El Ayuntamiento de Galapagar y la Comandancia de Madrid condenan la agresión a un guardia civil, aunque indican que fue un “hecho puntual”

El Ayuntamiento de Galapagar y la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid han condenado la agresión a un agente en Galapagar hace un mes, si bien indicaban que se trata de “un hecho puntual”, ya que los índices de criminalidad en el municipio son bajos. Los hechos ocurrieron la pasada Nochevieja, cuando un guardia civil de 33 años, que se encontraba junto a su mujer embarazada en un bar del barrio de San Gregorio, fue increpado por dos jóvenes bebidos al grito de “picoleto de mierda, a ver si tienes cojones ahora sin uniforme”.

Después, según publicaba este lunes el diario “La Razón”, uno de ellos intentó atacar al guardia y mientras él trataba de reducirle, el otro joven le golpeó en la cabeza y en la espalda. Como consecuencia de la agresión, el agente resultó herido leve. Los dos atacantes fueron detenidos y, tras pasar a disposición judicial, quedaron en libertad con cargos. Además, uno de ellos amenazó a gritos a la mujer del guardia, embarazada de siete meses: “Ten cuidado cuando te vea por ahí. Te voy a rajar y te voy a sacar al picoleto que llevas dentro”.

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El Consistorio galapagueño ha condenado “tajantemente” estos hechos, al tiempo que ha recordado que la localidad “cuenta con uno de los índices de delincuencia más bajos” de la región, con una caída del 50 por ciento del número de delitos y faltas en los últimos tres años. Estas mismas fuentes señalaban además que tanto la Policía Local como la Guardia Civil han reforzado la vigilancia, especialmente en el conflictivo barrio de San Gregorio, con varias operaciones y aumento de controles contra el menudeo de drogas, por ejemplo. Esta zona de San Gregorio es conocida por muchos vecinos como “El Bronx”, en referencia a los numerosos altercados que durante años se producían en el barrio, si bien en los últimos tiempos la situación se ha ido normalizando.

Igualmente, indican que no existe “ni sensación de acoso” hacia los agentes de la Benemérita en el municipio y que no se han vuelto a repetir hechos como el de la pasada Nochevieja. Los detenidos están a la espera de juicio, mientras que el agredido ya se ha reincorporado a su trabajo.

Por su parte, la Asociación Unificada de Guardia Civil (AUGC) de Madrid condenó “enérgicamente” la agresión y lamentó “esta persecución que sufren los guardias civiles fuera de su tiempo de servicio por su condición de agentes de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”. “Acatamos y respetamos las decisiones judiciales, como no puede ser de otro modo. No obstante, creemos que ante este tipo de situaciones se debe actuar con todo el peso de la Ley, con sentencias ejemplares que tengan un efecto disuasorio para el futuro”, indicaban desde la AUGC en declaraciones al diario “La Razón”, lamentando también “la absoluta sensación de abandono que padeció el agente, por quien no se interesó nadie desde el ámbito de la Guardia Civil”.