“La campaña ha tenido tanto éxito que han limpiado hasta la caca hinchable”, ironizan fuentes municipales de Torrelodones

La campaña de concienciación lanzada por el Ayuntamiento de Torrelodones a fin de lograr que los vecinos recojan los excrementos caninos ha alcanzado su mayor éxito cuando, "el pasado fin de semana, el hinchable que representaba una caca gigante (2,5 x 3 metros y 30 kilos de peso) ha sido limpiada de la plaza de nuestro pueblo mientras el equipo encargado de la acción procedía a la recogida de todos los materiales: desplegables, camisetas y el propio hinchable gigante", explicaba con sentido del humor el concejal de Comunicación, Ángel Guirao. "Nos lo hemos tomado con humor porque aún no nos lo podemos creer, estamos perplejos con lo que ha ocurrido. Si la campaña había tenido mucha repercusión, con la sustracción aún más", añadía Guirao.

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El hinchable, que ha sido expuesto a lo largo de las últimas semanas en diversos puntos de Torrelodones, desde centros educativos hasta zonas comerciales, formaba parte de una campaña global -encargada por el Ayuntamiento a una empresa- en la que diferentes animadores repartían folletos explicativos en torno al por qué de esta iniciativa, invitaban a los vecinos a fotografiarse con este excremento y a enviar la imagen a Twitter con el hashtag #nomascacas, y les entregaban una camiseta en la que puede leerse “Poner un huevo”, “lanzar un misil”, “plantar un pino” y otras frases semejantes; propuesta que fue seguida por cientos de instantáneas colgadas en esta red social.

A pesar de esta sustracción, que se produjo la noche del pasado domingo, la campaña se reiniciará la semana próxima una vez que la empresa que la está desarrollando reponga el hinchable -cuyo valor exacto era de 2.416 euros-, lo que hará sin coste alguno para el Ayuntamiento.

La campaña campaña continuará hasta el 26 de junio, cuando se instale por última vez en la zona del mercadillo.

Los excrementos caninos invaden las calles de Torrelodones

IMG-20160521-WA0015Diariamente, en Torrelodones, se produce media tonelada de excrementos caninos diarios, cantidad que en muchas ocasiones no son recogidos por sus dueños, quedando así abandonadas en calles y plazas.

“El hecho que esta situación se repita en todas las ciudades y pueblos de España no supone ningún consuelo. En la playa, en ciudades medianas, en las grandes capitales,… los perros son paseados en nuestro país por un buen número de ciudadanos incívicos que dejan que los excrementos de los perros se queden en las aceras de las calles y parques públicos, o en las zonas de monte y campo por las que pasean el resto de sus conciudadanos. Los más educados se preocupan de su recogida, otros incitan al can a defecar en parterres y en los troncos de los árboles, pero aún son muchos que permanecen impasibles ante el lugar en el que su mascota realiza las deposiciones”, señalaban fuentes municipales.

“Evidentemente ello no solo supone una molestia, para todos los sentidos, para los vecinos, sino todo un problema para el Ayuntamiento el cual se ve obligado a realizar un importante esfuerzo”. Ante esta situación el Ayuntamiento de Torrelodones, a través de la Concejalía de Mantenimiento Urbano, ha decidido impulsar a lo largo del presente año una gran campaña cívica uno de cuyos ejes es el de los excrementos caninos.

El pistoletazo de salida se hizo evidente en la revista municipal, en la que numerosas páginas se dedicaron a concienciar a los dueños de los perros al respecto, iniciativa reforzada con dibujos realizados por los alumnos de los colegios Nuestra Señora de Lourdes, El Peñalar, El Encinar y San Ignacio de Loyola en las marquesinas recién instaladas en las calles.