellas en uno de los patios de la Casa de Cultura y otra en la plaza de la Constitución, cubriendo la farola situada en el centro de este espacio. Una de las obras más llamativas es la de Jorge Perianes (Orense, 1974), con una enorme piedra de aspecto granítico (en realidad se trata de polyestireno expandido y pintura acrílica) que aparece de forma amenazante en el patio de acceso al Centro Integrado de Música, también en la calle Floridablanca.

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El director de la galería Max Estrella, Alberto de Juan, a la entrada de uno de los patios de la Casa de Cultura, donde se estaba terminando el montaje de una obra de Jorge Perianes

Sin salir de la Casa de Cultura, en el patio central encontramos la escultura encontramos la inquietante escultura “Último sueño”, de Bernardí Roig (Palma de Mallorca, 1965), mientras que en las salas de exposiciones se pueden visitar los trabajos de Nico Munuera (Lorca, 1974) y Aitor Ortiz (Bilbao, 1971). El primero presenta la serie “Ross Island”, en acrílico sobre tela, con un blanco imperfecto que domina el lienzo, en el que a su vez emergen pequeños -y decisivos- espacios de colores vivos. Además, el propio Munuera lleva dos cuadros de la serie “Boneless” -en este caso en una explosión de verdes, azules, rojos y naranjas eléctricos- a los soportales del Santuario de Nuestra Señora de Gracia. Por su parte, Aitor Ortiz lleva a sala Floridablanca sus “Muros de luz” (fotografía impresa sobre aluminio), en donde, según explicó el propio autor, juega con los volúmenes y el espacio constructivo de una cantera para realizar crear una nueva imagen con un tratamiento casi pictórico.

El proyecto se completa con otras dos obras que se estaban terminando de montar en la mañana de ayer: “Plaga (Moscas)”, instalación de Eugenio Ampudia (Valladolid, 1958) sobre la fachada del Real Coliseo Carlos III; y “Bajar de resolución nº1”, de Luis Úrculo, que envuelve la estatua de Crispín en la plaza de Jacinto Benavente.

“Los artistas han ido viniendo durante todo el año para ver, teniendo en cuenta los espacios públicos disponibles, qué intervenciones podían hacer, haciendo propuestas distintas, muy refrescantes, y que también nos hagan pensar y ver el mundo desde otro punto de vista”, explicaba el director de Max Estrella, quien tiene en San Lorenzo su “lugar de escapada”. “Siempre había visto que era un sitio idóneo para el arte contemporáneo. Contactamos con la alcaldesa y entendió rápidamente el proyecto y el interés que podía tener; para nosotros ha sido una satisfacción enorme abrir una ventana al arte contemporáneo en los espacios públicos de San Lorenzo”, añadía Alberto de Juan.

Por su parte, la alcaldesa, Blanca Juárez, animó a los vecinos a conocer esta muestra -que estará en la localidad durante este primer fin de semana de julio-, señalando que se trata de “una exposición variada y muy diferente a lo que estamos acostumbrados en San Lorenzo, porque parece que siempre hablamos de música clásica, de arte clásico e historia, y esto es lo contrario; es rompedor y creo que merece la pena visitarlo”.