Torrelodones acoge a 16 refugiados en tres viviendas de propiedad municipal

04_15refugees.inddDesde finales de abril, Torrelodones cuenta con unos vecinos muy especiales, se trata de 16 solicitantes de protección internacional -lo que popularmente se denomina refugiados-, que viven en tres viviendas (dos de ellas preparadas para acoger cinco personas cada una y la tercera, a seis) de propiedad municipal que el Ayuntamiento cedió el pasado invierno a Cruz Roja. Proceden de lugares muy diversos: una familia de tres miembros de origen ucraniano, una familia palestina de cuatro miembros, dos personas de Venezuela, tres de Eritrea, una originaria de República Democrática del Congo, una persona procedente de Honduras y otra de Turquía. Han llegado a Torrelodones huyendo de conflictos armados, el crimen organizado o la persecución política.

 

¿Qué es ser un refugiado?

Según la Convención de Ginebra de 1951, refugiado es cualquier persona que debido a un miedo fundado de ser perseguido por razones de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social determinado u opinión política, se encuentra fuera de su país de nacimiento o residencia habitual y no puede, o debido a tal miedo, no está dispuesto a servirse de la protección de aquel país, o regresar a él por temor a ser perseguido.
Primera fase de la acogida
Estas 16 personas se encuentran en la primera fase de la acogida, que, según lo establecido por el Ministerio, dura seis meses. A su lado están María González, mediadora social, y Raquel Antón, trabajadora social, de Cruz Roja. “Se busca ayudar a establecerse hasta que alcancen un grado suficiente de autonomía. Hasta entonces, Cruz Roja se hace cargo, con ayuda de una subvención del Ministerio, de cubrir sus necesidades básicas: alimentación, higiene, transporte y medicinas. En el caso de este centro, Cruz Roja envía, por servicio de catering, alimentos dos veces por semana, entrega a cada refugiado un kit de higiene personal al llegar, y envía semanalmente artículos de limpieza para la casa. A este trabajo logístico se le une una importante labor burocrática: inscripción en el padrón, recetas para medicinas en caso de necesidad, carné de biblioteca, abono transporte… Dentro de los límites marcados por el Ministerio, se les puede entregar una pequeña cantidad de efectivo al mes o ayudas para otras necesidades, como la ropa”, explican fuentes municipales.
“Uno de los objetivos principales de Cruz Roja es ayudarles a aprender la lengua, escolarizando a los niños e inscribiendo a los adultos en clases de idiomas” y en caso de necesidad hay atención psicológica y legal. “Una vez transcurridos los seis meses, deberán trasladarse, ya que este centro es sólo para la primera fase. Cruz Roja puede solicitar una prórroga al Ministerio en ciertos casos; por ejemplo, si hay menores en mitad del curso escolar, se les intenta dar tiempo para finalizarlo. En la segunda fase, Cruz Roja ayuda a los refugiados en la búsqueda de empleo y vivienda. Se les concede una ayuda económica de salida, y, en ocasiones, ayudas adicionales”.

¿Por qué en Torrelodones?
Cuando en 2011 estalló la Guerra Civil en Siria, los solicitantes de protección internacional de aquel país hicieron patente un problema que llevaban padeciendo años ciudadanos de otros países en conflicto, el acogimiento de estas personas. Muchos fueron los municipios que se autodenominaron “Amigos de los refugiados”, sin embargo, tal y como explica José Zamora, responsable del Proyecto de Refugiados de Cruz Roja Española Comunidad de Madrid, “no es una competencia municipal, sino del Estado. El Ayuntamiento de Torrelodones lo ha hecho muy bien. Se puso en contacto con nosotros y nos cedió las viviendas. Una vez que teníamos las plazas aseguradas, se lo comunicamos al Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que es quien las aprueba. Cruz Roja pone estas plazas a disposición de la Oficina de Asilo y Refugio, que es quien gestiona las listas de espera”.
Tanto Cruz Roja, que es la que ha llevado el caso de Torrelodones, como CEAR (Comisión Española De Ayuda Al Refugiado) o Accem-son las tres entidades de referencia para garantizar la adecuada atención y acogida a los refugiados, aunque existen otras- son intermediarios. “Nosotros no sabemos a quien van a estar destinadas esas viviendas, no sabemos ni la nacionalidad ni la procedencia”. El Ministerio es el que asigna a cada solicitante al centro que considere adecuado; a partir de ahí, la ONG se hace cargo de organizar la acogida.

¿De dónde vienen?
Estos “inquilinos” pueden proceder de los campos de refugiados que hay en Italia y Grecia; son reubicados o reasentados y cuando llegan a España ya tienen su plaza asignada. Sin embargo existe otro tipo de demandantes de estas viviendas, los que entran a España a través del aeropuerto de Barajas o de la frontera de Ceuta y Melilla, por ejemplo, con un visado de turista y una vez en suelo español piden asilo en calidad de refugiados, razón por la que no pueden ser devueltos a sus países de origen. Son entrevistados por personal del Ministerio de Interior, que evalúa su situación y decide si admite a trámite su solicitud (si es denegada, deben abandonar España). Estas personas pasan por una fase de primera acogida, donde reciben las primeras atenciones médico sanitarias.
Finalmente es el Ministerio del Interior, a través de la Oficina de Asilo y Refugio, quien concede el estatuto de refugiado (de carácter definitivo) o de protección subsidiaria (temporal).

 

 

Torrelodones, en la Red Española de Municipios de Acogida a Refugiados

votacion-pleno-julioPor otro lado, el Pleno celebrado el martes 12 de julio aprobó por unanimidad de todos los grupos municipales la incorporación a la Red Española de Municipios de Acogida de Refugiados de la Federación Española de Municipios y Provincias, FEMP.

El objetivo de esta adhesión es promover medidas desde el ámbito municipal, como las que ha venido realizando hasta ahora, que favorezcan la acogida de personas refugiadas en España, dando una respuesta coordinada y eficaz al drama humanitario que está viviendo Europa.

De esta manera, Torrelodones, al igual que las demás localidades adheridas, se compromete a facilitar –tal y como ya viene haciendo desde el pasado mes de mayo- las condiciones necesarias para una vida digna a los refugiados y sus familias, más allá de la primera emergencia de acogida, y, trabajar para garantizar su incorporación e integración, con el apoyo de la FEMP.

Con esta iniciativa Torrelodones da un paso más en su compromiso para impulsar una intervención organizada desde las instituciones más cercanas a los ciudadanos, es decir los ayuntamientos, que son, precisamente, los que hasta el momento han mostrado una mayor sensibilidad y solidaridad para la acogida de los que huyendo de la guerra y el terror buscan asilo en Europa.